10 años de Casa Grande Asamblea ciudadana Elena Fonseca

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 /El sábado 22 de noviembre pasado se realizó la Asamblea Ciudadana de Casa Grande, máxima instancia de democracia directa del sector frenteamplista, feminista, antirracista y eco-socialista, sector que, al decir de la senadora Constanza Moreira, ha sido “un dinamizador de ideas”.

Desde las nueve y media de la mañana hasta pasadas las cuatro y media de la tarde, setenta integrantes de la fuerza política, que representaron a dieciocho departamentos del país, se reunieron para fijar los lineamientos estratégicos para los dos próximos años, con base en el trabajo de talleres temáticos, así como eligieron, por unanimidad, una nueva ejecutiva nacional, bajo la presidencia de la senadora Constanza Moreira.

Tras un sentido homenaje a Elena Fonseca, feminista e integrante de Cotidiano Mujer y fundadora de Casa Grande, por parte de Jéssica Bardanca, se realizó la integración de una mesa para hablar sobre “Los desafíos de la izquierda en Uruguay”, y que estuvo conformada por el senador socialista Gustavo González, la senadora emepepista Blanca Rodríguez, el ministro de Trabajo, integrante del Partido Comunista, Juan Castillo, y la vicepresidenta de la República, ingeniera Carolina Cosse, bajo la moderación de la lideresa de Casa Grande, Constanza Moreira.

“Por suerte nos ponemos a hablar de los ricos y no de los pobres”: Gustavo González

La participación del senador socialista se centró en destacar el rumbo principal que se le dio a un presupuesto que calificó de austero, un rumbo central para tratar el problema de la pobreza infantil. Dijo que durante el periodo pasado hubo una destrucción del Estado, con problemas edilicios, no se pudo llenar vacantes en lugares estratégicos y, además, hubo un déficit fiscal que fue, finalmente, el doble de lo que se había anunciado, y por eso se podría hablar de una “herencia maldita” que obligó a restringir los recursos disponibles para atender las distintas áreas del Estado. Por ello, también, es necesario poner impuestos al capital, el 1% al uno por ciento más rico, para atender las necesidades de la gente y sobre todo la pobreza infantil.

La oposición, dijo, intenta desviar la atención permanentemente, como método para no hablar de lo que verdaderamente importa a la gente, y agregó que “cuando gana la antipolítica se echa leña al fascismo”, por lo que hay que profundizar el debate político. El 40% de los jóvenes no termina secundaria, lo que, consideró, es algo que nos debe llamar a la reflexión y a la acción.

Se refirió, también, a brindar el apoyo hacia el “heroico pueblo palestino”, así como a la continuidad de la lucha por los derechos humanos: “todos los días debe ser un 20 de mayo para encontrar a todos los desaparecidos”.

“Seamos coherentemente de izquierda y unidos siempre”: Blanca Rodríguez

La novel senadora destacó, en primer lugar, las batallas por el Presupuesto, que, sobre todo, se dio con una impronta en lo social, en atacar la pobreza infantil, y que tiene aristas en la educación, con la profundización de las escuelas de tiempo extendido, las transferencias, la alimentación y los comederos, aunque lo ideal sería que los niños y niñas y adolescentes pudieran comer en sus casas, y la salud (y dentro de este aspecto lo relativo a la salud mental y las adicciones), así como se intentó hacer la reubicación de gastos para cubrir flancos en la cultura y la vivienda.

Refiriéndose al Frente Amplio y la izquierda, dijo que “las mejores cosas la hicimos cuando estuvimos juntos”, y por ello la izquierda debe ser coherente con la agenda de derechos y el feminismo, con la defensa del medio ambiente y los Derechos Humanos, así como mantener y profundizar la relación con el movimiento popular y propender a asegurar los derechos de la salud y la educación. El 46%, señaló, no termina sexto año de la escuela pública y del restante el 17% la termina en algún momento, mucho después, y eso explica que entre los privados de libertad haya analfabetos.

Alertó, sin embargo, que la derecha se está sumando a la ultraderecha, tanto a nivel mundial como regional, y por ello hay que estar en territorio y dar la pelea.

“Unidad y movilización”: Juan Castillo

En el comienzo de sus reflexiones, el ministro señaló que “el trabajo en unidad fortalece el trabajo colectivo”, porque, más allá de las responsabilidades que se ejerzan, que son transitorias, todos somos militantes. El militante debe ser un “ser humano”, sensible ante los temas que atraviesan a la sociedad. Agregó que se debe dar un debate ideológico para fortalecer la unidad, ya que todos necesitamos de todos, y recordó que “la conquista del gobierno fue posible por (la existencia de) un proyecto político”.

La unidad atraviesa las elecciones y es la gestión “la que cambia la percepción de la política”. Por eso debemos unirnos “para objetivos claros”, que están señalados en las bases programáticas del FA, y caminar en ese sentido junto al bloque social y político de los cambios, y “no tener un sentido vergonzante con el movimiento sindical”. El adversario, afirmó, está en la clase dominante, y que, a su juicio, debemos “ser capaces de construir el socialismo en nuestro país”.

“Para llegar lejos hay que estar muy acompañados”: Carolina Cosse

La vicepresidenta de la República comenzó sus palabras señalando que “es una alegría estar en la casa del Frente Amplio con este frenteamplismo que se respira” y que esta es “una gran oportunidad de que este gobierno inicie una nueva era progresista”, porque cuando se perdió el gobierno eso significó que muchas cosas que se habían hecho se detuvieron, y para ello se debe avanzar con un gran trabajo colectivo, más humanista, que rescate el amor por la escuela pública, por el respeto a la Universidad de la República.

Ingresando en los temas del Presupuesto, que debe atender las urgencias del hoy, se han dado grandes gestos que significan más presencia del Estado y que van a generar un impacto en las familias.

Para ello el Frente Amplio debe tener una visión estratégica, una mirada larga, con discusión, reflexión y movilización, así como “proteger la unidad en la acción en la diversidad”, recordando que los grandes temas estratégicos son los temas de la libertad, la justicia, el trabajo, la educación y la seguridad, pero también defender la soberanía energética, de las telecomunicaciones y la generación de conocimiento, porque defender la educación es que el conocimiento sea libre y autónomo.

La casa es grande

Hubo, posteriormente, una segunda mesa que contó con la participación de integrantes de Casa Grande.

Pepi Gonçalves, de Maldonado, se refirió al “experimento Antía”, un experimento derechista que elaboró un discurso casi izquierdista, con la intención de apropiarse de las banderas clásicas de la izquierda, en temas, por ejemplo, del medio ambiente.

Silvana Pissano, quien fue alcaldesa del Municipio B de Montevideo, señaló que Casa Grande nació “como un gesto de rebeldía”, para incomodar, y dice lo que otros callan, pero también es la historia de ideas “que se transformaron en políticas concretas” y el haber tomado causas que han sido invisibilizadas. Así, celebramos un proyecto que sigue una forma feminista de hacer política, junto a los movimientos sociales, con la lucha por la defensa del agua y de la vivienda (no es posible que haya “casas sin gente y gente sin casas”), junto a las ollas populares, en la defensa a ultranza de los bienes públicos, contra la injusticia, y con un “paradigma transformador de los cuidados”. Casa Grande es, entonces, antirracista, ambientalista y antipatriarcal. “Sigamos soñando nuevas causas comunes”, finalizó quien protagonizó un municipalismo feminista transformador.

El economista Alberto Couriel hizo algunos comentarios que, pese a sus 90 años de edad, fueron de una lucidez impresionante. Señaló que Casa Grande es un partido político de izquierda, feminista, ecologista-ambientalista, que debe surcar en medio de una época internacional muy difícil para la izquierda, con el resurgimiento de una extrema derecha violenta, pero que una de las virtudes del sector es el tener a la senadora Constanza Moreira para defender las causas justas. Se debe enfrentar las desigualdades, asegurando el empleo y enfrentando el desempleo, la precariedad y la informalidad, y que el crecimiento económico no puede ser de cualquier forma, sino que debe ser un crecimiento con empleo. Abogó, también, por la unidad de la izquierda y la unidad latinoamericana y señaló que el reciente acuerdo entre Argentina y Estados Unidos no es recíproco, ya que Estados Unidos le compra a la Argentina con un arancel cero pero del otro lado tiene un arancel del 15%, y que esto es así para compensar el dinero que Estados Unidos va a desembolsar para sostener el precio del dólar y el déficit.

Margarita Percovich, otra de las fundadoras históricas de Casa Grande, dijo que el sector se encuentra en relación con las necesidades de la gente, con una escucha atenta y por eso estamos pidiendo la solidaridad al mundo en los cuidados a pesar de que nos atacan (a las mujeres, que son las que sostienen los cuidados). La batalla, entonces, es por género y el ambiente, que están dentro de las bases programáticas, y para ello hay que reflexionar políticamente como seguir en esta lucha.

La jornada culminó con una foto grupal, un brindis y el voto de un renovado compromiso militante.

Por Sergio Schvarz
Periodista y escritor

 

 

 

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