Se diluye la figura de Trump

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Se está consolidando un vacío de poder en Estados Unidos, y también índices de que se está
agravando. El primer día de agosto, el 35% de los ciudadanos apoyaba la gestión de Donald
Trump. A mediado agosto, el apoyo bajó al 33%, el peor nivel de su presidencia; sin duda una
caída acelerada que agrega elementos a la lectura.

La encuesta es de Reuters/Ipsos , y señala una clara tendencia a la baja. En marzo 2025 la
aprobación era del 47%; en agosto de ese año era del 40%; en noviembre 2025 tocó el 38%.
Luego la gráfica oscila en alzas y bajas, para pasar definitivamente bajo el 35% en abril 2026.
Con el ataque a Iran iniciado el 22 de junio se mantiene en ese entorno, para tener una
pequeña alza en julio, que cae junto a las promesas vanas de Trump sobre paz y
negociaciones.

Que la ciudadanía no le crea al presidente y que eso suceda en EEUU es algo que no sucedía
desde el gobierno de Richard Nixon y la guerra de Vietnam (específicamente, el escándalo
Watergate), el 9 de agosto de 1974. La oposición a Trump ha querido comparar la guerra
contra Iran a la de Vietnam, pero de los 15 a 20 años que llevó Vietnam, EEUU logró perder la
de Iran en menos de dos meses.

La opinión pública de EEUU es francamente crítica a su gobierno, No solo son pocos los que la
aprueban: el 64% la desaprueba. El 80% de la población supone que la guerra a Iran
continuará durante un período prolongado, lo que implica que no solo el petróleo se
mantendrá al alza sino que con él todos los productos con precios en los que incide su
produccipón y transporte. Las elecciones de medio término en EEUU, el 3 de noviembre,
permitirán que Trump corrobore que el general Perón tenía razón al decir que las personas
tienen un órgano muy sensible, que es el bolsillo.

Trump tuvo un nivel muy bajo de aprobación en su primera presidencia, en diciembre de
2017. Volvió a obtener la presidencia en 2025 con la aprobación de poco menos de la mitad
del país. Esto, en el marco de un disgusto ciudadano por las políticas de elite, que Hillary
Clinton tan bien representó. Ella ganó las primarias demócratas en 2016 para luego perder

ante Trump en noviembre de ese año por casi 3 millones de votos. Había un repudio a la casta,
dijera Milei, que ahora incluye a Trump. Lo que hará por su renovación el viejo imperio que ya
no es superpotencia, está por verse. Así las cosas, en noviembre es posible que Trump pierda
las mayorías en ambas cámaras, lo que habilita juicios políticos, lo que llaman impeachment:
mecanismo constitucional en Estados Unidos para acusar formalmente y potencialmente
destituir a un funcionario público —incluido el presidente— por mala conducta en el cargo.

Cómo se conduzca el Congreso y la militancia política de todos los bandos tendrá en
consecuencia gran importancia para definir el rumbo. Encarar el problema conlleva, es cierto,
un problemilla: no hay candidato alternativo de color alguno.

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