Intención histórica de EE.UU., colocar una base militar en Argentina

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El politólogo e historiador brasileño Luiz Alberto Moniz Bandeira, (fallecido durante el 2017) quien fuera columnista de La ONDA digital, señalo en este diálogo la intención histórica de Estados Unidos de poner una base en Tierra del Fuego, advirtiendo que la llegada del gobierno de Mauricio Macri facilitó ese viejo sueño estadounidense.

-¿Qué implicaciones tendría el establecimiento de tales bases en la Argentina?
– Cualesquiera que sean las más diversas razones, inclusive científicas, la presencia militar de los Estados Unidos en la Argentina implicaría una mayor infiltración de la OTAN, en América del Sur, penetrada ya, discretamente, por Gran Bretaña en el archipiélago de las Malvinas –sostuvo el entrevistado. Abrogaría de facto y, definitivamente,  la resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que, en 1986, estableció al Atlántico Sur como Zona de Paz y Cooperación (ZPCAS). Brasil jamás aceptó que la OTAN extendiese al Atlántico Sur su área de influencia y actuación (…).

-Pero ¿establecer una base militar en la región de la Antártida no es una antigua pretensión de los Estados Unidos?
– Sí. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial ese es un objetivo estratégico del Pentágono a fin de dominar la entrada en el Atlántico. Posiblemente, tal pretensión ahora se acentuó más, debido al hecho de que China está por construir en el Paraje Quintuco, en la provincia del Neuquén, corazón de la Patagonia, la más moderna estación interplanetaria y la primera fuera de su propio territorio, con una poderosa antena de 35 metros para investigaciones en el “espacio profundo”, como parte del Programa Nacional de Exploración de la Luna y Marte. La previsión es que comience a operar a fines de 2016. Pero a fin de recuperar la hegemonía sobre toda la América del Sur, en la disputa cada vez más obstinada con China era necesario controlar, sobre todo, a Brasil, y acabar con el Mercosur, la UNASUR y otros órganos creados juntamente con la Argentina, su principal socio e interlocutor estratégico, cercando a los demás países de la América del Sur.  La destitución de la presidente Dilma Rousseff podía permitir a Washington colocar un apoderado para sustituirla.

Moniz Banderia también sostuvo que “el cambio en la situación económica y política tanto de la Argentina como del Brasil parece, entretanto, muy difícil para los Estados Unidos. China se volvió el principal socio comercial de Brasil, con inversiones previstas superiores a 54 mil millones de dólares, y el segundo mayor socio comercial de la Argentina, después de Brasil. Este país, al desenvolver una política exterior con mayor autonomía, fuera de la órbita de Washington, y de no intervención en los países vecinos y de integración de la América del Sur, conforme la Constitución de 1988, constituye un obstáculo a los designios hegemónicos de los Estados Unidos, que pretenden imponer a todos los países de las Américas tratados similares a los firmados con las repúblicas del Pacífico. A EEUU les desagrada que Brasil integre el bloque conocido como BRICS y sea uno de los miembros del banco con sede en Shanghai para competir con el FMI y el Banco Mundial”.

Por Luiz Alberto Moniz Bandeira

La ONDA digital Nº 863 (Síganos en Twitter y facebook)
* Luiz Alberto Moniz Bandeira é cientista político, professor emérito de la Universiade de Brasília y autor de más de 20 obras, entre las quais De Marti la Fidel: la Revolução Cubana y la América LatinaFormação del Império Americano y la Segunda Guerra Fria.

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