Lula da Silva inauguró la cumbre del G20

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El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva inauguró la mañana de este lunes (18) la cumbre del G20 en Río de Janeiro. Durante su discurso de apertura, Lula expresó su deseo de que la reunión esté marcada por «el coraje de pasar a la acción».

En el acto inaugural se lanzó la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, una iniciativa liderada por el gobierno brasileño con el objetivo de acelerar los esfuerzos internacionales para erradicar estas problemáticas. Antes de su lanzamiento oficial, 81 países ya se habían adherido a la propuesta, incluyendo 18 de las 19 naciones del G20. La única excepción fue Argentina. Además, tanto la Unión Europea como la Unión Africana, los otros dos miembros del grupo, respaldaron la iniciativa.

A la Alianza también se sumaron 24 organizaciones internacionales, nueve instituciones financieras y 31 entidades filantrópicas y no gubernamentales, consolidando un esfuerzo global multidimensional.

Lula destacó que la Alianza, aunque concebida en el marco del G20, tiene un alcance global. «Fijamos el lanzamiento de una Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza como el objetivo central de la presidencia brasileña del G20. Este será nuestro mayor legado. No se trata solo de justicia; es un requisito fundamental para construir sociedades más prósperas y un mundo en paz», declaró.

El jefe de Estado también subrayó que la Alianza busca ser una herramienta para desarrollar «recomendaciones internacionales, políticas públicas efectivas y fuentes de financiación sustentables».

El presidente Lula da Silva recibió en las puertas del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, a las decenas de jefes de Estado que participan en este G20. Desde Emmanuel Macron y el británico Keir Starmer, hasta Xi Jinping y Joe Biden, fueron recibidos con afecto por el líder brasileño. Pero en la sala de prensa eso no llamó la atención. En realidad, los más de 2500 de periodistas acreditados para cubrir la conferencia aguardaban impacientes el arribo de Javier Milei. El interés “desmedido” provocó que la sala, abarrotada, tuviera instantes de silencio; después de todo, ver la reacción de ambos jefes de Estado en el momento de saludarse era la nota del día.

En su discurso, Lula enfatizó que el hambre y la pobreza no son consecuencia de la escasez de recursos naturales, sino «el resultado de decisiones políticas que perpetúan la exclusión de una gran parte de la humanidad».

El presidente chino, Xi Jinping, se ha convertido en la figura central de la cumbre del G20 en Río de Janeiro, destacándose como un líder ineludible en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.

Su presencia contrasta notablemente con la de Joe Biden, quien, tras la reciente derrota de su partido en las elecciones, ha perdido protagonismo en foros internacionales.

 Según fuentes cercanas, Xi está dispuesto a ofrecer a los gobiernos latinoamericanos inversiones chinas en infraestructura y movilidad, incluyendo proyectos como puertos, sistemas de transporte subterráneo y grandes carreteras que podrían ser vitales para el comercio global. Sin embargo, estas tentadoras ofertas plantean desafíos significativos para los líderes de la región, especialmente con el regreso potencial de Donald Trump a la Casa Blanca.

El ex presidente ha intensificado su retórica anti-China y está formando un gabinete compuesto por políticos que han sido críticos del ascenso del gigante asiático.

Figuras como Robert Lighthizer, Marco Rubio y John Ratcliffe son conocidos por sus posturas agresivas hacia Beijing.La situación es delicada para Claudia Sheinbaum, quien no ha incluido a China en su agenda de reuniones bilaterales durante el G20.

Este movimiento es estratégico, buscando no provocar a los republicanos mientras mantiene un discurso abierto hacia los negocios con todos los países.

Por otro lado, Javier Milei enfrenta una situación más compleja. Aunque llegó al poder con un discurso fuerte contra China, ha moderado su postura en los últimos meses y ahora busca apoyo financiero de Trump para liberar el mercado cambiario argentino.

A pesar de sus críticas pasadas, Milei tiene una relación positiva con Beijing y planea reunirse con Xi Jinping durante la cumbre.

Tanto en México como en Argentina, hay expectativas sobre el papel que podría jugar Elon Musk en esta dinámica. Con negocios en China y una creciente influencia en la política estadounidense, Musk podría ayudar a suavizar la hostilidad que Trump ha mostrado hacia el régimen chino.

Su participación en las entrevistas del presidente electo y su cercanía con líderes internacionales lo posicionan como un actor clave en la transición política.

El G20 está integrado por 19 países y la Unión Europea. Los 19 países son Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y Turquía. En conjunto, sus miembros representan el 85% del producto bruto global, dos tercios de la población mundial y el 75% del comercio internacional.

De las reuniones del G20 también participarán dos países invitados por la Argentina —Chile y Países Bajos— y España, que es un invitado permanente. Además, estarán presentes organizaciones internacionales socias como: Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), representada por Singapur; Comunidad del Caribe (Caricom), representada por Jamaica; Unión Africana, representada por Ruanda; Banco Interamericano de Desarrollo (BID); Banco Mundial; Consejo de Estabilidad Financiera (FSB); Banco de Desarrollo de América Latina (CAF); Fondo Monetario Internacional (FMI); Naciones Unidas (ONU); Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); Organización Internacional del Trabajo (OIT), y Nueva Alianza para el Desarrollo de África.

K.Tp. Mesa de prensa

 

 

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