Hola viejo, hace tiempo que no envió ninguna noticia, es que no siempre me siento como para escribir, espero lo sepas entender.
Pero hoy es diferente, no solo por ser 24 de diciembre, sino porque ya supere lo que supuso emocionalmente el haber realizado declaraciones, igual que Jenny y Liliana, al juez argentino Daniel Rafecas. Eso ocurrió porque se logró “desencajonar” la denuncia
de tu desaparición realizada en abril del 2004. Esta permanencia en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nro. 3, secretaria nro. 6 y la causa es 2637/04, caratulada «Vaello, Orestes y otros s/ privación ilegal de la libertad…» Y realmente me parece importante que lo sepas.
Quedó registrado en el expediente, por primavera vez, no solo el doloroso y removedor relato de ellas, que junto a la vieja, estaban en el apartamento de la Av. San Martín 2610, piso 1 en el momento de la detención y secuestro, sino la nota de denuncia que se presentó al otro día en la comisaría 13, y que fue recibida por el Principal Carlos Alberto Belmonte.
Todo esto se desencadenó a partir de la noticia, de hace unos meses, en que se confirmó la ubicación de la casa de la calle Bacacay 3570, en Bs. As., llamada – «Automotora Orletti», donde coordinaba sus acciones el OT 18., así lo informa el Diario Pagina12 , de esta crónica surge este lugar que eventualmente podrías haber sido llevado transitoriamente.
El Turco, Ricardo Maggio, director del Museo hoy existente en «Orletti», me dice que de acuerdo a la información que ellos manejan vos habrías estado allí. Quizás algún día se sabrá.
Claro, aun en medio de la pandemia, con el teletrabajo, no resulta sencillo el buscar físicamente entre los materiales y confirmar, a partir del testimonio de Juan Ignacio Azarola Saint, fallecido en 17 de diciembre de2001, que efectivamente allí te llevaron. Ese testimonio está contenido en la Comisión Especial que el parlamente uruguayo conformó para investigar los asesinatos de el Toba y Zelmar. (Anexos, Varios, tomo II, páginas 235 a 240 Acta N° 3)
El señala, “Una vez llegados al destino y descendido, se colocaron las esposas ubicando mis brazos hacia delante de mi cuerpo. Mis ojos fueron vendados con una ancha y gruesa venda sujeta totalmente a mi piel con cinta medicinal adhesiva. Al caminar sobre pisos crujientes de madera, así como las puertas chirriantes, me indicaron se trataba de una casa amplia, por los largos recorridos también antigua. Se escuchaba de vez en cuando, bocinas y movimiento de trenes. “Fui depositado sentado sobre una silla en una habitación cuya puerta era cerrada con llave. Hacia debajo de la venda, se filtraba apenas luz eléctrica. Por la voces, calculé seríamos unos 6 o 7 los encerrados en esa pieza. Ante cualquier irregularidad (hablar por ej.), el infractor era duramente castigado, los golpes, por el sonido producido al aplicárselos, producían un sonido similar al de aplicados con guantes de boxeador. En la silla ubicada a mi izquierda, se encontraba un médico quien había resido once años en la ROU y había en el pasado estado afiliado al Partido Comunista uruguayo, entonces permitido por la Ley. Creo que su apellido era Larencof …. ”
En varias oportunidades fue violentamente golpeado, especialmente en una ocasión en la cual se quitó la venda que cubría su vista, y en otra, cuando irrumpió un sujeto a quien apodaban “Coronel”, de voz ronca y amenazador de tortura y muerte para todos nosotros a quien le dijo Larencof: “Usted no me levante la voz”.
El apellido, luego en una carta a la prensa su hermano confirmó que era el tuyo, más allá que originalmente mencionó otro.
También en estos días, vuelven a aparecer noticias sobre aviones que habrían sido los utilizados para los tristemente “vuelos de la muerte”, que en su momento podrían haber sido utilizados con compatriotas, cuyo destino podría haber estado vinculado a lo que se denuncia en; Pagina12.
Ayer la prensa informó que la justicia determinó que el represor, Gilberto Vázquez, debe volver a la cárcel, dado que estaba en prisión domiciliaria. El mismo que acepto abiertamente haber estado participando de los operativos del Plan Condor en setiembre de 1976 en Buenos Aires conjunto con Gavazzo, Cordero, Campos Hermida y unos cuantos mas, afirmó haber comandado los trabajos de “inteligencia” por dos años allí, lo que seguramente significa que supo, y tuvo que ver, con los operativos de mayo del «76».
Claro, siendo 24 de diciembre, estoy seguro tendrás bien presente aquella tarde del 74, cuando ya hace 46 años saliste de la reunión con compatriotas en el local del MAASLA, en el entorno de la Facultad de Medicina de la UBA, para comprar “facturas” y cuando volvías viste el operativo de la triple A, encabezado por Rodolfo Almirón Sena, en el cual asesinaron a Raúl Felman de 16 balazos.
Solo una cosa mas me gustaría comentarte; los usuarios del Policlínico que lleva tu nombre presentaron una nota a ASSE – RAP, para hacer unas pequeñas mejoras, procurando resolver unas grietas y humedades, de forma que no se deterioren las condiciones para sus trabajadores allí, hoy tan importante en momentos que se combate a la pandemia provocada por el COVID- 19, la cual te hubiera encontrado en la primera línea de combate junto a “tu gente”.
Hoy a la noche, junto a la vieja, están con nosotros. Hasta pronto.
Benjamín Liberoff, hijo del Dr. Manuel Liberoff.
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