Desde diciembre, viene habiendo “más de veinte incendios por día”, y son más frecuentes en zonas rurales de Montevideo y Canelones, porque, dicen las autoridades, “el 90% son causados por el hombre”. Otras autoridades dicen que “fueron más de veinte esta semana”. No parece haber un seguimiento riguroso desde el gobierno, como tampoco hubo la necesaria, imprescindible previsión ante el obvio peligro, como se verá.
El presidente Luis Lacalle Pou, parado ante el el incendio en marcha del shopping de Tienda Inglesa de Punta del Este, está en camisa, despeinado, inexplicablemente muy salpicado de agua y con una botellita de agua en la mano. Es el domingo 7 de agosto; el incendio comenzó la noche anterior y el fuego no estaba ni cerca de ser controlado. Las cámaras de TV se abren para él: “Esto (la prevención y combate a los incendios) requiere un esfuerzo de parte de todos; primero el gobierno, luego el departamental, y también de los productores forestales que hay en la zona”. Sus palabras no fueron seguidas de cambios sustantivos. A esa altura del domingo, había en el lugar seis dotaciones de bomberos de tres departamentos, Maldonado, Rocha y Montevideo.
El esfuerzo que se requiere de las autoridades viene siendo consecuentemente señalado por los que le ponen la cara al humo y las llamas, y el 11 de agosto, el directivo del sindicato de bomberos John Seballes se lo dice al colega Miguel Nogueira, en el programa Poder Ciudadano. Hoy hay unos 1500 bomberos en todo el país, y faltan llenar 1200 vacantes; o sea,, hay 55% del total que se precisan. Hoy hay 80 vehículos autobombas y en 2021 el gobierno prometió 60 más (un incremento del 75%), en tandas de a diez. Un año después, días antes de la entrevista a Seballes, ya estaba listo el pliego de licitación para comprarlos.
“Éste no es un material que se compra en la esquina: debe de contar con muchas especificaciones para cumplir con los requisitos, por lo que se compran en el exterior,
señaló Seballes. Muchas veces hemos tenido malas compras, malgastando el dinero del Estado. Hemos comprado usados, y como tenemos una grave situación con el mantenimiento de los vehículos por falta de rubro, eso nos afecta seriamente. Así, tenemos camiones que datan de 1986; aquellos amarillos”.
El sindicato de bomberos y sus autoridades del Ministerio del Interior coinciden aproximadamente en el diagnósitico de las carencias. Y Seballes reconoce que en estas condiciones, no están pudiendo cumplir con su tarea. “Hoy estamos excedidos de horario, con problemas en consecuencia hasta de salud. Y no podemos cumplir como deberíamos con la población porque no lo estamos haciendo bien”. Estas necesidades coinciden con las que conoce la jerarquía y transmite al Ministerio del Interior. “Pero por problemas de presupuesto, los bomberos son dejados de lado”.
El caso del shopping de Punta del Este es un ejemplo de los problemas que enfrentan.Ante el aviso del siniestro a las 3 y media del sábado, llegó de Maldonado una bomba con chofer y dos bomberos, y a las 4 o 5 horas, llegó desde San Carlos otra bomba con chofer y un bombero. Luego, el chofer del primer camión tuvo que regresar a la base en un patrullero para traer la autobomba para recargar agua, porque no se disponía de más choferes. “Eso implica un desgaste para el compañero, para no hablar del desgaste de los dos compañeros que llegan primero, que trabajan 4 o 5 horas con un solo punto de ataque ante un siniestro que por eso crece en magnitud. Con más personal hubiéramos podido tener cuatro o cinco puntos de ataque y tal vez podríamos no estar hablando de un siniestro de la magnitud que tuvo”.
Seballes lo dice con calma. “Estamos ante un destacamento capital, como lo es Maldonado, con cinco vehículos y un solo chofer de guardia. Esto, para cubrir una zona que por la altura de las torres equivale a tres o cuatro Pocitos.Estamos brindando un servicio mediocre por demás.
Hoy, un bombero trabaja por tres bomberos, ante la falta de personal. Ya el ejemplo del chofer del primer camión, que va y trae el camion cisterna, lo contecta y descarga el agua en la autobomba porque no hay más personal. Y en el caso de los edificios altos, o es escalera arriba los pisos que sean, o si se tiene al único camión con canasta hidráulica y además chofer para él”.
Así se encara la temporada caliente. El director de Bomberos augura que la temporada terminará con un “número récord” de incendios forestales si continúa la falta de lluvias. No hay danza que la convoque.
Todo el país está bajo riesgo máximo de incendios y las precipitaciones previstas para los próximos 40 días son escasas y puntuales, lo que genera una situación de déficit hídrico que las autoridades califican de “crítica”, se estableció en una reunión hecha el martes en Torre Ejecutiva con todos los integrantes del Comité de Emergencia Agropecuario. Allí, Inumet les informó que “en las próximas cinco semanas pueden llegar a caer apenas 50 milímetros en el noreste del país y eso es todo”. En cuanto a las temperaturas, “la situación será homogénea en todo el país y superarán los valores normales para esta época del año”.
“Para los incendios forestales estamos en la misma, señala Seballes. Bomberos toma todos los años 150 funcionarios de diciembre a abril. Y nosotros, que hacemos nuestros estudios, vemos que año a año que los días más calurosos se dan en diciembre –tal cual se demostró el mes pasado. Y es entonces que ellos ingresan para una capacitación de 15 días. La lógica sería que los zafrales entren ya en noviembre. La actual situación implica que los bomberos que estamos nos desgastamos antes de tiempo. Tenemos un trabajo altamente insalubre; algo que no ha sido aun reconocido. Se inhala humo, materiales químicos y mucho más, que nos va afectando día a día. Nosotros no tenemos protección para eso. Hoy, la jubilación plena la tenemos con 32 a 35 años de trabajo y 50 de edad, y muchos compañeros fallecen antes, por lo insalubre del trabajo. Ahora, con la reforma jubilatoria, proponen 65 de edad, y no sé quién llegará”.
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