El hongo nuclear que asoma

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 /El fracasado ataque ucraniano con drones que tuvo como objetivo al presidente Putin podría haber desatado la guerra nuclear, hizo trascender Moscú. El trascendido debe ser interpretado como una advertencia sobre la línea roja, que no se debe amenazar.

La información pública rusa pone en debido contexto la situación. El 28 y 29 de diciembre de 2025, Rusia denunció un ataque con drones ucranianos de largo alcance con explosivos contra la residencia de Vladímir Putin en Valdái, región de Nóvgorod. El Kremlin afirma que sus defensas aéreas interceptaron los aparatos y que ninguno alcanzó el objetivo. Ucrania no ha confirmado oficialmente la operación.

Rusia lo atribuye a lanzamientos desde las regiones ucranianas de Sumy y Chernígov, y su Ministerio de Defensa afirmó que los sistemas antiaéreos interceptaron todos los drones y difundió un video de uno de los aparatos derribados.

En declaraciones oficiales se calificó el ataque como “terrorista” y “cuidadosamente planificado” por Kiev, y el canciller ruso Sergei Lavrov confirmó que se trató de un intento de ataque contra una de las residencias de Putin. Medios rusos publicaron imágenes de drones interceptados, uno de ellos cargado con seis kilos de explosivos.

Las implicaciones estratégicas del ataque, según medios de difusión rusos, fueron mostrar vulnerabilidad en la seguridad rusa y profundiza la narrativa rusa de que Ucrania actúa con apoyo occidental, aumentando tensiones diplomáticas. En este marco, el Kremlin insistió en que sus sistemas antiaéreos son eficaces, pero la mera posibilidad de alcanzar objetivos tan sensibles generó preocupación interna, afirman despachos de prensa desde Moscú.

El ataque cumplió con dos de los criterios establecidos en los «Fundamentos de la Política de Estado de la Federación Rusa sobre Disuasión Nuclear», publicados el 3 de diciembre de 2024, sobre actos de agresión diseñados para ser respondidos por las fuerzas de disuasión nuclear de Rusia. Esto incluye «La agresión de cualquier Estado de una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación Rusa y (o) sus aliados se considera agresión por esta coalición (bloque, alianza) en su conjunto». Asimismo, establee que «la agresión contra la Federación Rusa y (o) sus aliados por cualquier Estado no nuclear con participación o apoyo de un Estado nuclear se considera su ataque conjunto.»

Ucrania opera como parte de un bloque de la OTAN cuyo objetivo declarado es la derrota estratégica de Rusia. El ataque de Ucrania al presidente ruso constituye «acciones de un adversario que afectan a elementos de infraestructuras estatales o militares de vital importancia de la Federación Rusa, cuya incapacidad interrumpiría las acciones de respuesta de las fuerzas nucleares.»

De acuerdo a los principio establecidos, si el ataque ucraniano hubiera tenido éxito, Rusia habría llevado a cabo una represalia nuclear contra toda Europa. Es improbable, dada la información que circula, que el mundo entienda lo cerca que estuvo del Armagedón nuclear. Para Moscú, Rusia no tiene más remedio que restablecer modalidades de disuasión destruyendo físicamente Ucrania tal y como existe actualmente. El actual gobierno ucraniano no puede considerarse un socio negociador, sino más bien una entidad terrorista que debe ser eliminada en su totalidad.

En apariencia, la administración Trump es afin a ese razonamiento, mienbtras que. Europa no lo es. El examen de los restos de drones por parte de los servicios especiales rusos proporcionará datos técnicos específicos relacionados con los datos de puntería utilizados por Ucrania, que a su vez señalarán fuentes y métodos específicos utilizados para recopilar y preparar estos datos para su uso por parte de Ucrania.

Hasta este punto de los acontecimientos, Rusia está convencida información de inteligencia irrefutable que establece una conexión europea con el ataque ucraniano al presidente Putin. Europa debe ser advertida de que es culpable de las acciones del régimen de Zelenski y que cualquier esfuerzo o acciones que faciliten los continuos ataques ucranianos contra la infraestructura crítica de seguridad nacional de la Federación Rusa (el presidente ruso, como única autoridad para la liberación de armas nucleares rusas, encaja en esta definición) será tratado como un acto hostil por parte de Europa capaz de desencadenar una respuesta nuclear rusa.

En los próximos días y semanas, se pueden esperar acciones rusas diseñadas para atacar y eliminar la totalidad del régimen de Zelenski. Cualquier cosa menos que esto haría irrelevante el propósito de una doctrina nuclear rusa en primer lugar, y Rusia bajo el presidente Putin no tiene un historial de juegos de palabras sin sentido a nivel estratégico. Así, 2026 será el último año en que Ucrania exista en su manifestación actual. La cuestión ahora es si lo mismo puede decirse de Europa, se plantea Moscú como línea estratégica de trabajo..

 

 

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