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Es una falta
grave de los dirigentes políticos y económicos el no darse
cuenta de la importancia para el futuro del Uruguay, de tener
capacidad de investigación dentro del país
Entrevista
al doctor Rodrigo Arocena
Diálogo
de La ONDA con Rodrigo Arocena profesor titular de Ciencia y
Desarrollo en la Facultad de Ciencias. Docente universitario desde
1969, obtuvo en la Universidad Central de Venezuela la
Licenciatura en Matemática (1976), el Doctorado en Matemática
(1979) y el Doctorado en Estudios del Desarrollo (1990). Ha
escrito varios trabajos sobre las perspectivas del Uruguay y de
los países periféricos en general. Su libro con Judith Sutz,
"La innovación y las políticas en ciencia y tecnología
para el Uruguay", logró en 1999 el Premio de Investigación
y Divulgación Científica del Ministerio de Educación y Cultura
- ¿Qué está
pasando con la investigación científica en el Uruguay de estos
días?
- Están pasando
muchas cosas, lo más importante es que estamos desaprovechando
una enorme oportunidad; crear una infraestructura de
investigación y de aplicación de la investigación es tarea de
largo aliento, no se hace en pocos días, hay que invertir
recursos materiales, y sobre todo energías humanas durante mucho
tiempo. El Uruguay vio prácticamente desmantelada su estructura
de investigación durante la dictadura, desde 1985 para acá
diversos actores se han combinado y multiplicado esfuerzos y el
Uruguay ha avanzado, tanto en la creación de conocimiento como en
el uso social de los conocimientos
Pero en este cambio
de milenio estamos viviendo una instancia critica, mirado desde la
Facultad de Ciencias donde estamos, vemos muchas cosas que nos
angustian, vemos un numero importante de jóvenes formándose con
ganas de dedicarse a la investigación y al uso de la
investigación, y al mismo tiempo vemos un desánimo creciente
entre esos jóvenes, vemos como se ha ido formando una generación
de relevo, que ha llegado a la madurez en materia de capacidad de
organizar, dirigir y usar resultados de investigación y como se
nos están yendo la gente.
Estamos viviendo un
panorama dual se combina el darse cuenta que en 15 años hemos
avanzado mucho en recursos humanos y relacionamiento con el
exterior, y al mismo tiempo estamos en un momento que nos puede
llevar a un retroceso en el sentido que empiece a cundir el
desánimo.
- ¿Qué causas
tiene ese retroceso y desánimo?
- Una es la falta
de recursos, pero no quiero insistir particularmente en esto. Es
cierto, los recursos son escasos: mencionemos una sola cifra,
Uruguay gasta en la investigación científica y tecnológica
alrededor de 0,25 % del producto bruto interno, los países que
avanzan en estos temas gastan 10 veces más entre el 2 y 3 % del
PBI.
Pero no es
razonable hacer una explicación sólo en las carencias
materiales, que reitero son importantes. Percibo algo que aún es
más grave que es la falta de apreciación por parte de los
sectores dirigentes políticos y económicos del país acerca de
la importancia del futuro del Uruguay de tener capacidad de
investigación radicada dentro del país, porque esto es mucho
más importante que la carencia material.
Hay una suerte de
incomprensión cultural, no digo a nivel de toda la población,
sino de los sectores dirigentes de la economía y la política
nacional, ya no de la importancia del conocimiento -ya que todos
saben de la importancia de este- sino del conocimiento
endógenamente generado. En este aspecto está la clave del
problema, la falta de comprensión de la importancia de este tema
para el futuro del país.
- ¿En estas
carencias reconoce algún destinatario ideológico o
político?
-Tengo la
impresión que va mas allá de diferencias ideológicas, no estoy
viendo a ningún grupo político en Uruguay pensar en estos temas
a largo plazo. Aquí hay un problema de inadecuación de este tema
a la realidad del país.
- Muchas veces
escuchamos decir que los sectores productivos e industriales no
consultan o requieren a los científicos o investigadores. ¿ Esto
también desestimula a los científicos?
-Sí, ya que la
retribución a un científico no es solo por vía de su sueldo, en
tanto que gran parte de la retribución a un investigador es
sentirse socialmente útil. Pensemos en los compañeros que están
en el exterior terminando su doctorado y piensan en volver o no al
país; hay un aspecto material que es obvio, ni hace falta
decirlo, el otro y fundamental es sentirse socialmente útil, este
es el plus que compensa las desventajas económicas. Sería una
especie de retribución afectiva que el país debiera brindar a
los investigadores.
- ¿Se puede
decir que está faltando una campaña de marketing sobre el papel
o rol de los científicos en nuestra sociedad?
- Se hace mucho en
ese sentido -quizás menos de lo que deberíamos- es importante el
papel de los comunicadores sociales, ayudan mucho a hacer conocer
las problemáticas y las potencialidades de nuestra comunidad
científica.
Para no quedarnos
en generalidades y ayudar en ese sentido se está impulsando la
formación del periodismo científico a nivel de la comisión
sectorial de investigación científica de la Universidad. Hay un
proyecto para colaborar con los especialistas en ciencias de la
comunicación. No basta con que un investigador este interesado en
difundir lo que hace, Uruguay no tiene prácticamente un
periodismo científico, aunque sí un periodismo interesado en los
temas científicos.
En este rubro lo
deseable sería un periodismo que realice la interfase entre lo
que pasa en los laboratorios y lo que la opinión ciudadana pueda
captar.
- Desde algunos
sectores gubernamentales parecería que se piensa salir de la
actual situación creando polos de desarrollo científico y
tecnológico y por eso se habla de traer científicos de otros
países, de Rusia por ejemplo. ¿ Que opinión le merecen estas
iniciativas?
- El tema de los
"científicos rusos " siempre me ha causado una gran
sorpresa, para empezar en esta Facultad de Ciencias ya hay
científicos rusos trabajando. No hubo que esperar una gran
declaración para contratarlos dentro de las modestas
posibilidades que tenemos. Hay científicos rusos y de otros
países, ya trabajando.
La investigación
es y debe ser una tarea permanente, abierta a todas las ideas,
iniciativas y renovaciones. La investigación sólo tiene sentido
en diálogo con el mundo entero. Por lo que bienvenido todo lo que
permita fomentar interacciones.
Pero lo que llama
la atención en algunos dirigentes políticos es que pretendan
resolver el problema de la solidez y la continuidad de la labor de
investigación del país, con el recurso de importar
investigadores rusos o de otra parte, cuando no están dispuestos
a hacer un esfuerzo grande para retener investigadores formados en
nuestro país, en los que tanto se ha invertido, que conocen la
realidad nacional, que tienen buenas ideas acerca de las
aplicaciones de los conocimientos adquiridos, que conocen a los
actores colectivos del país y que aún en las condiciones
actuales llevan investigaciones útiles. La prioridad debe ser
evitar que se nos vayan los que hemos formado aquí.
- ¿Es correcto
decir que en la Universidad de la republica es donde más se
investiga?
- Es un hecho que
la Universidad de la República hace la mayor parte de la
investigación que se realiza en el país, aunque es difícil
poner una cifra. Pero se puede extraer por el número de
investigadores y de proyectos que se concretan.
-
¿Infraestructura?
- No es siempre
donde la Universidad tiene más ventajas. En conjunto se puede
decir que la Universidad hace las tres terceras partes de la
investigación que se realiza en este país. Es bueno o malo eso,
a mí me gustaría que la Universidad hiciera más investigación
de la que hace, pero que fuera menos de la mitad de la que se hace
en el país, la Universidad tiene que crecer en investigación,
pero en realidad lo que tiene que crecer es la investigación que
se hace en otras partes,
Tiene que haber
investigación en las empresas, en la empresas públicas, se trata
de mirar al mundo, ningún proceso de desarrollo exitoso ha salido
adelante sin incluir la multiplicación de los espacios de
investigación. Es una de las vías para evitar la fuga de
cerebros, no podemos esperar que todos los investigadores formados
por la Universidad trabajen en ella.
El tema es abrir
espacios más allá de la Universidad. Ya hace muchos años el
argentino Jorge Sábato planteaba que para que haya desarrollo
científico y tecnológico debían darse tres condiciones, un
triángulo con el sector público y gobierno, el sector
empresarial y el sector de investigación.
- ¿Los
científicos son consultados ante decisiones nacionales como los
fenómenos de integración en el MERCOSUR y ALCA?
- No, no han sido
consultados. El tema es cómo Uruguay se ve a sí mismo. Si
Uruguay se ve como un exportador de lo que ha exportado siempre,
un exportador con escaso valor intelectual agregado, no hace falta
consultar a los científicos ni a otros creadores.
Lo llamativo es
cómo estos temas no se están discutiendo profundamente. Hace
casi dos años, en marzo del '99 el Presidente del Banco
Interamericano de Desarrollo, el contador Enrique Iglesias
planteó que Uruguay debería rediscutir su modelo de desarrollo,
sin embargo sigue siendo un tema ausente en la discusión
nacional.
Rediscutir el
modelo de desarrollo quiere decir esencialmente darnos cuenta que
el Uruguay, si quiere hacer pie en un mundo cambiante, donde el
conocimiento tiene un papel relevante, porque con la sola apertura
a una zona de libre comercio no va a cambiar la enorme debilidad
de la producción nacional. Esta debilidad obedece a muchas
causas, pero una de ellas es la escasa incorporación del
conocimiento humano, de la capacidad de innovación de hacer cosas
nuevas y más tecnificadas, el escaso valor intelectual agregado
de nuestra producción de bienes y servicios.
- ¿Qué papel
cumple la Facultad de Ciencias? ¿ Porqué de Ciencias a
secas?
-Creo que el nombre
fue una mala elección, la Facultad no quería ese nombre, se
quería más bien de Ciencias Exactas y Naturales.
Ciencias no son
sólo las ciencias que se enseñan aquí, están las Ciencias
Históricas, las Ciencias Sociales y por suerte las tenemos en una
Facultad de Ciencias Sociales.
La existencia de
esta Facultad ha significado multiplicar la capacidad de
investigación que dispone la Universidad, hoy hay centenares de
investigadores trabajando en ésta Facultad a muy buen nivel. Otro
aspecto es que se han abierto oportunidades inexistentes hasta
ahora para hacer carreras científicas con solidez y equipamiento
adecuado.
- ¿ Cómo son
los vínculos de esta Facultad con la emigración
científica?
- Son múltiples y
variados, frecuentemente son muchos los que vienen y colaboran
aquí, además nos apoyan cuando tenemos que salir al exterior a
estudiar. Se hacen proyectos de investigación en conjunto entre
quienes están aquí y en el extranjero.
- ¿Cómo
estamos en comparación con nuestros vecinos en investigación
científica?
- Sin duda Brasil
es la primera potencia industrial, tecnológica y de
investigación científica de América Latina. La importancia que
se le da en Brasil a la interacción entre investigación
científica e industria es muy grande. Tienen un Ministerio de
Ciencias y Tecnologías, hay un financiamiento sistemático y un
relacionamiento muy destacado.
La Argentina fue la
joya de la ciencia latinoamericana hasta la década de los 60, hoy
ha retrocedido mucho, no sé si el panorama es más oscuro a uno u
otro lado del Río de la Plata, aunque hay una gran potencialidad.
En los últimos tiempos ha habido manifestaciones publicas de
investigadores argentinos muy preocupados por su situación.
- ¿Uruguay
necesita de un Ministerio para la Ciencia y la Tecnología?
- Necesita de algo
que puede o no ser un Ministerio, lo que tiene que tener es una
instancia pública relevante y dotada de reconocimiento, puede ser
un Consejo Nacional de Investigaciones Científica con jerarquía.
El problema no es cómo se llame, sino que sea un organismo dotado
de jerarquía y capacidad de innovación. Lo que Uruguay necesita
es una instancia dotada de la mayor jerarquía posible para estos
temas.
- ¿Usted
comparte el argumento de que Uruguay potenciando el desarrollo
científico en las áreas de la informática puede encontrar
mercados y desarrollo?
- Estoy de acuerdo
parcialmente, me parece excelente que se apoye todo lo que sea
capacidad de producir y exportar en las áreas de software, pero
la cuestión no es identificar la modernización científica y
tecnológica del país con una tecnología.
El avance de la
capacidad productiva del país no se circunscribe a tener software
o a tener biotencnología o alguna otra rama de la investigación.
Lo que necesita el país es que todo lo que sea producción
agraria, producción manufacturera, servicios como atención a la
salud, etc., sean permanentemente componentes de conocimiento
nuevo y adaptado a las circunstancias.
La modernización
del país no pasa por tener muchas computadoras, sino ponerle
conocimiento, gente calificada en todas las actividades, creo poco
en las discusiones donde se plantea si la prioridad es la
informática o es la biotecnología, son las dos y muchas más,
acaso la propensión de recursos geológicos ¿no es una
prioridad? ,claro que lo es.
- ¿Con qué
conocimientos llegan los estudiantes a la Universidad?
- La formación
científica con que se llega es deficitaria, pero tengo esperanzas
que empiece a cambiar, estos días en esta Facultad se ha firmado
un convenio con el Consejo que administra la Enseñanza Pública
para capacitar docentes en el área de las Ciencias.
Una de las claves
de la formación de los docentes en el área de las ciencias es
que se formen donde se hace investigación y sean creativos.
- ¿Percibe
usted que hay un clima donde las ciencias sociales están
relegadas ante las ciencias duras?
- Lo percibo con
gran preocupación, muy a menudo quienes hacen política
científica diciéndolo o no, entienden que hay que ocuparse de
las ciencias naturales y de la tecnología pero no de las ciencias
sociales. Esto es una manifestación de profunda incultura y un
error grave. Muchas veces el no haber tenido en cuenta los
factores sociales ha sido causa de que importantes proyectos de
desarrollo hayan fracasado.
Es imprescindible
integrar los factores ambientales, sociales y culturales. La
diferencia entre un país que hace uso eficiente de la ciencia y
un país que no lo hace no es solo una diferencia en número de
científicos, es una diferencia en materia cultural, en las
relaciones sociales entre investigadores, productores, sectores
políticos y comunicadores, el problema del uso de la ciencia no
es un problema solo de la ciencia.
- ¿ Hay alguna
reacción entre esta visión peyorativa sobre las ciencias
sociales y el hecho de que el Rector de la Universidad de la
República nunca surgió de las ramas humanísticas?
- No, no creo, el
actual rector es un ingeniero, el anterior fue un químico, y el
anterior era un economista.
- ¿Nunca fue de
la Facultad de Humanidades, por ejemplo?
- No, pero durante
mucho tiempo hubo juristas en el Rectorado de la Universidad, la
sociología en el Uruguay es una disciplina muy nueva, los
egresados de la Facultad son muy recientes, no han estado
sociólogos ni biólogos en el Rectorado de la Universidad
Su pregunta en
realidad muestra el desarrollo tardío e insuficiente de las
ciencias en un sentido amplio, sean ciencias sociales o naturales.LA
ONDA®
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