Estado: ventanilla única,
solución demasiado simple
por el Cr. Daniel Mesa

La necesidad de concretar una “Reforma de Estado” encabeza la agenda del nuevo gobierno, A criterio del Cr. Daniel Mesa, quien desempeñó la subdirección de la OPP y luego la dirección de la Unidad de Presupuesto Nacional del Ministerio de Economía y Finanzas durante el gobierno del Dr. Tabaré Vázquez, exige varias precisiones.

Publicamos su segundo trabajo, cuyo concepto principal es; “Equilibrar el optimismo de la voluntad con el pesimismo de la inteligencia”.

 

Primer Trabajo

 

Ingresos de funcionarios públicos y contratación de servicios personales

 

I - Introducción

El 26 de abril el Consejo de Ministros decretó la suspensión del ingreso de funcionarios a los Ministerios, excepto militares, policías y diplomáticos, y estableció como fecha de vencimiento de los contratos de servicios personales vigentes el 31 de marzo de 2011, sin derecho a renovación o prórroga de tipo alguno.

 

En los considerandos del decreto se informa que las normas establecidas en dicho decreto serán de aplicación hasta tanto se instrumente una política general sobre la materia.

 

Esa manifestación de voluntad del Poder Ejecutivo ha sido acompañada desde la Presidencia de la República con la propuesta de una ventanilla única para el ingreso de funcionarios.

 

Parece razonable esperar que el proyecto de ley de Presupuesto Nacional, que debe necesariamente presentarse al Parlamento antes de terminado el día 31 de agosto de 2010, incluya nuevas disposiciones al respecto que instrumenten una política de ingresos a la Administración Pública.

 

Gobiernos anteriores a marzo de 2005 aplicaron suspensiones a través de leyes al ingreso de funcionarios al Estado. La  suspensión se extendió por 12 años y tuvo nefastas consecuencias sobre el sistema de relaciones entre las personas que trabajan para el Estado y el Estado. Durante el gobierno del Dr. Tabaré Vázquez se regularizaron alrededor de 10.000 situaciones de contrataciones irregulares, generadas anteriormente como consecuencia directa de la suspensión del ingreso de funcionarios. 

 

El decreto del 26 de abril formalizó decisiones tomadas con anterioridad que de hecho detuvieron todos los procesos de ingreso a la administración pública  y las renovaciones de contratos de servicios personales. Estas decisiones confirmadas por el decreto generan inseguridad a los contratados, y en algunos casos renuncias de valiosos especialistas, para dedicarse a la actividad privada.

 

II - ¿Cómo ingresan actualmente los funcionarios públicos?

Las leyes vigentes disponen  el ingreso a la función pública mediante la realización de concursos obligatoriamente, conducidos por tribunales designados en cada oportunidad por los jerarcas de los respectivos organismos. El Tribunal propone bases para el concurso, una vez aprobadas las bases se publicitan y se realizan llamados públicos. Todo el proceso de selección se documenta y es sometido a controles de cada organismo y de la Oficina Nacional del Servicio Civil.

 

Los seleccionados de acuerdo a los resultados de dichos concursos acceden a un contrato de función pública. Transcurrido un año desde la toma de posesión de la función, el designado es sometido a una evaluación, realizada por tribunales integrados con representantes del jerarca del organismo y de los funcionarios del mismo. Si la evaluación del desempeño resulta positiva el contratado se transforma en funcionario, es presupuestado, y si la evaluación resulta negativa el contrato se rescinde.

 

La iniciativa para ingresar funcionarios es de cada jerarca, a partir de disposiciones contenidas en leyes presupuestales que definan las funciones públicas a contratar, o la existencia de cargos vacantes, y dispongan recursos presupuestales para ello.

 

III - Eficacia,  equidad y la incorporación de personas al Estado

 

a) Eficacia

El gasto público no debe ser mayor al necesario para el desarrollo de las actividades que permitan alcanzar los objetivos del plan de gobierno.

 

Un objetivo es un resultado que se quiere y se puede alcanzar, debe ser viable. Los recursos disponibles constituyen una restricción a la viabilidad de los objetivos al momento de elaborar el plan de gobierno. Es necesario determinar prioridades como criterio para la asignación de recursos. De acuerdo a esas prioridades se determinan los objetivos del plan de gobierno.

 

El trabajo de funcionarios y contratos de servicios personales debe ser el necesario en cantidad y calidad para desarrollar las actividades que conducen a objetivos viables, para ser eficaz.

 

Previo al ingreso de personal o a la contratación de servicios personales es necesario determinar que recursos humanos nuevos se necesitan, comparando las exigencias en cantidad y calidad de las tareas a desarrollar con los actuales recursos humanos, en  cada organismo.

 

Los puestos de trabajo a ocupar deben definirse por las tareas a realizar, su descripción de tareas. Conocida la descripción de tareas es posible diseñar los perfiles de las personas que mejor pueden desempeñar esas tareas. Una vez definidos los perfiles el organismo estará en condiciones de hacer un llamado y seleccionar personal.

 

En resumen:

 

-         El plan de gobierno determina los resultados que se quieren y se pueden alcanzar en el período y en cada organismo los transforma en metas expresadas en tareas a realizar.

-         Para desarrollar esas tareas los organismos necesitan recursos humanos, materiales y financieros.

-         Un proceso de división y coordinación del trabajo indica que recursos humanos se necesitan. Se deben determinar las estructuras organizativas y los puestos de trabajo, definidos por sus tareas, adecuados para el logro de las metas propuestas.

-         Definidos los puestos de trabajo es posible determinar los perfiles de quienes los van a ocupar de acuerdo a las tareas a realizar

-         Con esa información es posible seleccionar personal.

 

b) Equidad

Las descripciones de tareas de los puestos de trabajo de los Ministerios, resultado de planificar la instrumentación de los planes estratégicos de cada organismo, permiten comparar dichos puestos de trabajo entre sí, en toda la administración, por su contenido.

 

Puestos de trabajo de similar contenido en tareas deben tener similar remuneración, ese es el camino para hacer aplicable el principio: a igual función, igual remuneración.

 

Definidos los puestos de trabajo por sus tareas es posible valorarlos. Un criterio de valoración puede ser la comparación con los salarios del sector privado para tareas similares. Será asimismo necesario ajustar ese criterio comparando otras diferencias, como ser la seguridad en mantener el empleo,  la flexibilidad en materia de ajustes salariales, el acceso a puestos de mayor jerarquía, los regímenes de licencias y la existencia o no de determinados beneficios, como por ejemplo el salario vacacional.

 

IV – La ventanilla única y la centralización de decisiones y procesos.

Los puestos de trabajo no se definen por su denominación sino por las tareas que incluyen. Por lo tanto para decidir el ingreso de funcionarios a los Ministerios, o realizar contratos de servicios personales, es necesario conocer esas tareas.

 

Si se intenta centralizar en un lugar y un momento la selección de personal es necesario definir previamente los puestos de trabajo y los perfiles personales adecuados a ellos.

 

Las necesidades de personal de cada organismo provienen de planes estratégicos dirigidos al cumplimiento de metas específicas, a través de procesos de división del trabajo que culminaron en estructuras organizativas y en la definición de puestos de trabajo por sus tareas particulares.

 

Un proceso de selección exitoso requiere la definición de los términos de referencia de los puestos de trabajo, la realización de llamados públicos, el análisis de los currículos de los candidatos, la realización de pruebas de aptitud y entrevistas. Proceso que debe también responder a las particularidades de cada organismo

 

La centralización de los procesos en una ventanilla única requiere de recursos humanos adecuados en cantidad y calidad a las tareas de selección de personal a realizar, de los que no dispone ningún organismo del gobierno actualmente.

 

Se requiere de una coordinación de recursos humanos capacitados dispersos en los organismos centrales, Oficina Nacional del Servicio Civil, Oficina de Planeamiento y Presupuesto y todos los Ministerios, así como de un afinado aparato administrativo, dado el tamaño de las tareas.

 

Centralizar los llamados para el ingreso a la administración central y la contratación de servicios personales implica centralizar la oferta de trabajo lo que seguramente obligará a la realización de sorteos previos a los procesos de selección y a la consiguiente pérdida de candidatos potencialmente aptos por el azar.

 

En resumen:

La ventanilla única presenta las siguientes desventajas:

-         Si centraliza los llamados por las denominaciones de los puestos de trabajo no respeta sus contenidos en término de tareas y será ineficaz e inconducente en cuanto a la equidad

-         Resolver en un momento todos los procesos de selección de personal requiere de capacidades institucionales no disponibles en ningún organismo

-         Centralizar los llamados implica centralizar la oferta generando cantidades de candidatos no manejables en un proceso de selección normal.

-         La concentración de trámites administrativo,  inherentes a la contratación de personal, en un sólo momento, superará las posibilidades de la administración, haciendo más lentos  los procesos de incorporación de los seleccionados.

 

V - ¿Cómo se debería hacer?

 

Una estrategia de selección de personal, para la política general de ingresos a la Administración Central:

 

-         Conocer con la mayor precisión posible que es lo que se necesita, en términos de puestos de trabajo definidos por sus tareas, consistente con las autorizaciones legales y los recursos presupuestales disponibles.

-         Contar con especialistas en selección de personal en cada Ministerio, coordinados centralmente, para asesorar a los tribunales de concurso

-         Establecer protocolos a seguir en toda la Administración

-         Especializar los llamados, de acuerdo a las especificaciones de cada puesto de trabajo, de manera de contar con la oferta existente para cada caso, haciendo posible la selección de los candidatos más aptos para cada puesto de trabajo.

 

Los ingresos de funcionarios y la renovación o aumento de la cantidad de contratos de servicios personales dependen de las tareas que sea necesario desarrollar de acuerdo al plan de gobierno. Lo que corresponde es saber que actividades se desarrollaran y compararlas las necesidades de recursos humanos para llevarlas a cabo con los recursos humanos de que se dispone. De esa comparación seguramente se concluirá que gran parte de los puestos de trabajo están razonablemente cubiertos, que otros requieren de nuevos ingresos o contratos de servicios personales, pues no se cuenta con trabajadores públicos con los perfiles necesarios, también habrá trabajadores cuyos perfiles no coincidan con los puestos de trabajo necesarios.

 

No se resuelve un problema tan complejo suspendiendo los ingresos y no renovando los contratos. Tampoco alcanza con la voluntad de tener una ventanilla única, solución demasiado simple para la complejidad del problema.  Debemos equilibrar el optimismo de la voluntad con el pesimismo de la inteligencia.

 

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