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Dudas e interrogantes, de
un segundo gobierno del FA
por Raúl Legnani
(II Parte)
La
izquierda necesita debatir y decirse las cosas. En
una primera instancia pensé en un libro, luego en un
librito, pero me di cuenta que no tengo tiempo ni
capacidad.
Pude haber inventado un entrevistador que me
reporteara. Me pareció una actitud poco valiente.
Por eso resolví que Raúl entrevistara a Raúl y
hacerlo público. Este autorreportaje es una forma
de pensar conmigo mismo – cosa que hago a diario-,
de entretenerme y por momentos divertirme, al leer
los diálogos y las respuestas muchas veces
contradictorias.
Va, gracias a La ONDA digital, esta segunda parte,
como prometimos en la primera entrevista.
Si
los lectores quieren pueden hacer llegar sus
preguntas y opiniones que serán utilizadas por Raúl-
el otro: el entrevistador- , en la próxima semana.
RL.
Nota anterior Nº 406
Carta de los lectores
- Se
ha dicho que el próximo programa del Frente Amplio
es tan importante como la designación de las
candidaturas. ¿Qué opina de eso?
- Estoy
totalmente de acuerdo, pero recuerdo que muchos que
dijeron que primero era el programa ahora se están
matando por definir el candidato y del programa
hablan poco.
-¿Cómo ve esa elaboración del programa?
- No
dudo que se está trabajando a nivel de la Comisión
de Programa y que lo mismo se está haciendo en las
direcciones de los sectores de la izquierda. Pero de
esto se sabe muy poco. Quizás sepamos en que se está
en las horas previas del Congreso del FA.
-
¿Qué le preocupa del nuevo programa?
- Yo no
soy especialistas en estos temas, pero tengo una
preocupación: que se transforme en un receptáculo de
intereses corporativos. Va un sector vinculado al
campo y pone lo suyo, va otro ligado a los
trabajadores y coloca lo suyo. Si eso pasa es malo,
pero espero que no pase.
-
¿Cómo se hace para que ese peligro no se presente?
- Tengo la
impresión que a la izquierda uruguaya le falta tener
una visión global para entender la evolución del
capitalismo, siento que tenemos un visión aldeana,
que se ha ido superando lentamente gracias que hace
casi cuatro años que estamos en el gobierno.
Nos falta tener
una visión de este capitalismo global que nos ha
tocado vivir, lo que no es sencillo. Si será
complejo que los grandes capitalistas de Estados
Unidos también están confundidos.
-
¿Qué hacer?
- Primero de todo
que los que saben, deben aceptar que saben poco. Y
los que no sabemos, joder todos los días diciendo
que no sabemos nada. Para superar esta situación hay
que hablar con muchos en el mundo. El mayor error
que cometió el FA en estos de gobierno, fue no haber
transformado a Uruguay en un centro de análisis y de
reflexión, con participación de pensadores
extranjeros.
-
¿Hay tiempo?
- Tiempo siempre
hay, si se tiene la necesaria voluntad política.
Ahora si traemos a Juancito para que apoye nuestros
esquemas, con la intención de embromar a María que
es mi competidora en el FA, estamos fritos. Hay que
traer gente para pensar, tanto de Latinoamérica como
de Europa y Estados Unidos.
-
¿Ese análisis también tiene que atender al
capitalismo uruguayo?
- Sin duda. Luego
de casi cuatro años de gobierno conocemos mucho más
a nuestra sociedad, a nuestra economía, al Estado, a
los empresarios y al pueblo uruguayo. Nos conocemos
mucho más a nosotros mismos, pero falta mucho.
Hay que
profundizar sobre la estructura de la economía, pero
también sobre la conformación del pueblo uruguayo.
Si logramos acercarnos a esto, tendremos un mejor
conocimiento del comportamiento de las clases y
capas sociales.
El pasado sábado
en el acto de la Asociación Rural apareció un cartel
que decía “Muerte al latifundio”, una muy buena idea
de la izquierda. Pero pregunto ¿hoy hay latifundio
improductivo y retardatario en el país? Yo no lo sé.
¿El capitalismo no ingresó con fuerza al campo en
los últimos 20 años? ¿Los problemas no son otros,
como la extranjerización de la tierra y el
monocultivo? Para responder a todo esto hay que
estudiar y estudiar.
En mi opinión –
esto es unas visión política y nada más que eso - al
gobierno del FA le faltó tener una mejor sintonía
con las capas medias del país, así como con la
intelectualidad, el arte y la cultura. Es mi
impresión. No puede ser que aún no esté resuelta la
Ley de Educación o que los artistas sigan sin poder
jubilarse.
A la vez hay que
analizar con serenidad por qué esas capas medias,
por lo general con un nivel cultural importante, no
fueron conmovidas por el gobierno del cambio.
-
¿Esta carencia influye en la política?
- Sin la menor
duda. Las capas medias son, para muchos que venimos
del marxismo, las principales aliadas de la clase
obrera, que es el pilar de todo proceso de
transformación de la izquierda.
Voy a ser algo muy
duro y polémico: el gobierno se jugó todo por los
pobres y lo está haciendo con éxito, pero en esa
priorización no supo llegar y enamorar a los
estudiantes, a los docentes, a los profesionales.
Estos sectores, por más que los bañes con mejoras
salariales hay que ganarles el corazón, la mente.
Eso que dije antes: enamorarlos, invitarlos a
participar, ayudarlos a crear espacios de reflexión
y de sana rebeldía. Si esto no lo lográs, se van del
país, porque en otras tierras ganan más.
-
¿Eso era tarea del gobierno o del Frente Amplio?
- De los dos. Pero
si tengo que elegir digo que el FA fue quien mostró
una mayor carencia, lo que es explicable porque hubo
momentos que pareció que la fuerza política se
disolvía en medio de una larga siesta.
- ¿No
habrá sido porque al gobierno le faltó avanzar más
por la izquierda?
- Puede ser, pero
soy de los que creen que la gestión del gobierno de
Tabaré Vázquez fue y es profundamente de izquierda,
pero para un país que estaba fundido, quebrado,
destrozado. Hoy, gracias al actual gobierno, estamos
en otra etapa.
-
Entonces, ¿hay que ir a un gobierno con un programa
que sea más de izquierda?
- Hay que ir a un
programa de izquierda para la nueva etapa que va a
surgir a partir de 2010, pero sin caer en la
tentación de creer que el paraíso está a la vuelta
de la esquina. Si nos enloquecemos, vamos a perder
todo lo conquistado, pero si nos quedamos en solo lo
hecho, el desánimo puede ser muy grande.
-
¿Para usted hay que ir a una ruptura o a un quiebre
con lo hecho hasta el momento?
- Hay que darle
continuidad a lo hecho, porque lo que se hizo es el
basamento del futuro. Pero tenemos que avanzar en la
profundización de la democracia y en la conquista de
la justicia social. El asunto es como hacerlo.
-
¿Cómo se hace?
- Esto debe de ser
una obra colectiva donde muchos tendrán para aportar
mucho y otros seguramente aportemos poco. Pero debe
de ser de todos.
Esto no se
soluciona con una colección de frases de izquierda,
que se escriben cada diez renglones. Debe ser un
cúmulo de conclusiones que surjan del estudio del
capitalismo global, de nuestro capitalismo y de
nuestra sociedad.
Si no logramos
aproximarnos al conocimiento de la realidad, nos va
a pasar que estaremos oscilando entre el pragmatismo
y las recetas de 1971. Y eso no es bueno,
necesitamos una nueva propuesta de la izquierda,
porque este mundo barre con los oscilantes, a la
corta o a la larga.
-
Usted habla de capitalismo y no de socialismo, ¿Por
qué?
- Tiene razón. Soy
socialista. Digo más. creo que la izquierda tiene
que tener un horizonte socialista, para no quedarse
en una simple administración del capitalismo. Pero
no me vengan con los Socialismos del Siglo XXI, en
países que están muy lejos de tener hoy un
capitalismo maduro.
Si avanzamos en
materia de democracia, si avanzamos en el desarrollo
de las fuerzas productivos, si logramos mejorar
crecientemente en la distribución de la riqueza nos
acercamos al socialismo o como vos quieras llamarle.
-
¿Nos vemos en la próxima semana?
- Nos vemos.
LA
ONDA®
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