comenzó a llamar la atención La Cosechadora

Tiempo de lectura: 2 minutos

Sobre los años del pujante cincuentenario, a trabajar para el Banco República, se afincaban nuevos empleados en sus dependencias del centro. Forasteros, concitaban el interés de la comunidad  que los integraba a toda actividad sociocultural incluyendo el deporte. En ese entonces,  una de mis lindas tías con sus hijos, recién divorciada, volvió a casa de los abuelos, frente  a la nuestra en Avenida Artigas.

Aunque los servicios mecánicos y de combustibles estaban dentro de la pequeña planta urbana era poco frecuente el paso de maquinaria agrícola, escasa y valiosa por esos años. Aún así sabíamos  distinguir entre el sonido de un tractor, el de un camión o un auto sobre las calles de macadam o las recién pavimentadas con asfalto. Y era costumbre que el interés por alguna dama, como parte del cortejo, se manifestara en  “hacer la pasada” por su domicilio con cualquier medio al alcance;  caminando, en bicicleta o en otro vehículo.

Sin ningún  vínculo entre tales actividades, comenzó a llamar la atención el andar de una cosechadora, denunciada por su motor en pleno centro, incluso de noche. Claro  que con la interacción pueblerina, pronto el misterio quedó develado. Era un motor de esa maquinaria instalado en una camioneta cuyo conductor, por los rasgos faciales, también  tenía inventado un  apodo: “el japonés”.  Alfredo Olivera se casó con mi tía, tuvieron más hijos y habitaron por  muchos años varias ciudades en ejercicio de su cargo de Gerente del Banco.

Desarrolló  una intachable carrera que culminó como Inspector Regional. Actualmente reside en su casa quinta de Canelones y ejerce como patriarca, también para mí, por su permanente calidad humana, su  conocimiento adquirido y  veraz sobre actividades diversas y un especial afecto familiar, tan singular como  un auto con motor de cosechadora.

 

Por Luis Fabre

La ONDA digital Nº 975 (Síganos en Twitter y facebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.