Paraísos Fiscales” vs.
“Infiernos Sociales

Cristina Iriarte

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Discurso de Astori
el 31.03.2009

 

“Paraísos Fiscales” vs.
“Infiernos Sociales”
por Cristina Iriarte*

Hace un tiempo que venimos escuchando toda una serie de argumentos en cuanto a la eliminación/mantenimiento/flexibilización de los “paraísos fiscales” en Uruguay y en el mundo. El tema lo instaló en la discusión pública el José Mujica - “Pepe”, cuando nadie hablaba de ello, manifestando que consideraba que, a pesar de no estar de acuerdo con el mantenimiento del “secreto bancario”, pero dada la baja capacidad de ahorro de nuestra población, éste podría constituirse en una herramienta o una moneda de cambio para lograr beneficios para nuestro país.  Como bien lo explicó el “Pepe”, ya de por sí la palabra “secreto”, implica que “de eso no se habla”, por ende, implica que es pecaminoso. Y todos sabemos que este tipo de transacción financiera fue creada para encubrir todo tipo de maniobras “non sanctas”, como permitir la radicación de capitales provenientes del lavado del narcotráfico, de la venta ilícita de armas, de la evasión de impuestos en sus países de origen, etc. 

 

Ahora bien, todo este tipo de operaciones “off-shore” fueron impulsadas y practicadas por los países desarrollados que necesitaban este instrumento – entre otros - para mantener y consolidar sus imperios y pagar lo menos posible por sus ganancias.  Pero resulta que toda esta ingeniería financiera se cayó a pedazos y han quedado en evidencia, sus imperios ya no son tales y necesitan de la ayuda de sus estados para sobrevivir y seguir manteniendo su “statu quo”.  Estamos asistiendo, inclusive, a acciones impensadas hasta no hace mucho, como por ejemplo, la propuesta de Obama de nacionalizar la banca – histórica reivindicación de las izquierdas del mundo -  o como dijo Lula (entre risas en el G20): “nunca pensé en la década de los 60, que yo votaría afirmativamente para prestarle dinero al FMI”.

 

Pero este mundo global está lleno de sorpresas y tenemos que ir adaptando – como podamos y sin perder la brújula - la cintura a los acontecimientos. Y resulta que ahora hay que acabar con los “paraísos fiscales” y por eso vemos que Suiza, Luxemburgo, Liechtenstein, Andorra, Mónaco, Gibraltar y todos los países que crecieron a instancias de esta actividad durante décadas, ahora están dispuestos a “flexibilizar” sus normativas para “hacerle los deberes” a los poderosos que están poniendo “los chanchos” para salvar sus economías de la hecatombe. Es oportuno destacar que, con el pago de impuestos que se evaden en estos santuarios del dinero criminal, se alcanzarían las metas del Milenio propuestas por la ONU para eliminar la pobreza en la mitad del mundo en el año 2015. Por eso, ahora, se acuerdan de los “paraísos fiscales”, para ver si pueden recuperar algo de todo lo que están invirtiendo.

 

Para esto, sí, aparecen los millones de millones de dólares para rescatar a la AIG, a la General Motors, a la Freddie Mac, a la Fanny Mae, a los bancos más grandes del mundo, etc., etc. Esos mismos millones de millones de dólares que nunca aparecieron para lograr una mejor distribución de la riqueza, para abatir el hambre, para contener las migraciones hacia el primer mundo, en fin, para todo lo que tienda a que la gente común tenga una calidad de vida digna. Y lo peor de todo es que todas estas empresas ya dejaron de ser competitivas, solventes y no se lo merecen. ¡Nunca vimos una danza de millones tan indecente! ¡No se votó en el G20 ni la milésima parte de todos estos recursos para acabar con la miseria en el mundo!

 

Y acá, en Uruguay, ¿de qué estamos hablando cuando escuchamos a los “soberanos secretistas” de toda la vida erigirse en defensores de nuestra soberanía?  ¡Por favor!  ¡Abramos los ojos de una vez! ¿Quién se cree el Sr. De Posadas para tildar al “Pepe” de “conspirador” contra nuestra soberanía? ¿Quién se cree el Sr. Bordaberry (h) para acusar al “Pepe” de “mandadero” de los Kirchner?  No tengo el suficiente espacio en esta nota para explicar los elementos que desautorizan moralmente a estos “personajes” para juzgar, desde ningún punto de vista, al hombre que cuenta con el mayor caudal de votos, justamente por ser consecuente y fiel a sus principios y filosofía de vida. El “Pepe” sí que: “como te dice una cosa… te dice la misma”. Y, sobre todo, de una forma que, el que nunca lo entendió, ahora lo entiende.

 

Por todo esto no vale la pena argumentar, porque el pueblo no es tonto y, además, tiene memoria. Por eso ¡aguanten compañeros!, porque en octubre, serán las urnas quienes tendrán la palabra.

 

*Congreso Frenteamplista – Espacio 609

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