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Hasta el 19 de octubre «La escala Podestá: Una exposición de maquetas e ideas para la ciudad», del reconocido escultor y docente uruguayo, y que cuenta con la curaduría de Federico Lagomarsino, podrá ser visitada en el cuarto y quinto piso del Museo Gurvich.

La inauguración se realizó el pasado jueves 23, contando con un gran marco de público y la presencia, entre otras autoridades, del ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía; el director general del MEC, Carlos Varela Ubal; la directora nacional de Cultura, Maru Vidal, la directora del Museo Gurvich, Vivian Honigsberg, e integrantes de la Fundación Gurvich.

La obra del escultor y docente uruguayo Octavio Podestá vuelve así a encontrarse con el público a través de esta exposición denominada «La escala Podestá: una exposición de maquetas e ideas para la ciudad» en el Museo Gurvich, bajo la curaduría de Federico Lagomarsino. La muestra reúne una selección de piezas que recorren distintas etapas de su producción artística y ponen en valor una trayectoria de más de seis décadas dedicada a la escultura.

Reconocido por trabajar con hierro y madera recuperados, la obra de Podestá forma parte del patrimonio artístico nacional y está presente en espacios públicos, museos y colecciones de Uruguay y del exterior.

En la presentación, la directora nacional de Cultura le agradeció al artista de 97 años «esta oportunidad maravillosa». Sostuvo que «es bien importante tener contacto con aquello que nos permite imaginar, porque es ahí en esos territorios que nosotros como sociedad podemos proyectar nuestro futuro, antes de habitarlo».

Sobre la muestra

En la oratoria, Lagomarsino destacó que «las exposiciones, además de mostrar obra, tienen la posibilidad de hacer discurso o amplificar algunos aspectos de la obra de un artista. Una cosa que aprendí es que las maquetas de Octavio, no tienen escala cuando inician por primera vez. Eso es totalmente singular» (…) Podemos decir que es el artista con más obras públicas de este país. La hipótesis es que de alguna forma su obra da testimonio de la escala de la ciudad, Montevideo».

Precisamente, según queda reflejado en la curaduría, «la exposición reúne maquetas realizadas por Octavio Podestá a lo largo de los años. Algunas de ellas luego escalaron y fueron construidas en la ciudad; otras quedaron como ideas. Algunas estuvieron a punto de realizarse pero la gestión se cayó y otras son principalmente juegos materiales. Algunas de ellas no son exactamente maquetas y de hecho ninguna tiene escala hasta que ‘’encuentra’’ su sitio, como él mismo lo enuncia. Antes de eso no es claro si medirán uno o diez metros, o si pesarán cientos o miles de kilos. Y sin escala, quizá, ya no sean maquetas sino otra clase de material creativo».

Asimismo, plantea que «algunas maquetas tienen nombre y otras no. Hay unas que fueron pensadas como increíbles barricadas urbanas móviles y otras terminaron instaladas al revés. Las hay hechas de papel, cartón, aparatos odontológicos o maples de huevos. Algunas maquetas fueron imaginadas en vertical y construidas en horizontal. Algunas son extremadamente frágiles y otras tienen filo y son muy peligrosas».

Y destaca que «estas maquetas carecen inicialmente de escala, también es cierto que las esculturas de Podestá parecen luego haber encontrado una medida propia. Una dimensión que quizás no pertenece a la pieza, sino que responde al contexto espacial en donde sus obras finalmente se sitúan. Quizá allí radique una de las varias singularidades de su trabajo: en la definición de una medida que es al mismo tiempo una cruda respuesta a las alturas, distancias y perspectivas de la ciudad».

La muestra estará en los pisos 4 y 5 del Gurvich (Sarandí 524) y podrá ser visitada hasta el 19 de octubre.

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