 |
Un
Gabinete de Ciencia y
Tecnología, si colabora a la
transversalidad en el Estado
y la sociedad, puede ser muy útil
Entrevista al Dr. Rodrigo Arocena |
 |
Asamblea General del Claustro
rechaza los proyectos de ley sobre Investigación, Ciencia,
Tecnología e Innovación (ICTI). |
“Un Gabinete de Ciencia y tecnología, si
colabora a la transversalidad en diversas
instancias del Estado y la sociedad, puede
ser muy útil”
Entrevista al Dr. Rodrigo Arocena
El anuncio el 1º de
Marzo por parte el Presidente Tabare Vázquez de la formación de
un Gabinete de Ciencia y Tecnología llevó a que en distintos
ámbitos vinculados con este tema se retomaran discusiones,
reflexiones e iniciativas de diversos perfiles. La ONDA digital
consultó sobre la iniciativa al Doctor en Matemática, profesor
titular de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la
República, Rodrigo Arocena, lo que sigue son los aspectos
fundamentales de ese dialogo.
- El Presidente de la República
ha planteado en su discurso del 1º de marzo que es intención de
crear un gabinete de Ciencia y Tecnología. ¿Esto concuerda con
las aspiraciones y planteos que vienen haciendo desde hace
mucho tiempo atrás la comunidad científica uruguaya?
- El anuncio es uno de los muchos hechos auspiciosos de estos
últimos días que rodean la instalación del nuevo gobierno y que
están conformando un clima de optimismo en el país como yo no
recuerdo haber vivido en toda mi vida en el Uruguay, y es lo que
me parece que hay que subrayar para empezar.
Lo que está pasando en el Uruguay
más allá de la ciencia y la tecnología, pero incluyendo a la
ciencia y la tecnología, es el clima de optimismo. Este país que
a fines de los cincuenta, y salvo el momento augural de la
salida de la dictadura, pero relativamente transitorio, ha sido
en general un país pesimista, esta viviendo un momento de
optimismo, eso puede ser una profecía que se cumpla a sí mismo.
Porque el optimismo hace que uno haga cosas, confirmando el
optimismo.
Desde ese punto de vista es que
yo abordo la pregunta que se me hace. Yo no tengo más
información que la que apareció en la prensa y que se resume en
la pregunta.
Pero sí creo que se abre una
cuota de expectativas importantes. Más que nunca la posibilidad
de que el gobierno y un conjunto de actores sociales incluyendo
la comunidad científica, pero no solo a ella, incluyendo la
comunidad tecnología, pero no solo a ella, trabajen juntos para
un nuevo desarrollo del Uruguay, que exige diversas cosas, pero
entre otras, exige generar y usar socialmente el
conocimiento, es excelente.
Este Gabinete que se
anuncia seguramente apunta en esa dirección, por lo tanto
colabora al optimismo y abre posibilidades, aunque habrá que
conversar seguramente y sin duda quienes toman decisiones lo
deben estar estudiando con cuidado de cómo implementarlo. Pero
la idea va en la buena dirección.
-
Más allá del entusiasmo y el optimismo que estas buenas ideas
puedan generar. ¿Qué es lo que hace necesario al Uruguay una
iniciativa en el campo científico como ésta?
- Lo hace necesario en el Uruguay como en todos los países
subdesarrollados. El hecho cardinal que puede parecer un poco
abstracto en general, pero que se traduce en cosas concretas es
que hoy por hoy no hay desarrollo en el sentido de mejorar la
calidad de la vida de la gente y preservación o mejora del
entorno salvaguardando las posibilidades futuras del desarrollo,
sin uso sistemático del conocimiento avanzado.
Hace falta generar y usar
conocimiento en la producción de bienes y servicios, en la
atención de la salud y muy especialmente en la emergencia
social, llámese vivienda, etc., etc., Hoy por hoy el
conocimiento es un terreno de lucha, podemos quedar al margen de
él, y quedar más subdesarrollado, podemos utilizarlo solo para
beneficio de los sectores privilegiados y entonces queda en una
sociedad más desigual, o podemos por el contrario utilizarlo
para ampliar la capacidad productiva del país y para mejorar las
condiciones de vida de los sectores más postergados.
Por esto el uso
social de los recursos disponibles y de otros a crear en
materia
de ciencia y tecnología para el desarrollo es una cuestión
clave,para el Uruguay y para todo el tercer mundo.
Lo que pasa es que el Uruguay la
venia sistemáticamente descuidando a nivel de sus instancias
gubernamentales, más allá de esfuerzos aislados que vale la pena
no olvidar.
Ahora la diferencia es que es el
gobierno que toma el asunto en sintonía seguramente con las
expectativas de quienes se dedican a la investigación y espero
yo también, en sintonía con muchos otros actores, porque el uso
social del conocimiento no es cuestión de los investigadores, es
cuestión del conjunto de los actores sociales. En este sentido
el clima de optimismo, el clima de impulso de meterse de
intervenir y hacer cosas genera una oportunidad como Uruguay no
ha conocido.
Estamos tratando un tema central
para el Uruguay de los próximos años y sobre todo el Uruguay del
largo plazo.
- Hay antecedentes de instancias
como la que referimos hoy, el año pasado se presentó un proyecto
de ley de los senadores Enrique Rubio y Julia Pou.
¿Institucionalmente hay puntos de partida?
- Sin duda, además de la Ley presentada el año pasado por Rubio
y Julia Pou, hay otras iniciativas, pero sobretodo lo que hay
son esfuerzos acelerados desde el fin de la dictadura para
construir una estructura de investigación.
A partir de esto se han hecho
diversas propuestas. Se han realizado proyectos de ley, se
han creado comisiones, no es que estemos en el vacío.
Pero nunca hubo actividad
política sistemamatica a nivel del gobierno de la república, lo
que sí hay desde hace mucho tiempo y particularmente desde la
salida de la dictadura, es un gran esfuerzo de investigación de
crear una estructura de investigación en condiciones muy
difíciles.
Me animaría a apuntar un hecho
menos objetivable pero quizás más importante, lo que hay es una
creciente compresión de la sociedad uruguaya de la importancia
de esto. Muy a menudo los políticos oficiales del pasado decían
este es un tema que no importa a la sociedad por lo tanto no nos
ocupamos de él.
Esto lo decían porque estaban
atrás del nivel ideológico de la sociedad. Esto lo sabemos
porque hemos hecho encuestas al respecto, la sociedad uruguaya
se interesa por estas cosas y cree que buena parte del futuro
del país pasa por aprovechar bien sus recursos humanos actuales
y potenciales en materia de ciencia y tecnología. Lo más
importante es la existencia en la estructura, todavía débil
porque ha tenido que batallar en condiciones muy difíciles de
investigación, junto a una disposición social de contemplar
el tema, a darle importancia y apoyar los esfuerzos.
Claro que no se empieza desde
cero hay mucho y muy sólidos apoyos. El asunto es ponerlos
realmente a jugar.
- ¿Los recursos humanos para
levantar esta obra existen?
- Sin ninguna duda, existen pero se están yendo. Lo más trágico
que nos ha pasado en los últimos años, lo que más les puede
doler a científicos veteranos, a docentes veteranos, es ver los
jóvenes que se van por falta de perspectivas, y eso nos ha
estado pasando en los últimos años de manera muy seria, una
verdadera hemorragia.
Lo más grave no es la gente que
se va, es que la gente que se queda, es la gente que se queda
pero se siente desmoralizada porque ve que mucho de sus mejores
alumnos o mejores compañeros se van por falta de perspectivas en
el país.
Los recursos están pero cuidado,
los estamos perdiendo, aquí hay que trabajar a largo plazo,
pero se necesitan medidas de plazo inmediato, esto es como
cuando se tiene una persona muy sana y fuerte, pero ha
experimentado una seria herida, que necesitará recuperación de
largo alcance, pero hay que curarla rápido para que no se
muera.
- ¿Cómo imaginaría usted el mejor
organismo a crear para este proyecto estratégico del que
hablamos?
- Yo no soy especialista en esos aspectos y no estoy vinculado
en absoluto con el gobierno y no sé lo que se está proyectando.
Pero desde mi posición de observador y estudioso de estas cosas,
creo que no hay una solución institucional única. No vale la
pena pelearse por tal o cual solución institucional, no existe
la vacuna que cura la enfermedad, hay diversas
soluciones, en el mundo se han creado diversos organismos y
ensayados diversas soluciones.
Puede haber más de una buena
solución institucional. Lo que sí me parece necesario es
conjugar de manera razonable algunos factores.
En primer lugar la consulta muy
amplia, no restringida a algunos actores sino al conjunto de los
involucrados, que implica el gobierno, los investigadores, los
comunicadores, los empresarios, los sindicatos de trabajadores,
que por otra parte son potencialmente actores muy importantes de
cambios técnicos y varios otros.
Consulta amplia, con un marco
institucional para ello. Segunda cosa obvia, no confundir la
consulta y la discusión con la decisión.
Marco de consulta amplia y
también espacios de decisión claros, donde haya
responsables de tomar esas decisiones debidamente nombrados y la
representatividad institucional y sujeto a responsabilidad, si
no hacen las cosas de la mejor manera posible.
Pero siempre con capacidad de
decidir. Una cosa es consultar, otra cosa es vivir discutiendo,
consultar pero luego decidir. Otra cosa que me parece importante
es el nivel de competencia y calificación de la gente que
tiene que ir tomando estas decisiones, soy optimista en este
sentido, podemos inscribir dentro del clima general la
expectativa que este tipo de cosas será bien atendidas.
No me preocuparía demasiado el
modelo institucional siempre que haya consulta amplias, decisión
clara y netamente radicada en organismos con potestades para
ello, y gente que adopta las decisiones y las implementa a
partir de la problemática. En realidad como debe ser en
cualquier otro terreno.
- ¿Este tipo de organismo,
facilita el relacionamiento con mecanismos internacionales,
académicos, financieros, o de la comunidad científica y
tecnológica?
- Yo creo que si, valdría la pena subrayar algo, que la vincula
con la pregunta anterior, hay diseños institucionales variados
que pueden ser buenos, pero hay algunos que son notoriamente
contraproducentes en esto, son aquellos que encajonan el
tema en un solo ámbito.
Por ejemplo el tema esta
vinculado con la salud, con el agro, con la economía. Como
imaginar un país que proyecta su economía por un lado y la
ciencia y tecnología por otro, esa economía va a ser
relativamente anticuada y esa ciencia y tecnología va a poder
aportar poco a la producción.
Por lo tanto si este Gabinete
colabora a la tranversalidad del tema, por ejemplo cuando
en un determinado ministerio se ve que se necesita ciencia y
tecnología en vez de pensar en comprarla afuera, a través de esa
tranversalidad primero averigua si se puede generar dentro del
país.
Puede ayudar mucho a la expansión
de la ciencia y tecnología nacional y por otro lado dado que
hace que el factor ciencia y tecnología este presente si la
tanversalidad funciona bien es que en muchos lugares del
gobierno que tienen acceso a la operación internacional
(respondo a la pregunta inicial) si puede colaborar a que por
ejemplo cuando en salud publica se busque cooperación
internacional la base científica y tecnológica de lo que se pida
sea sólida.
El examen de lo que se nos
ofrezca sea más sólido. La posibilidad de combinar la ciencia y
tecnología de afuera y de adentro mayor. Por este lado estará la
clave del éxito. Ningún país incluido USA, compran toda la
tecnología y la ciencia que usan, mucho menos lo puede hacer el
Uruguay. El tema es combinar lo que se compra, comprando bien,
vinculándolo con lo que se puede hacer aquí para potenciar el
uso de lo comprado y el desarrollo de lo que se tiene adentro.
Un Gabinete en la medida en que
implique una verdadera tranversalidad, el involucramiento de
distintos sectores del estado y muy particularmente del Poder
Ejecutivo en la cuestión científica y tecnológica es muy útil
para el relacionamiento externo y el uso y desarrollo de los
recursos internos.
- ¿Desea agregar otros aspectos
que las preguntas no hayan contemplado?
- Mencionaría de nuevo en forma abreviada para destacarlo al
final de este dialogo, esta cuestión del optimismo nacional,
como etapa espiritual en la vida del país para que dure, depende
de que mucha gente se sienta protagonista, más que espectador,
yo tengo la esperanza que mirado desde la comunidad científica y
tecnológica, ya que es el tema de este dialogo, mucha gente
joven diga: ¡esto tiene que aprovecharlo! Esta ocasión
del país tengo que aprovecharlo. Tengo que organizarme con otra
gente y hacer propuestas y llevar adelante cambios. Estas
oportunidades no pasan demasiado en las historias de los países,
hay que aprovecharlas depende en mucho de iniciativas de la
gente, especialmente de los jóvenes.
- ¿Tienen un tiempo cronológico?
- Naturalmente... aunque pienso que en este caso no va a ser de
pocos días, de pocas semanas. Existe una constelación de
circunstancias que puede hacer que este tiempo de optimismo no
se vaya con los fríos del otoño. Pero debe pensarse que no va a
ser eterno, sino se le construye cada vez con más sólidos
cimientos.
En este sentido lo más importante
es que nuevos actores individuales y colectivos se metan en el
baile. Esto es válido para los temas de ciencia y tecnología
pero para todos los temas.
Por último me gustaría que todo
este tema de la ciencia y la tecnología e innovación no fuera
vista por separado de lo que es el gran tema de la sociedad
uruguaya de hoy. El Plan de Emergencia Social. No olvidemos que
la ciencia y la tecnología tiene mucho que aportar a la
emergencia social.
Por interés de ambos lados. Ahí
veremos un verdadero uso social del conocimiento generado en el
país, seria un hecho formidable en sí mismo y un factor de
robustecimiento del optimismo colectivo a largo plazo.
*
Rodrigo Arocena profesor titular de Ciencia y
Desarrollo en la Facultad de Ciencias. Docente universitario
desde 1969, obtuvo en la Universidad Central de Venezuela la
Licenciatura en Matemática (1976), el Doctorado en Matemática
(1979) y el Doctorado en Estudios del Desarrollo (1990. Ha
escrito varios trabajos sobre las perspectivas del Uruguay y de
los países periféricos en general. Su libro con Judith Sutz, "La
innovación y las políticas en ciencia y tecnología para el
Uruguay", logró en 1999 el Premio de Investigación y Divulgación
Científica del Ministerio de Educación y Cultura
LA
ONDA®
DIGITAL |