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A 30 años del primer caso; derrochar menos dinero y luchar más contra el SIDA y el VIH
INFORME en Ingles
El reciente trabajo de ONUSIDA informa que alrededor de 34 millones de personas vivían con el VIH a finales de 2010, y que cerca de 30 millones de personas han muerto de síndrome de inmunodeficiencia adquirida en las últimas tres décadas. Se estima que 7.000 personas se infectan con el virus de inmunodeficiencia humana cada día y cerca de la mitad de las personas infectadas en el mundo no saben que son portadoras. El informe destacó los espectaculares avances alcanzados en los 30 años transcurridos desde que epidemiólogos estadounidenses, en un estudio publicado el 5 de junio de 1981, describieron los casos de cinco jóvenes homosexuales cuyos sistemas inmunológicos habían sido destruidos. El programa de la ONU dijo que es una necesidad urgente derrochar menos dinero y crear más programas inteligentes para consolidar los logros en la lucha contra el SIDA y el VIH.
En el momento en que se cumplen 30 años desde que se registrara el primer caso de SIDA (5 de junio de 1981), el ONUSIDA calcula que 34 millones de personas [30,9 millones- 36,9 millones] viven con el VIH en todo el mundo y que prácticamente 30 millones [25 millones-33 millones] han fallecido por causas relacionadas con el SIDA.
A finales de 2010, en torno a 6,6 millones de personas recibían terapia antirretrovírica en países de ingresos bajos y medios, lo que supone una cifra casi 22 veces superior a la de 2001, según un nuevo informe presentado hoy por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), titulado Treinta años de SIDA: las naciones en un punto clave del camino (en inglés).
En 2010, un número récord de 1,4 millones de personas inició por primera vez el tratamiento antirretrovírico, una cifra muy superior a cualquier año previo. Según el informe, al menos 420.000 niños recibían terapia antirretrovírica a finales de 2010, lo que supone un aumento superior al 50% respecto a los 275.000 que lo hicieron en 2008.
“El acceso al tratamiento transformará la respuesta al SIDA en la próxima década. Debemos invertir en acelerar el acceso a la terapia del VIH y en encontrar nuevas opciones de tratamiento”, afirmó Michel Sidibé, director ejecutivo del ONUSIDA. “La terapia antirretrovírica es ahora más que nunca un gran motor para el cambio: no solo impide que las personas mueran, sino que también evita nuevas infecciones por el VIH en hombres, mujeres y niños”.
Esta declaración alude a los resultados del ensayo HPTN052 , publicados el 12 de mayo de 2011, que demostraron que si una persona que vive con el VIH se adhiere a una posología antirretrovírica efectiva, el riesgo de transmitir el virus a su pareja sexual seronegativa se puede reducir en un 96%.
“Los países deben hacer uso de lo mejor que la ciencia puede ofrecer para evitar nuevas infecciones por el VIH y muertes relacionadas con el SIDA”, afirmó la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Asha-Rose Migiro. “Estamos en un momento crucial en la respuesta al SIDA. El objetivo de alcanzar el acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH para 2015 debe convertirse en una realidad”.
Según el informe, la tasa mundial de nuevas infecciones por el VIH se redujo en prácticamente un 25% entre 2001 y 2009: en la India, este descenso fue superior al 50%; y en Sudáfrica, al 35%. Ambos países albergan al mayor número de personas que viven con el VIH en sus continentes.
El informe concluye que en la tercera década de la epidemia, las personas estaban comenzando a adoptar comportamientos sexuales más seguros, lo que refleja la repercusión de las iniciativas de prevención y sensibilización. Sin embargo, todavía hay escollos importantes. Los varones jóvenes suelen estar más informados sobre la prevención del VIH que sus coetáneas: las últimas encuestas demográficas y de salud arrojaron que en torno al 74% de éstos sabían que los preservativos eran efectivos para prevenir la infección por el VIH, mientras que entre las jóvenes, esta cifra solo era del 49%.
En los últimos años se han producido avances importantes en la prevención de nuevas infecciones entre niños gracias al aumento del número de mujeres embarazadas seropositivas que ha accedido a la profilaxis antirretrovírica durante el embarazo, el parto y la lactancia. El número de nuevas infecciones por el VIH en niños fue en 2009 un 26% menor que en 2001.
Unos 115 países de ingresos bajos y medios están ofreciendo un tratamiento óptimo a las mujeres embarazadas que viven con el VIH siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, 31 países todavía utilizan terapias subóptimas en muchos de sus programas. El ONUSIDA insta a todas estas naciones a revisar sus directrices de tratamiento y hacer la transición a los tratamientos óptimos recomendados por la OMS.
A pesar de la expansión del acceso a la terapia antirretrovírica, todavía hay un gran déficit de tratamiento. A finales de 2010, nueve millones de personas elegibles para seguir la terapia no podían acceder a ella. El acceso para los niños es aún más limitado que para los adultos: en 2009, solo el 28% de los niños elegibles recibían tratamiento, mientras que para las personas de todas las edades la cobertura era del 36%.
Aunque la tasa de nuevas infecciones por el VIH ha descendido globalmente, el número total de infecciones sigue siendo muy alto, en torno a 7.000 cada día. La reducción global de la tasa de nuevas infecciones oculta las variaciones regionales. Según el informe, África subsahariana y Asia sudoriental fueron las regiones donde el descenso en el número de nuevas infecciones superó la media, mientras que en América Latina y el Caribe fueron más modestos, de apenas un 25%. Por otro lado, esta tasa ha aumentado en Europa oriental, Oriente Medio y África septentrional.
En prácticamente todos los países la prevalencia del VIH en las personas más expuestas al riesgo de infección (hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, usuarios de drogas inyectables, profesionales del sexo y sus clientes, y personas transgénero) es mayor que en otra poblaciones. El acceso de estos grupos a la prevención y el tratamiento es generalmente menor debido a la existencia de leyes punitivas y discriminatorias, así como al estigma y la discriminación. Según los datos de abril de 2011, 79 países, territorios y áreas penalizan las relaciones homosexuales consentidas; 116 países, territorios y áreas penalizan algún aspecto del trabajo sexual; y 32 países tienen leyes que permiten la pena de muerte por delitos relacionados con drogas.
Según el informe, las desigualdades de género también siguen siendo un gran obstáculo para responder de manera efectiva al VIH. El virus es la principal causa de muerte de mujeres en edad reproductiva, y más de un cuarto (26%) de todas las nuevas infecciones se dan en mujeres de entre 15 y 24 años.
Según el informe, las inversiones en la respuesta al VIH en los países de ingresos bajos y medios prácticamente se multiplicaron por 10 entre 2001 y 2009, de USD 1.600 millones a USD 15.900 millones. Sin embargo, los recursos internacionales destinados al VIH se redujeron en 2010. Muchos países de ingresos bajos siguen dependiendo ampliamente de financiación externa. En 56 países, los donantes internacionales cubren, como mínimo, el 70% de los recursos para el VIH.
“Me preocupa que las inversiones internacionales se estén reduciendo en un momento en el que la respuesta al SIDA está consiguiendo resultados para las personas”, afirmó Sidibé. “Si no invertimos ahora, lo pagaremos con creces en el futuro”.
En 2011, el ONUSIDA y sus asociados propusieron un marco de inversión que concluyó que para 2015 se necesita una inversión de al menos USD 22.000 millones, 6.000 más de los que se dispone actualmente. La repercusión es mayor cuando estas inversiones se destinan a un conjunto de programas prioritarios que se basan en un tipo de epidemia nacional. Se estima que con una inversión de esta magnitud se conseguirán evitar hasta 2020 diez millones de nuevas infecciones por el VIH y 7,4 millones de muertes relacionadas con el SIDA. El número de nuevas infecciones descendería de unos 2,5 millones en 2009 a en torno a un millón en 2015. Según el informe, algunos de los mayores avances en la prevención del VIH se han producido entre los jóvenes. Los datos indican que cada vez son más los jóvenes que, en muchos de los países más afectados, están optando por retrasar su iniciación sexual y evitan aquellas conductas sexuales que pueden exponerles a un mayor riesgo de infección.
En el momento en que el mundo entra en el 30º año de la epidemia de SIDA, ONUSIDA trabaja para situar la respuesta al VIH dentro de un nuevo entorno global. Diez años después del Periodo extraordinario de sesiones sobre el VIH y el SIDA de las Naciones Unidas, y de la adopción histórica de la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA, los Estados miembros se están preparando para la Reunión de alto nivel que tendrá lugar en 2011, con vistas a revisar y renovar los compromisos con la respuesta al SIDA en el futuro.
El trabajo de ONUSIDA estará guiado por su nueva estrategia para 2011-2015, que pretende seguir avanzando en los objetivos nacionales en torno al acceso universal a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH, así como detener y reducir la propagación del virus, y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.
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Es un mito que el SIDA empezara en homosexuales. (pdf)
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