Según informó Reuters, se espera que la producción en masa de coches voladores y robots humanoides comience en China en 2027. La agencia citó a Brian Gu, presidente de la empresa china de coches eléctricos Xpeng, quien declaró en un salón del automóvil en Pekín que ya ha recibido más de 7.000 pedidos de sus coches voladores, la mayoría procedentes de China, aunque también hay algunos de otras partes del mundo.
Según Gu, en los próximos 12 a 18 meses, Xpeng producirá entre cientos y miles de robotaxis. También se está tramitando la aprobación de las autoridades de aviación del país, y se espera que las pruebas de coches voladores en todo el mundo comiencen el próximo año, junto con socios internacionales.
La compañía también planea ampliar su colaboración con el fabricante de automóviles alemán Volkswagen, con el que ya ha desarrollado un vehículo eléctrico que ha entrado en producción en serie.
Los coches voladores son una combinación entre un dron, un helicóptero y un coche eléctrico. Utilizan motores eléctricos y baterías en lugar de combustible, y sus múltiples aletas permiten el despegue y el aterrizaje vertical. Posteriormente, pueden pasar al vuelo horizontal modificando el ángulo de las aletas, de forma similar a un avión.
Según el presidente de Xpeng, en los próximos 10 a 20 años, su negocio de robótica podría superar al de la automoción, ya que «habrá cada vez más aplicaciones para robots humanoides en nuestras vidas». Inicialmente, se utilizarán como recepcionistas y vendedores en comercios minoristas, y gradualmente se incorporarán a otros ámbitos de la vida. China afirmó que la situación en Oriente Medio se encuentra en un «punto crítico», sin comentar el anuncio público del presidente estadounidense Donald Trump sobre la extensión del alto el fuego con Irán, según informó la Agencia France-Presse.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, indicó en una rueda de prensa habitual que Pekín está dispuesto a seguir desempeñando un papel «constructivo» en los esfuerzos por resolver la crisis. «Estados Unidos puede aprovechar los audaces ataques de Israel contra Irán y crear un nuevo Oriente Medio». La compañía comenzó la fabricación en una instalación ubicada en el sur de China, considerada la primera fábrica inteligente del mundo dedicada a vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL).
Según reportes de la agencia estatal Xinhua, la planta iniciará con una producción de 5,000 unidades, con el objetivo de duplicar esa cifra una vez opere a plena capacidad. XPeng estima que podrá ensamblar un vehículo cada 30 minutos.
El modelo, “Land Aircraft Carrier”, combina un vehículo terrestre con un módulo aéreo desmontable. Está diseñado para circular por carretera como un automóvil convencional y, cuando sea necesario, despegar y volar para cubrir trayectos más rápidos.
Entre sus principales características destacan:
Longitud aproximada de 5.5 metros
Capacidad de despegue vertical
Sistema de vuelo automatizado, que permite trazar rutas y operar con un solo comando
La empresa asegura que el vehículo podrá utilizarse en vías públicas y estacionarse como un automóvil tradicional, sin necesidad de infraestructura especial en tierra.
XPeng plantea este desarrollo como una solución a la congestión urbana. La idea es que, ante un atasco, el conductor pueda convertir el vehículo en aeronave y continuar el trayecto por aire, especialmente en desplazamientos interurbanos cortos.
El proyecto ha generado miles de reservas anticipadas, lo que refleja el interés por este tipo de transporte emergente. La compañía prevé iniciar la producción en masa en 2027, aunque las primeras unidades podrían comenzar a comercializarse desde 2026.
Con este avance, China se posiciona como uno de los países líderes en el desarrollo de movilidad aérea urbana, acercando un concepto que hasta hace poco parecía exclusivo de la ciencia ficción —popularizado por obras como Blade Runner— a una realidad cada vez más tangible.
(Síganos en Twitter y Facebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA
Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.