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Alerta: el FA se juega
su destino en estos días
por Raúl Legnani *
Conozco bastante bien a Valenti y a Huidobro, por
eso no está
de más lanzar el alerta de que si estos dos gallos
se salen
de madre, nos van a arrastrar a una polémica
que puede terminar en batalla campal.
A pesar de la
extendida crisis que vive el Frente Amplio, los
partidos tradicionales no logran un despegue. Esto
particularmente le ocurre al Partido Colorado, que
está en permanente caída (según Equipos Mori se
ubica en el 7%), mientras que el Partido Nacional no
llega, en las distintas encuestas, a aproximarse al
40%.
A la vez queda claro
que los partidos tradicionales pueden lograr que
haya una segunda vuelta, de final incierto, aunque
aún no se sabe cuál será la fórmula presidencial del
Frente Amplio y qué niveles de apoyo y de
identificación tendrá en la interna y en ese sector
de indecisos que oscila entre el 10 y el 12%.
Lo cierto es que el
FA, tensionado y con dolores de estómago, está
siempre por encima del 40%, lo que hace prever que
una vez definida la fórmula vivirá un crecimiento
que lo aproximará al 50%.
Por todo esto el gran
desafío de la izquierda es definir bien y rápido la
fórmula presidencial, con el objetivo de poder
plantearse ante la sociedad con un referente que sea
el que establezca el diálogo con la gente, para
hacer el balance de lo actuado y promover entre los
ciudadanos las nuevas acciones programáticas que
deberá aplicar el segundo gobierno del Frente
Amplio.
Ahora, quien crea que
esto se pueda producir en esta próxima semana no
está en sus cabales, porque la resolución definitiva
pasará por distintas instancias de elaboración
colectiva (congresos) de los diferentes sectores
frenteamplistas.
En medio de ese
proceso de debates y de elaboraciones, estará el
último Consejo de Ministros, el próximo 25 de
noviembre, que se realizará en plena Avenida 18 de
Julio, teniendo como único orador al presidente
Tabaré Vázquez.
Esta jornada prevista
como resumen de la gestión del gobierno, cobra en
estos días un significado nuevo, que va a tener que
ver mucho con el debate interno.
En ese día,
seguramente en las últimas horas de la tarde, el
Presidente se juega su prestigio. Pero a la vez se
juega la suerte del Frente Amplio en las próximas
elecciones, porque si el acto fracasa del punto de
vista del número de público va a perjudicar a toda
la izquierda, que se mostrará ante la sociedad como
una fuerza política que no respalda a su Presidente,
ese Presidente que cuenta con el apoyo del 60% de la
ciudadanía.
Por eso es de esperar
que en los próximos días los principales líderes
sectoriales convoquen a participar del acto del
Consejo de Ministros y que comprometan, en la
práctica, a sus aparatos partidarios para poder
convocar a miles de uruguayos.
De no ocurrir esto se
estará ante una fractura expuesta de la izquierda,
que mostrará que los principales líderes sectoriales
no han comprendido que el triunfo electoral en
octubre de 2009 pasa, necesariamente, porque la
gente perciba que hay una identificación entre el
primer Presidente uruguayo de izquierda y el Frente
Amplio.
Como lo hemos dicho
otras veces: el FA gana si los tres principales
líderes electorales Vázquez, Astori y Mujica
llegan juntos y con buen talante a los próximos
comicios nacionales.
Es de esperar, a la
vez, que el debate que se ha iniciado en LA
REPUBLICA entre Eleuterio Fernández Huidobro y
Esteban Valenti en mi opinión un debate de fondo
se desarrolle de la forma más civilizada posible.
Por razones obvias,
que muchos lectores conocen, me siento más
identificado con el artículo de ayer de Valenti,
titulado "El consenso se llama Frente", que con la
visión que planteó Eleuterio el pasado jueves en su
contratapa: "El consenso se llama Pepe".
Pero como conozco
bastante bien a los dos más a Esteban que a
Eleuterio, a quien he aprendido a conocer y a
estimar en los últimos años no está de más lanzar
el alerta de que si estos dos gallos se salen de
madre, nos van a arrastrar a todos a una polémica
que, librada un año antes de las elecciones, puede
terminar en una batalla campal.
En campaña electoral,
sin candidatos definidos, con la posibilidad de
ganar las próximas elecciones nacionales, no va a
ser un debate para encontrar un acercamiento y una
síntesis más o menos común, sino que va a tener como
objetivo consolidar posturas, espacios de poder y
liderazgos.
Dejo, casi como un
simple apunte al pie de página, que si no hay una
salida de consenso que es lo preferible- se debe
recurrir a las elecciones internas, para las cuales
habrá que consensuar como se desarrollan esas
elecciones internas de la forma más civilizada. Es
la hora de la unidad y el consenso.
*Periodista.
Publicado en La República el 16 de noviembre de 2008
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