“Los perros ladran y la caravana pasa”

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En diciembre de 2020 el Congreso de EE.UU. propone una nueva estrategia en la lucha contra las drogas en Latinoamérica. Dicen, ahora, que la guerra contra las drogas iniciada por Nixon después de 50 años, fracasó, porque “el número de víctimas sigue aumentando.”

Es el reconocimiento, eso lo dijo yo, de que nos mintieron durante 50 años. Dicen ambos partidos en el  Congreso que:”…el país necesita mejorar su políticas contra las drogas y asegurar un enfoque para maximizar el impacto y minimizar el daño.”  De nuevo mienten.

Como a nivel mundial y dentro del propio EE.UU. crecen las voces contra la guerra contra las drogas, reciclan la misma y para hacerla creíble hacen “autocrítica” después de 50 años de fracaso. Un poquito lentos.

Pero le dan de paso el control de la guerra antinarcóticos al Departamento de Estado y utilizan la guerra contra las drogas y el narcotráfico para direccionarla contra el principal objetivo estratégico: tomar Venezuela y su petróleo a como de lugar.  Lo dicen con todas las letras.

El Almirante Craig Faller, Jefe del Comando Sur de EE.UU. dice que Venezuela se ha convertido en un paraíso para los narcotraficantes y que el “capo” es Nicolás Maduro, apoyado por Cuba, Rusia e Irán y grupos terroristas.  Vuelven con el cuento del narcoterrorismo.  Que es una amenaza contra su país y que por lo tanto hay que derrotarlo a través de la diplomacia, el boicot económico y si es necesario la guerra.

Hacen la del tero, poner el grito en la guerra contra las drogas, en una nueva estrategia, pero en realidad quieren el petróleo. ¡Si hay que matar matan! Para eso tienen la IV Flota y al país alcahuete Nº 1, que es Colombia.

En el informe del Congreso dicen que el Plan Colombia fracasó, que es un fracaso de la política exterior de EE.UU., porque Colombia sigue siendo el mayor productor de cocaína; pero igual lo sacan de la lista de los malos, -porque es después de Israel el principal socio en recibir ayuda militar-, donde tienen 9 bases militares, de las cuales 7 las pusieron el “bueno” de Obama y el presidente Uribe, que hoy hasta ellos reconocen que estaba vinculado al cártel de Medellín. Los servicios de inteligencia lo sabían desde los años noventa y por eso  tenían a un incondicional como presidente en Colombia. O haces lo que decimos o morís con cadena perpetua en una cárcel de los EE.UU. Y Uribe era un hombre de “principios”.

Pero ahora como el tema guerrillero ya fue en Colombia, hasta le perdonan al presidente Iván Duque el haber participado apoyando a Trump en las elecciones. Pero ya está todo arreglado, porque Colombia va a ser la cabeza de playa del ataque a Venezuela. Para esos las bases militares y la orden ejecutiva que dejó Barak Obama para poder atacar a Venezuela.

Los informantes del Congreso dicen que el Plan Colombia sirvió para derrotar a la guerrilla pero que “fracasó en la lucha contra las drogas.”

Por supuesto, si el objetico del Plan Colombia no fue nunca una guerra contra las drogas, porque ese negocio lo maneja EE.UU (mayor consumidor y donde se lava más el dinero ilegal) y una parte Colombia (principal país productor de cocaína).

El verso era disminuir los cultivos de coca en Colombia. Y miren que tienen todo. Satélites, telecomunicaciones, fuerzas militares, DEA, FBI, CIA, lo que pidas. Y en 2019 según cifras en el Congreso de EE.UU., Colombia batió su propio récord: llegó a 212.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca. Una prueba de que no quieren parar el fabuloso negocio criminal. ¿Quiénes son los verdaderos terroristas?

Por eso cuando leo el documento sobre Defensa del gobierno de Lacalle Pou y veo los énfasis que pone, es para preocuparse. Principales enemigos el narco terrorismo. Parece hecho por el Departamento de Estado. Pero no cumplen en todo, porque el Congreso de los EE.UU. pide que se haga más énfasis en atacar el lavado de dinero. Pero llama la atención que la LUC deja que no se ande molestando a los movimientos financieros menores a los 100.000 dólares.

Sale Larrañaga un día sí y otro no, y el mismo día o al siguiente, en evidente coordinación sale García, haciendo énfasis en los aspectos punitivos del combate al narcotráfico, cuando en el propio EE.UU crece la voz de que es más un problema sanitario que militar. Pero a nosotros nos dicen los de siempre: la DSN reciclada. Se le “escapó” al Dr. Salinas, que dijo que el problema eran los sindicatos, en la pandemia. Tiene claro cuál es el verdadero enemigo interno. Por ahora no se animan a ser más explícitos.

En la última elección de EE.UU. hubo varios referendos y en Oregón salió que el consumo de heroína y cocaína, no es más delito y en otros cuatro estados se permite el uso recreativo de la mariguana. Ya son 15 estados que la  han despenalizado.

En Oregón dicen que hay que dejar a los adictos por fuera del sistema judicial.

¿Por qué no hablan con el ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos, que estuvo 12 años aplicando el Plan Colombia?

Propone regular el consumo de drogas y legalizarlas para obtener finanzas públicas con el ingreso del nuevo sector. Lo dijo el 21 de enero en la CNN.

Santos: “Fracasó la lucha contra las drogas en Colombia y el mundo. Hay que legalizar las drogas. La política punitiva de criminalización fracasó.” “La plata queda en EE.UU. y la violencia queda en Colombia que pone las víctimas.”

Como desde Uruguay mandan a realizar cursos de lucha contra el narcotráfico a Colombia, ¿por qué no consultan a Juan Manuel Santos?, que es de derecha, además.

Porque acá se quiere seguir una estrategia que los propios impulsores dicen ahora que fracasó.

Por eso, lo del título. Un día muestran que agarran varias bocas de pasta base. Se vanaglorian con la cantidad de presos jóvenes que llevan a las cárceles. Que es muy importante reprimir el micro tráfico.

Cuando el negocio de las drogas es minoritario en las bocas de los barrios.  A los grandes narcos la violencia les arruina el negocio. Los delitos de los poderosos es difícil de perseguir, dicen. Claro, si el Código Penal es más contra los pobres.

Se sabe que la droga grande entra por el litoral y agarran alguna cosita por la frontera terrestre. “Los perros ladran y la caravana pasa”. A los narcos pobres en cana, a los estancieros los sueltan porque ellos no saben que le están usando sus estancias. Mientras tanto se baja la guardia en el lavado de dinero, pero en los medios varios ministros siguen con un discurso perimido.

Y en el Puerto, ¿cuánto hace que no encuentran algún contenedor? El liberalismo juega a favor de los narcos, objetivamente. Si Uruguay es zona de tránsito hacia Europa. Está en la tapa del libro que parte de la droga sale por el puerto, que ¡oh! casualidad se privatizó la playa de contenedores en el año 1992, en la década neoliberal. Y año a año crecen el consumo y los delitos violentos.

¿No será esto lo que se logra?

En México José Mujica se auto preguntó: “¿Por qué existe el narcotráfico? Por dos cosas: porque existen los consumidores y porque la prohibimos (se refiere a las drogas). Entonces lo convertimos en un negocio fantástico por la tasa de ganancia que tiene,…”

Es directamente proporcional: a mayor prohibición de consumo de drogas, más poder tienen las mafias y se producen más muertes. Sigue más represión… y se repite el ciclo.

Como dijo Mujica: ¿No será mejor gastar más en enfermeros que en el aparato represivo?

 

Por Pablo Reveca
Comunicador Uruguayo


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