/ Netanyahu animó la guerra en Irak en el otoño de 2002 diciendo que es sin duda indiscutible que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva y que sería lo mejor que también se destruyera a Hamas al tiempo que EEUU eliminara a Saddam. Sus notables y abundantes declaraciones están en la web.
No sólo Saddam no tenía armas de destrucción masiva. Ahora se sabe que no fue un error de juicio ni producto de una inteligencia defectuosa. Fue, como sucede a menudo en la política exterior, una tontería deliberada para llevar al pueblo estadounidense a una guerra. Podrá ser algo horrible, pero no es difícil manipular la opinión pública para ir a la guerra, y eso es lo que se hizo en Irak en 2003.
La fórmula se repite. Hoy se sabe también que Netanyahu fue el gran promotor de la administración Obama en la operación encubierta para derrocar a Bashar al-Ásad, que comenzó en 2011 y que el Pentágono creía que iba a ser una operación quirúrgica, pero habilitó una rebelión con 13 años de guerra civil. EEUU tuvo que poner bota en tierra en 2016, pese a su renuencia a hacerlo, y allí sigue. Hizo base en la gobernación de Homs, al sureste de la República Árabe Siria y a 24 kilómetros al oeste del paso fronterizo de al-Walid en el desierto sirio. La zona de distensión circundante está situada a lo largo de la frontera entre Irak y Siria y entre Jordania y Siria.

La presencia de EEUU se justificó con el fin de entrenar a los combatientes anti Estado Islámico del grupo armado de oposición Nuevo Ejército Sirio, que se disolvió y resurgió como el Ejército de Comando Revolucionario (Maghawir al-Thawra) en diciembre de 2016. En 2025, la base de Al-Tanf continúa sirviendo como cuartel general del Ejército de Comando Revolucionario y de un contingente de al menos 200 soldados estadounidenses que operan en nombre de la Coalición Internacional contra el Estado Islámico.
El derrocamiento de Bashar al-Ásad fue ordenado en secreto por Obama en 2010, y el New York Times mencionó en ese contexto la operación Timber Sycamore. Nunca le dijeron al pueblo estadounidense la verdad sobre una decisión presidencial de derrocar a otro gobierno, pero la mención de esa operación explica bastante.
La operación Timber Sycamore es o fue (no hay noticia de que se la dé por terminada) un programa clasificado de suministro de armas y entrenamiento dirigido por la CIA y asistido por los servicios de inteligencia de otros países árabes, como el servicio de seguridad de Arabia Saudita. Lanzado en 2012 por el general a cargo de la CIA David Petraeus, proporcionó dinero, armamento y entrenamiento a las fuerzas rebeldes que lucharon contra el gobierno sirio de Bashar al-Assad en la guerra civil siria. Según reconocen hoy funcionarios estadounidenses, el programa capacitó a miles de rebeldes.
Hubo a su favor cabildeo de líderes extranjeros, incluido el rey Abdullah II de Jordania y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. El periodista Seymour Hersh ha dicho que la CIA había estado facilitando el flujo de armas de Libia a Siria «durante más de un año» antes del verano de 2013 en colaboración con «el Reino Unido, Arabia Saudita y Qatar«. Hoy, los principales patrocinadores del programa son EEUU y Arabia Saudita, con el apoyo de otros gobiernos regionales árabes y del Reino Unido. Mientras que Arabia Saudita proporciona más dinero y armamento, los Estados Unidos lideran el entrenamiento en equipo militar. El programa se basa en Jordania, debido a la proximidad de ese país con los campos de batalla en Siria.
Se sospechó la existencia del programa después de que el sitio web de Oportunidades Comerciales Federales de los Estados Unidos solicitara públicamente ofertas para enviar toneladas de armamento desde Europa del Este a Taşucu, Turquía y Aqaba, en Jordania. Una consecuencia involuntaria del programa ha sido inundar el mercado negro del Oriente Próximo con armas que incluyen rifles de asalto, morteros y granadas propulsadas por cohetes.
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