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Paraísos Fiscales” vs.
“Infiernos Sociales

Cristina Iriarte

Discurso de Astori
el 31.03.2009

 

Discurso de Danilo Astori en
el Palacio Penarol el 31.03.2009

Compañeros y compañeras, gracias por esta magnífica fiesta, por esta demostración de pluralismo, de frenteamplismo, de espíritu colectivo sin supremacías de unos sobre otros, de unidad que no se impone, que se construye  paso a paso, gracias jóvenes, gracias Richard, Liliam, Enrique, Rafael, Daisy, por acompañarme en la fiesta.

 

Gracias socialistas, gracias Nuevo Espacio, gracias Alianza Progresista, gracias Frente 2121, gracias Banderas de Líber, gracias Uruguay Afirmativo, gracias Movimiento de Integración Alternativo, compañeros y compañeras independientes, gracias a todos.

 

Quisiera nombrarlos a todos pero no puedo y les voy a pedir que me permitan sintetizar en algunos compañeros mi profundo sentimiento de agradecimiento comenzando por el compañero Presidente del Frente Amplio Jorge Brovetto, gracias Jorge, y me gustaría también –y sé que estarán todos de acuerdo- hacerlo en  la presencia de los compañeros intendentes, Ricardo Ehrlich de Montevideo, Nino Pintos de Paysandú, Oscar de los Santos de Maldonado, Gerardo Amaral de Treinta y Tres, rendirles a ellos también mi profundo tributo de agradecimiento.

 

Y ya que la hinchada de la Falta me mandó un mensaje que recibo con cariño y afecto, quiero decirles que, “para cantarle a los amigos no es necesario ser Gardel, alcanza  un poco así de vino y permitir que dicte el corazón”, así arrancaba Falta y Resto en el carnaval de 1994.

 

El país que queremos

 

Estamos entre compañeros y compañeras, pero hoy quiero que me permitan sentirme entre amigos y, por lo tanto quiero decir lo que dicta mi corazón y, lo primero que dicta esta noche es vamos a ganar la interna el 28 de junio!

 

Y desde esa victoria vamos a construir la victoria del Frente Amplio en octubre, y así permitir un segundo gobierno que continúe el inmenso trabajo que ha hecho Tabaré en el primero y seguir por la senda de la transformación del país.

 

Compañeros, este es un proceso electoral diferente para nosotros; el más peculiar que hemos encarado hasta ahora; porque lo  encaramos siendo gobierno lo hacemos desde el gobierno y por eso -ya pensando en junio-  tenemos que enfrentar este proceso electoral como un gran plebiscito popular.

 

Plebiscito  en el que vamos a convocar a nuestros compatriotas a que decidan  qué Uruguay queremos, en qué país queremos vivir y por eso queremos invitar a todos nuestros compatriotas a que definan ese país. Y esta primera decisión tiene un primer componente fundamental, esencial,  es la opción entre el pasado y el futuro.

 

Es lo primero que tenemos que decidir sabiendo que el pasado son los que nos gobernaron durante años, que siguen hoy impulsando políticas que se caen a pedazos, no en el Uruguay, en el mundo entero.

 

Pasado y futuro

 

Hoy la economía mundial vive una profunda crisis estructural que ha conmovido los cimientos del sistema capitalista a escala mundial, los que viven en el pasado son los que creen que de estas crisis se sale con retoques, el pasado son los que nos dicen

 

–sorprendentemente en las últimas horas- desde las más altas esferas del poder de Estados Unidos, que la crisis va a terminar a fin de año, sin un solo fundamento, sin una sola razón valedera que explique tal afirmación.

 

El pasado son aquellos que piensan que comprando basura con grandes volúmenes de dinero se sale de la crisis, la crisis no es una etapa, no es un ciclo, no es una coyuntura, es algo muy profundo. El pasado son aquellos que hoy siguen impulsando aquí políticas que cayeron estruendosamente, el pasado es de los que insisten en seguir caminos que solo le trajeron dolor al pueblo uruguayo, que no solo no pudieron evitar grandes desequilibrios, sino que los profundizaron con grandes errores en la práctica desde sus gobiernos,  apoyándose continuamente unos a otros. Porque produjeron la pobreza más grande de que tenga memoria la historia contemporánea del país, ellos son el pasado.

 

El pasado es creer que las políticas sociales son un derroche, que equivalen a  dilapidar recursos. El pasado es no tener un proyecto de país, es andar a los tumbos por la vida política, es ir de crisis en crisis, de ajuste fiscal en ajuste fiscal.

 

Le vamos a pedir a los ciudadanos que elijan entre ese pasado fresco, doloroso en nuestras memorias y el futuro que ya empezó. El gobierno de Tabaré comenzó a construir futuro, y por él también se tienen que pronunciar los uruguayos. El futuro no es administrar la crisis, es arriesgar, tomar decisiones, empezar a apostar en las potencialidades productivas increíbles de este país, el futuro es tener el inmenso aumento productivo que tuvimos. El futuro es haber logrado, ya en este primer período de gobierno, mejorar las condiciones sociales de vida de los orientales, esto se ve no solamente en cifras, sino en salarios, en jubilaciones, en asignaciones familiares, en boletos de ómnibus, esto se ve en mejores condiciones de vida de todos los orientales. Se ve en más y mejor alimentación, más y mejor vestimenta, en más y mejor recreación, en definitiva, en una calidad de vida que empieza a ser diferente y nos devuelve la confianza en nuestro país a todos los uruguayos.

 

Ese es el concepto en el que quizá podríamos resumir impecablemente -no sólo a los uruguayos sino a todos los frenteamplistas- el primer gobierno de Tabaré, el primer gobierno de izquierda en toda la historia de Uruguay, el más difícil de todos, por ser el primero. Pero el futuro es también sentir hoy la serenidad y la responsabilidad que nos proporciona el ser conscientes que preparamos al país para estas condiciones difíciles y hoy Uruguay no es el de 2004 o 2005,  hoy es un país que ha despejado todas sus restricciones financieras, es un país que se diversifica comercialmente y que tiene un Presidente que es motivo de orgullo cuando uno lo ve recorriendo el mundo y trabajando para el país.

 

Agoreros del desastre

Hemos preparado al país para esta incertidumbre que se vive hoy en el mundo. No hay dos opiniones al respecto, todas las informaciones internacionales indican que Uruguay es el país mejor preparado de la región para encarar la situación que hoy vivimos. Y déjenme solamente dedicar un breve pasaje a los agoreros del desastre, a esos que siembran alarma, ya que parecen estar deseando que nos pase algo grave. Sólo para que tomen nota: la inversión creció el año pasado, con varios meses de crisis internacional en un 25 % en términos reales, cifra insólita en el país.

 

E hizo que la inversión llegara a representar 20 puntos de la producción, cifra más insólita en la historia del país. Pero vamos a la actualidad, a este año 2009 cuando la crisis está instalada en todo el mundo, en pleno desarrollo. Hoy nuestro gobierno tiene en estudio tres proyectos que superan cada uno los 600 millones de dólares, hay gente que quiere seguir invirtiendo en este país.

 

Déjenme que les diga a los profetas del desastre, que está en pleno proceso de desarrollo la inversión más grande de que tenga memoria Uruguay, superando los 3.000 millones de dólares. Y ya está en marcha y pronto se va a comenzar a ejecutar. Cada semana se presentan 15 proyectos de inversión, hoy, ahora, en la crisis. Ahora. En los primeros dos meses de este año -el tercero recién está cerrando hoy- se llegó a 75 millones de dólares de inversión por 70 proyectos aprobados, enero y febrero de 2009, tomen nota, profetas de lo negativo.

 

Y los proyectos de enero –vamos a decirlo en términos que los uruguayos estamos comenzando a entender bien- solo los de enero de este año, instauraron 501 nuevos puestos de trabajo para los uruguayos. Vaya esto para algunos medios que solo se interesan en publicar la evolución del seguro de paro, me gustaría que también publicaran los puestos de trabajo que se siguen creando hoy en el país.

 

Y el último dato en este breve pasaje dedicado a los profetas del desastre es que las cifras  están superando a las mismas de hace un año. ¡Así está funcionando este país hoy!

 

La familia como centro

Entonces compañeros, compañeras, ante la crisis no nos vamos a arrugar, vamos a salir hacia delante, vamos a redoblar la apuesta, sabiendo que no va a haber marcha atrás en nuestras políticas sociales, y no solo eso sino que nos planteamos nuevos desafíos.

 

Y quiero hacer aquí una propuesta: niños y adolescentes han sido el foco de atención, nuestras prioridades, porque hemos encontrado en ellos dolorosamente los principales focos de pobreza y desigualdad en el país. Pero ahora tenemos que pensar también en sus familias, en las madres que, muchas veces solas al frente de esos hogares pobres, luchan a brazo partido para darles a sus hijos mejores condiciones de vida. Hogares muchas veces monoparentales donde las mujeres acumulan discriminación, por ser mujeres, por ser pobres, por no encontrar buenos trabajos, por ganar menos salarios que los hombres, pensemos también en las madres.

 

Sigamos con las políticas sociales, pero pensemos en las familias, sobre todo en ese tipo de familias para empezar a resumir, a sintetizar, a articular, a potenciar las políticas sociales que ya comenzamos y tenemos que continuar en el futuro. Y salir hacia delante, redoblar la apuesta, es tener lo que solo el Frente Amplio tiene, lo que solo tiene la izquierda tiene, lo que no tuvieron nunca los partidos tradicionales, un proyecto popular y participativo.

 

Una visión del país del futuro, la construcción de un país abierto al mundo, que aproveche en su fuerte posicionamiento internacional que Tabaré ha buscado como nadie. Siento como uruguayo un orgullo profundo al ver a Tabaré en China, en ese gran país, representando con altura, con dignidad, jerarquía e inteligencia y madurez los intereses de este pequeño país. Hay que sentirse orgullosos de este pequeño país, solo pequeño en tamaño físico, que se hará fuerte en la región, en el barrio primero pero en el mundo en su conjunto, sabiendo que allí radica gran parte de su estrategia de desarrollo en el futuro, que tiene que darle un decidido apoyo a todas nuestras potencialidades productivas, en materia de bienes, de servicios, una estrategia que tiene que apostar a la educación como arma fundamental para hacer justicia en este mundo. No hay un arma más sólida, más invencible  que la educación para hacer justicia.

 

Un país que sabe que su futuro no es la cantidad sino la calidad, que a través de la investigación, el conocimiento, la innovación, la creatividad, buscará la excelencia a todo nivel, buscará destacarse además como un Uruguay natural, capital que tenemos que cuidar pero también como un Uruguay cultural, nuevo capital a construir.

 

Que se sepa en el mundo que este país, apoya el crecimiento material, la distribución justa de sus frutos, pero también apoya el crecimiento del espíritu, por eso Uruguay natural sí, pero también Uruguay cultural también, compañeros y compañeras.

 

Apuesta a la calidad

Propongámonos una meta ambiciosa que parte de un adecuado y riguroso recuento de todas nuestras potencialidades. Propongámonos que en Uruguay de 2030 -que hacia él estamos apuntando- duplicar nuestra producción y empezar a aproximarnos a los niveles de los países más avanzados del mundo.

 

Basta recorrer la enorme cantidad de posibilidad que brinda nuestra agroindustria, nuestra minería, nuestra logística, los transportes, las comunicaciones, el servicio forestal y sus derivados, el turismo, las actividades conexas, la producción en el terreno de la tecnología de la información, en la que Uruguay es pionero en América Latina.

 

Basta recorrer estas posibilidades para darnos cuenta del enorme potencial que tiene el país y solo para dar un ejemplo, los enormes cambios que ha habido en la agroindustria alimenticia donde la producción ha crecido pero también han pasado cosas, se ha invertido muchísimo, ha crecido enormemente la investigación, la tecnología avanza,  los niveles de eficiencia también.

 

Ahora hay que seguir desarrollando capacidades de abajo hacia arriba, abriendo oportunidades para los más pobres, los peones rurales, la juventud rural para hacerlos partícipes con equidad de este crecimiento formidable. En este panorama nosotros no estamos de acuerdo con traer campesinos y productores pobres de otros países de América Latina para que trabajen acá. Acá tienen que trabajar los uruguayos, y tenemos que crear para ellos condiciones cada vez mejores de vida, asentándolos en el medio rural, dando recursos al Instituto Nacional de Colonización  y, naturalmente, mejorando las condiciones de vida en el medio rural para todos ellos que, con su esfuerzo, han logrado el crecimiento impresionante de la agroindustria  en los últimos años.

 

Cuidar lo logrado

Por supuesto que, además reimpulsar proyectos productivos de este tipo, sabemos que tenemos en el país un proceso financiero muy sólido que a Tabaré le costó mucho sacrificio consolidar. Su principal capital es intangible, es la confianza, ese sistema financiero sólido, que hoy es además rigurosamente supervisado y regulado por nuestra autoridad monetaria.

 

Es un sistema que se articula adecuadamente con la producción, es como el aparato circulatorio en el organismo humano, llevando los recursos a todos los rincones de la producción, es un sistema que se basa en un complemento adecuado de una banca pública cada vez más fuerte, como el Banco de la República, el Hipotecario y, también en una banca privada que cumple su papel.

 

Tenemos que cuidar esta estabilidad que costó tanto construir. Les pido que piensen por un instante solamente qué hubiera ocurrido en el país si esta crisis nos hubiera llegado con el sistema financiero de antes, donde no había regulación ni supervisión, donde no había una autoridad monetaria seria que ejerciera rigurosamente su papel que, entre otros,  es el de cuidar este sistema.

 

 

 

Compañeros, cuidemos esto que costó tanto construir y consolidar, cuidemos esto porque quien piense que los pobres no tienen nada que ver con el sistema financiero se equivoca profundamente , yo he escuchado decir que a los pobres no les importa lo que ocurre con los bancos porque como los pobres no llegan a fin de mes no tienen ahorros bancarios. Gravísimo error, porque los pobres son los primeros que pagan un desequilibrio financiero en el país, porque si hay falta de confianza, cae la inversión, cae el empleo y los principales perjudicados son los pobres. Así que no nos equivoquemos compañeros.

 

 La seguridad

Obviamente, nos han hablado tanto, Daisy, que aceptamos el desafío de incluir  la seguridad como tema de campaña. No le tenemos miedo a ese desafío, y no le tenemos miedo porque nosotros los frenteamplistas no le arrojamos a Daisy y a la ciudadanía el tema de la seguridad, no es responsabilidad solo de ellos, es de toda la sociedad. Es de la sociedad porque las condiciones de seguridad no se empezaron a deteriorar ayer ni en marzo de 2005, compañeros y compañeras, pensemos que esto está asociado a profundos transformaciones negativas en la sociedad uruguaya, y esto es con lo que tenemos que lidiar. Decimos: queremos un enfoque integral que Tabaré comenzó a poner en práctica en setiembre del año pasado con el Gabinete de la Seguridad. Por supuesto que está Daisy, pero también el MIDES, el Ministerio de Educación y Cultura, el de Economía, que tiene que aportar los recursos para que haya una policía cada vez más profesional y cada vez más dotadas de medios tecnológicos.

 

 Queremos ser duros con el delito y con las causas del delito. No compartimos los enfoques simplistas del estilo hay que “darles más fierro, hay que encerrarlos a todos, hay que bajar la imputabilidad de los menores, hay que meterlos presos a todos”, queremos un enfoque colectivo. También está, por cierto, un tema al que Daisy se ha referido en las últimas horas, la voluntad de ampliar la infraestructura física de reclusión que tenemos para menores y para adultos y que el período de recuperación para quien ha delinquido sea una  parte fundamental del combate a las condiciones de inseguridad.

 

Qué izquierda queremos

Compañeros, compañeras, todo esto se va a plebiscitar en este proceso electoral, el plebiscito empieza en junio pero hay otra parte de este plebiscito que yo no quiero ignorar. La otra parte de la pregunta, qué izquierda queremos en Uruguay en el futuro, cuál es la izquierda que queremos, cuál es el camino de la izquierda,  a resolverlo democráticamente entre todos los convocados a este plebiscito, ojalá que sean muchos, porque la decisión es crucial para el país del futuro.

 

Yo tengo una respuesta para definir cuál es la izquierda que queremos ser, nosotros sabemos qué izquierda queremos ser:

 

 En primer lugar queremos ser la izquierda que ganó las elecciones de 2004, que fue una izquierda seria, responsable, con propuestas que inspiraron confianza. En segundo lugar, queremos ser la izquierda que viene gobernando en el país y en ocho departamentos del país, esa izquierda queremos ser. Queremos ser la izquierda que no se escudó en la falta de recursos para no hacer el Plan de Emergencia, la reforma de la salud, el mayor presupuesto para la Educación, las asignaciones familiares, el Plan Ceibal, el futuro Plan Cardales, nunca vamos a decir no hay recursos para eso.

 

Queremos ser la izquierda que no busca explicaciones para lo que no hizo sino que se plantea metas para el futuro, cada vez más exigentes porque somos conscientes que lo que queda por hacer es más importante que lo que hicimos hasta ahora. No perdemos un segundo en explicar lo que no hicimos, dedicamos todo nuestro tiempo, nuestra energía a plantear metas cada vez más exigentes.

 

Somos la izquierda que tiene ideas, que tiene proyectos y sensibilidades muy pegadas a los trabajadores, a los estudiantes, a los productores, a los hombres rurales, a los artistas, a todo el país.

 

Somos la izquierda que quiere trabajar prioritariamente para los pobres, pero no para que sigan siendo pobres. No compartimos la cultura del pobrismo, queremos que dejen de ser pobres, queremos abrir caminos de prosperidad para todos ellos.

 

 Queremos ser la izquierda que no solo se siente parte del gobierno de Tabaré sino que proclama orgullosa “somos el gobierno de Tabaré”.

 

 Queremos ser la izquierda que al decir “somos el gobierno de Tabaré” no exhibe como un mérito el apoyo parlamentario al gobierno, porque hacerlo significa mirar al gobierno de afuera, y hacer ostentación de supremacías y mayorías. El pronunciamiento del pueblo ante este plebiscito no solo tiene que ver con cinco años de gobierno, tiene que ver con 38 años de historia política, tiene que ver con un futuro que habremos de construir entre todos.

 

Ese Uruguay que saldrá de la crisis apostando a más, ese Uruguay de 2030, en donde siempre estará el proyecto nacional popular participativo, eso exhibe mucho trabajo.

 

 Precisamos de todos ustedes

Tenemos que ganar la interna y llevar nuestro mensaje a toda la ciudadanía y convocarla a este plebiscito fundamental, precisamos a todos y cada uno de ustedes, necesitamos a todos los que no han podido estar hoy acá pero que comparten nuestra idea, nuestro proyecto político.

 

Necesitamos el esfuerzo de todos, y ahora recuerdo una vez más a los dos generales del pueblo: ¡a José Artigas y al general Líber Seregni!  A Seregni le encantaba citar frases de Artigas, conmemorar sus fechas, hacía coincidir cada evento importante con una fecha de Artigas y había una frase que siempre repetía: “Nada debemos esperar si no es de nosotros mismos.” Esto hay que construirlo con esfuerzo compañeros, convocando al cambio y sintiendo que nosotros mismos vamos cambiando mientras convocamos a él, porque el cambio en nuestra cabeza, en nuestro corazón es parte fundamental del cambio que queremos en nuestra sociedad.

 

Cambiar es vencer compañeros, y cambiar es nuestra consigna y, a veces, cuando tenemos que sacar fuerza de nuestras flaquezas, miremos en nuestros corazones, y recordemos cuáles son nuestros desvelos: los niños, los adolescentes para quienes queremos construir un futuro mejor para que recuperen el sagrado derecho de vivir en el suelo que los vio nacer, en la patria de la que son hijos, y aprendamos de esos niños, de esos adolescentes, de esos jóvenes, que muchas veces en la prudencia de sus sueños, en la cautela de sus aspiraciones nos van guiando en nuestro camino por la vida.

 

Todos juntos ganamos

Y ahora, me acuerdo en este momento, de ese pequeño futuro pequeño murguista, que nos trajo a nuestro canto mi queridísimo amigo Jaime Roos, ese chiquilín que quiere ser murguista y que va a ver los ensayos de la murga, bien peinadito pa’ tras y sin un mango en el bolso pero sabiendo que les hablará de su infancia cuando corresponda, sin decirlo en palabras, sin nombrar al dolor, ¡bastará con su acento en una noche estrellada, una cuerda de primos y un pueblo alrededor!

 

¡¡Compañeros, compañeras, la cuerda de primos es fundamental pero sin el pueblo alrededor no cambiamos nada, al lado del pueblo, junto al pueblo, levanten las banderas, levanten los corazones, vamos a ganar compañeros junto al pueblo, para el pueblo!!

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