El gobierno brasileño describió el jueves como injustificados y motivados por cuestiones políticas los más recientes aranceles de Estados Unidos sobre ciertas importaciones brasileñas, del orden del 25%, y amenazó con imponer aranceles recíprocos contra productos estadounidenses.
Funcionarios brasileños han culpado a la familia Bolsonaro —los principales oponentes políticos de Lula— por la más reciente ronda de aranceles. La medida fue anunciada poco después de que el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño y aspirante presidencial en las elecciones de octubre, visitara a Trump, Rubio y otros funcionarios estadounidenses en Washington en mayo.
El Gobierno de Lula estima que los aranceles estadounidenses afectarán al 18% de las exportaciones a EE UU y anuncia ayuda para las empresas, consistente en líneas de crédito a los exportadores afectados por los aranceles, parte del programa Brasil Soberano.

El vicepresidente Geraldo Alckmin calificó la nueva ronda de aranceles de «injusta e injustificada» y afirmó que el Gobierno sabrá aplicar la reciprocidad.
Flávio Bolsonaro republicó el comunicado de Rubio, y adjuntó el comentario: “Lula ya no está en condiciones de ser el presidente de Brasil. Estamos en un avión sin piloto”. Llamó a Lula “el Biden brasileño” y dijo que “es malhumorado, imprudente y se ha convertido en un peligro para nuestra nación”.
Se prevé que Flávio Bolsonaro sea confirmado como el principal rival electoral de Lula el 25 de julio en la convención del Partido Liberal en Sao Paulo, aunque su candidatura ha tenido dificultades para superar los hallazgos de una investigación policial que mostró que recibió millones de dólares de un banquero desacreditado para financiar una película sobre su padre.
Según el Gobierno brasileño, los nuevos aranceles afectan al 18% de las exportaciones del país a Estados Unidos, unos 7.400 millones de dólares, según datos de 2024. Otras instituciones manejan cifras distintas: la Confederación Nacional de la Industria (CNI) sostiene que la nueva ronda pone en riesgo el 26% de las exportaciones a EE UU, mientras que MB Associados estima el impacto en 9.510 millones de dólares, equivalentes al 25,2% del valor exportado, con base en datos de 2025.
El ministro de Economía, Dario Durigan, afirmó que el Gobierno reforzará el programa Brasil Soberano y que los ministros presentarán al presidente Lula la opción de aplicar la Ley de Reciprocidad, cuya decisión final recaerá en el mandatario. No precisó el monto del plan, aunque señaló que espera que sea inferior al de versiones anteriores.
El vicepresidente Geraldo Alckmin calificó la medida estadounidense de «injusta e injustificada» y afirmó que «el Gobierno, en el momento adecuado, sabrá cómo aplicar» la Ley de Reciprocidad. Los ministros presentes, entre ellos Mauro Vieira (Relaciones Exteriores) y Márcio Elias Rosa (Industria), rechazaron las justificaciones de EE UU relacionadas con la corrupción, la deforestación y el sistema de pagos Pix, y defendieron la buena fe de Brasil en unas negociaciones que acumularon más de 30 reuniones.
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