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Obras exhibidas son, en realidad,
trabajos de denuncia social
La Bienal del MERCOSUR es analizada
por Mercedez Pérez Bergliaffa para el diario
argentino Clarín desde la ciudad brasileña de Porto
Alegre. Pérez Bergliaffa constata desde su nota que
hay algo que resulta curioso: muchos de las obras
exhibidas son, en realidad, trabajos de denuncia
social o ecológica, resultados de investigaciones.
A
salas llenas, la 6ta Bienal de arte del Mercosur
copa Porto Alegre y hace circular por la ciudad a
especialistas de arte. "La tercera margen del río"
se llama esta vez la bienal. Explica Gabriel
Pérez-Barreiro, su curador general: "Con esto digo
que no hay sólo dos sentidos para las cosas (global
y local, viejo y nuevo, mal y bien), hay también
otras posibilidades. No más estructuras binarias"
dice.
Surgida en 1996 como competencia a la monstruosa y
más vieja Bienal de Sao Paulo, la de Porto Alegre es
un intento de empresarios de la región para
convertir a esta ciudad en un polo cultural.
Cuatro son las secciones en que se divide: "Zona
Franca", "Conversas", "Tres Fronteiras" (donde se
invitó a un grupo de artistas a vivir en la triple
Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, y a
crear obras allí) más tres exposiciones
monográficas, de las cuales llama la atención de
lejos la del argentino Jorge Macchi. "Es la primera
vez que puedo ver toda mi obra así, junta", dice
Macchi. "Llegó de todas partes del mundo para ser
exhibida, es casi como una retrospectiva, estoy
emocionado".
Entre los más de 350 hay muchos trabajos buenos. En
la sección "Conversas", los del brasileño Waltercio
Caldas, el venezolano Jesús Soto y el norteamericano
Steve Reich. También la obra de Alejandro Paz, quien
hizo un video mostrando la paranoia absurda de la
seguridad y el poder, contratando un guardaespaldas
para que custodiara...a un mendigo. En el video
pueden verse a custodio y mendigo caminando por las
calles de Guatemala, el segundo pidiendo limosna o
durmiendo una siesta, y el primero, mirando todo el
tiempo alrededor, en espera de un ataque.
Hay algo que resulta curioso: muchos
de
las obras exhibidas son, en realidad,
trabajos de denuncia social o ecológica, resultados
de investigaciones.
Esto se ve sobre todo en las obras realizadas en la
Triple Frontera. ¿Acaso habrá llegado la hora de los
artistas-de-investigación? Por lo menos, algo sí es
seguro en esta bienal: que los artistas-periodistas
crecen en la región.
LA
ONDA®
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