El principal título de la edición del jueves 26 de Granma es «Escuelas renacidas en Guantánamo». El segundo tiene una foto de Fidel casi de perfil, con la mano en alto señalando lo que puede ser un mapa, como mostrando el camino. Su título es «Nuestra Revolución culminó la obra de nuestros libertadores». Abajo, la primera página da cuenta de que «Ministerio del Interior informa no disponibilidad de tarjetas para elaboración de documentos de identidad». El registro de personas al nacer es una medida de gran importancia para el Estado, que afecta a muchas de sus funciones. También eso dejó de ser. Lo de las escuelas renacidas se refiere, dice la leyenda de la foto, a que «En menos de cuatro meses el territorio restauró los 277 inmuebles del sector educacional dañados en octubre por el huracán Melissa».
Desde afuera, lo que se ve con dolor es que el problema que hoy enfrenta la conducción política del Estado de Cuba no es que no vea la luz al final del túnel, sino que no logre ver el túnel. La esperanza es que tal vez no sea del todo así.
La información periodística disponible da cuenta de que Cuba atraviesa hoy una de las peores crisis socioeconómicas de su historia reciente: inflación descontrolada, apagones masivos, drástica caída del turismo y un éxodo migratorio sin precedentes. Se le atribuyen causas que el gobierno no está dispuesto a reconocer, como que el modelo de control centralizado ha impedido reformas y profundizado la vulnerabilidad social.
Se da cuenta en Cepal, sí, que el 2024 el PIB cayó un 1,1%, con un déficit fiscal cercano al 8–9% del PIB. La cuenta corriente sigue en negativo por exportaciones bajas, recuperación insuficiente del turismo y mayores costos de importaciones. La CEPAL subraya que la economía cubana tiene un peso marginal en el conjunto latinoamericano, y destaca la falta de transparencia en las estadísticas oficiales cubanas, lo que hace que los datos de la CEPAL sean una referencia clave para evaluar la situación.
Para el 2025 Cepal señaló un PIB total de 12,1 mil millones de dólares (en Uruguay, de 80 mil millones y en República Dominicana de 120 mil millones). El PIB per cápita es de 1.082 dólares, frente a un promedio regional de 10.200 dólares, y la contracción del PIB en 2025 fue de -1,5%. Esto es, Cuba es más pobre año tras año. Hasta diciembre pasado, era (apenas) el 0,2% del PIB de América Latina y el Caribe, por lo que ocupaba el último lugar de la región; no hay cifras de Haití. La tendencia consecutiva es de contracción económica, mientras la región creció en promedio 4,7% en 2025.
Si se sigue la primera página de Granma por unos días, se percibe que esta situación, en la que nada bueno hay para informar, se informa por la negativa. Las noticias son las obras completas de Raúl Castro, que se bajan gratis, héroes revolucionarios y su reivindicación, el deporte, y reiteradamente la noticia de que 32.000 embarazadas corren más peligro para su parto en el apagón del que Cuba se exeptúa una hora diaria.
No hay planes, pero trascienden versiones. Todas implican a sectores de las fuerzas armadas y del Partido Comunista, y si algo las diferencia no es sólo su contenido sino la edad de quienes son afines a cada una. Al mencionarlas, se están citando versiones por lo que puedan valer, no información comprobada. La de los más jóvenes se centra en una apertura hacia EEUU, la siguiente en el propósito de respaldarse en China, la tercera en una economía agrícola con la subsistencia como meta.
La primera parece improbable porque EEUU quiere evitar una emigración masiva de cubanos hacia Miami. Sobre la segunda, habría que saber la opinión de China al respecto, y no parece propio de su dinámica en materia de política exterior cobrar súbitamente una fuerte presencia en este continente, a contramano de lo que viene haciendo hasta ahora, que obra con gran cautela, y sin la compañía o el visto bueno de Brasil. Y hay elecciones nacionales en Brasil el 4 de octubre de este año, y según las perspectivas de hoy, Lula deberá aliarse nuevamente con Geraldo Alckmin, actual vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, quien aporta credibilidad ante sectores empresariales y moderados. No parece el momento adecuado para que Lula incluya en su agenda la situación de Cuba.
La tercera versión tiene más visos de credibilidad, y tal vez a ella es que se refirió el diplomárico estadounidense Mike Hammer, instalado en la isla desde el 14 de noviembre de 2024 como Encargado de Negocios, y que hace una semana salió a la prensa a decir que 2026 podría marcar un “cambio histórico” en Cuba, mencionando contactos entre Washington y representantes del gobierno cubano. Sectores dentro de Cuba niegan esos diálogos. Las intervenciones de Hammer lo posicionan como el interlocutor clave de la administración estadounidense en este momento.
La tercera versión que circula, atribuída no sin lógica a los sectores más conservadores, incluye el aceptar ayuda rusa en maquinarias para labrar la fértil tierra cubana con el compromiso político de realmente trabajarla. Cuba se quedó en un momento sin yerbabuena, la menta de jardín aromática imprescindible en el mojito, pues nadie lo cultivaba. El mojito es uno de los cócteles más emblemáticos de Cuba y se ha convertido en un clásico mundial gracias a su frescura y sencillez. La combinación de ron, lima, azúcar, soda y hierbabuena lo hace perfecto para climas cálidos y reuniones sociales.
Si Cuba desarrolla una economía agrícola que al menos asegure la subsistencia, EEUU podría tener otro tipo de relación con la isla. Para empezar, Rusia podría mandar a Cuba esa maquinaria sin problema. La posibilidad de migración cubana a Miami quedaría excluída por este acuerdo político.
Las relaciones de Cuba con EEUU deberían, en consecuencia, excluír la emigración a Miami, y EEUU podría hacer gestos de aquiescencia, como levantar el bloqueo y obtener el compromiso de La Habana de compensar a futuro las confiscaciones de bienes de EEUU hechas en la primera etapa de la revolución.
(Síganos en Twitter y Facebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA
Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.