Argentina toneladas de alimento reciben “irradiación para su conservación”

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Argentina es uno de los países que han apostado por la energía nuclear. Actualmente dispone de tres reactores para la producción de energía eléctrica. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) es la agencia del Estado argentino a cargo de la investigación de la energía nuclear y su desarrollo. Estas investigaciones han encontrado entre otros campos de aplicación la irradiación de alimentos «para su conservación». En el presente cuenta con 2 plantas especializadas en irradiación de miles de toneladas alimentos, cada año. La Secretaria de agroindustria del gobierno dice desde su pagina web que: “Pese a los más de cien años de continuo desarrollo que ya presenta esta tecnología, algunos hechos históricos desafortunados relacionados con la energía atómica, han influido negativamente en la aceptación de la irradiación para la conservación de alimentos.

Por su parte la CNEA justifica la irradiación de alimentos por ser un mecanismo que garantiza que estos quedan más saludables y duraderos.

Indicando que, “al igual que la pasteurización o la refrigeración, la irradiación es una técnica segura y adecuada para tratar alimentos, con el fin de conservarlos en mejores condiciones por más tiempo y eliminar microorganismos que podrían ser nocivos para el ser humano, disminuyendo así el riesgo de contraer ETAs (enfermedades de transmisión alimentaria), sin la introducción de sustancias químicas que modifiquen las características de los alimentos». Indicando que, «También aporta mejoras sustanciales para la prolongación de vida útil de los alimentos, inhibiendo la brotación de tubérculos, por ejemplo».

Entre los efectos posibles de la «irradiación está la inactivación de las larvas de Trichinella spiralis, que pueden estar presentes en la carne de cerdo y provocar triquinosis.

También es efectiva para combatir otros microorganismos patógenos, como el género Salmonella, varios serotipos de Escherichia (STEC – E. coli productoras de toxina Shiga), las famosas “lombrices solitarias” transmitidas por cerdos o vacas, o los parásitos anisakis en el pescado». También entre otros aportes de la irradiación pueden mencionarse: «Tratamiento en el envase final.

Libra al alimento de microorganismos patógenos, sin introducir sustancias extrañas ni hacer que el producto pierda su calidad de fresco. Reduce o evita el empleo de fumigantes y conservadores químicos. Es una alternativa para la preservación de alimentos con componentes termosensibles, Mejorando su calidad higiénico-sanitaria y prolonga el tiempo de comercialización de alimentos.

La (Comisión Nacional de Energia Atómica) CNEA cuenta con una de los instalaciones existentes en el país para realizar este tipo de procesos: la PISI – Planta de Irradiación Semi Industrial, ubicada en el Centro Atómico Ezeiza.

Las legislaciones de todos los países requieren que los alimentos irradiados estén rotulados como tales. En Argentina es obligatoria la leyenda “Tratado con Energía Ionizante” y el logotipo internacional “Radura”.

En 2012, la CNEA y el IRAM presentaron la nueva norma ISO 14470, que fija los “requerimientos para el desarrollo, validación y controles de rutina del proceso de irradiación mediante el uso de radiaciones ionizantes para el tratamiento de alimentos”.

En octubre de 2017 entró en vigencia la actualización del Código Alimentario Argentino (CAA), que amplía a ocho las categorías de alimentos irradiados para consumo humano: Carnes (de vaca, pollo, cerdo y otras), pescados y mariscos, frutas y vegetales frescos, Bulbos y tubérculos, cereales, legumbres. semillas. Otros alimentos que se irradian son en su mayoría deshidratados: cacao en polvo, suero bovino desecado, huevo deshidratado, extracto de carne, polen, harina de soja, harina de legumbres, etc.

Planta de Irradiación Semi Industrial
En 1970 comenzó a funcionar en el Centro Atómico Ezeiza la primera planta de irradiación gamma del país. Desde entonces, la Planta de Irradiación Semi-Industrial (PISI) brinda servicios a escala industrial y pre industrial.

En la PISI, que fuera diseñada por profesionales de la CNEA, se realiza el proceso de irradiación, el cual es utilizado en todo el mundo para diversas aplicaciones. La planta consta de una sala de irradiación, una piscina de almacenamiento, un sistema transportador, una consola de control, y depósitos que separan el material irradiado del sin irradiar.

La sala de irradiación es una cámara central de paredes de hormigón gruesas y puertas diseñadas especialmente para impedir la liberación de radiactividad. Los dispositivos de interbloqueo y alarma impiden que la fuente de radiación se eleve mientras las puertas no estén completamente cerradas.

La piscina de almacenamiento es el lugar donde se encuentran las fuentes radiactivas de Cobalto-60 mientras no se está tratando nada. El agua actúa de blindaje contra la energía radiactiva, protegiendo a los operadores cuando tienen que entrar en la sala.

El sistema transportador sirve para desplazar automáticamente los alimentos dentro y fuera de la cámara de irradiación. Los productos pasan por el campo de irradiación dentro de la cámara a una velocidad controlada con precisión para absorber la cantidad de energía necesaria para el tratamiento. Después del tratamiento, pueden manipularse inmediatamente.

Desde la consola de control, fuera de la cámara de irradiación, operadores capacitados controlan electrónicamente la fuente de irradiación y el tratamiento de los productos. Todas las instalaciones de irradiación deben tener una licencia, y son inspeccionadas periódicamente por el organismo gubernamental correspondiente. La seguridad de los trabajadores depende además de procedimientos de operación estrictos y de una capacitación adecuada”.

4000 toneladas de alimentos irradiados por dos planta industriales
Argentina cuenta actualmente con dos plantas de irradiación de alimentos que utilizan cobalto-60 como fuente de energía. La más antigua es la Planta de Irradiación Semi-Industrial (PISI) que diseñaron profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y funciona desde 1970 en el Centro Atómico Ezeiza (CAE). El servicio de dosimetría que brinda esta instalación es fundamental para quienes desean someter a un tratamiento de irradiación con un objetivo determinado, a un producto industrial que carece de datos experimentales sobre la dosis y condiciones de proceso recomendadas.

La otra planta industrial de irradiación de alimentos a nivel comercial instalada en el país es IONICS S.A., empresa privada que opera desde el año 1989. Es importante destacar que la tecnología empleada para el diseño y puesta en marcha de esta planta es de desarrollo nacional. El establecimiento de IONICS SA, al igual que la PISI de Ezeiza aplica 60Co como fuente de irradiación, pero posee una capacidad operativa mayor. Allí se procesa casi el 90% del volumen de alimentos irradiados en el país.

Actualmente el total de alimentos irradiados por ambas instalaciones alcanza aproximadamente las 4000 toneladas. De ese total la mayor parte corresponde a especias que se utilizan como aditivos en otros alimentos (por ejemplo en elaboración de chacinados). La seguridad del empleo de radiaciones ionizantes sobre los alimentos se halla sobradamente comprobada, y su utilización ha recibido el respaldo de instituciones de referencia internacional como la OMS, la FAO y el Codex alimentarius.

No existen riesgos para la salud de quien consume un alimento irradiado. Muy por el contrario, significa que el producto posee un nivel de salubridad óptimo.

Información

Fuente Comisión Nacional de Energia Atómica

La ONDA digital Nº 891 (Síganos en Twitter y facebook

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