EEUU quiere aislar a la economía china

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 / Brasil enfrenta el desafío estratégico de resistir el avance imperialista estadounidense. Para evitar impactos negativos, el país tiene un papel estratégico en la integración con socios de América Latina y los BRICS.

Donald Trump no ha dejado de ser noticia en todo el mundo ni un solo día. Ya ha creado problemas diplomáticos con toda América Latina; atacó a sus principales aliados y ahora ha señalado que podría detonar el acuerdo de libre comercio más exitoso del mundo.

Trump quiere imponer aranceles del 25% a los productos importados de Canadá y México, miembros del Tratado EEUU-México-Canadá (T-MEC), además del 10% a los productos procedentes de China. Lo que puede parecer una locura es, en realidad, una estrategia bien estructurada y, hasta ahora, eficaz para imponer sus agendas y deseos.

El estadounidense está adoptando, en su “patio trasero geográfico”, la “política de la cabra en la habitación”. La estrategia es sencilla: se crea un problema artificial (una cabra en la habitación) para generar una situación absurda y, a partir de ahí, forzar el malestar y la presión para que las partes implicadas puedan negociar soluciones que, en circunstancias normales, ni siquiera se plantearían.

La verdad es que gravar los productos mexicanos y canadienses tendría un impacto destructivo no sólo en las economías de esos países, sino que causaría un daño catastrófico a la economía de Estados Unidos. En 2023, el déficit comercial de Estados Unidos con México y Canadá alcanzó los 200 mil millones de dólares, y 160 mil millones de dólares solo con México.

Según el Peterson Institute for International Economics, un centro de estudios especializado en el T-MEC, el arancel del 25% podría reducir el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense en alrededor de 200.000 millones de dólares en cuatro años. Un impuesto del 10% sobre los productos chinos podría reducir el PIB en 55.000 millones de dólares en el mismo período. El país aún podría enfrentar recesión, alta inflación y creciente desempleo.

De ahí lo de “la cabra en la habitación”. Al presionar a México y Canadá para que negocien, Trump busca beneficios políticos y geoestratégicos. El lunes 3, Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmaron un acuerdo en el que el país latinoamericano se comprometió a fortalecer la lucha contra la “inmigración ilegal”, enviando 10 mil soldados a la frontera, y a intensificar las acciones contra la entrada de la droga fentanilo a Estados Unidos.

A cambio, Estados Unidos actuará para impedir que armas ilegales de alto calibre ingresen a México y congelará los aranceles durante un mes mientras los negociadores resuelven cuestiones de seguridad y comercio. Canadá ha firmado un acuerdo similar.

Trump, con su juego especulativo, tiene en sus manos una balanza comercial de 3.000 millones de dólares en importaciones. Esta es la cantidad de poder de negociación que pretende utilizar para presionar al mundo a fin de que defienda los intereses que el presidente pone en juego.

Por Vanessa Martina Silva
(Diálogos del Sur Global)

 

 

 

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