El futuro de la OTAN está en cuestión

Tiempo de lectura: 2 minutos

 / Por David E. Sanger y Steven Erlanger

 

Se está abriendo una brecha trascendental en la alianza occidental. en la OTAN, es la conclusión fundamental de la cobertura del New York Times de la gira relámpago de altos funcionarios del gobierno de Trump por Europa.

Después de tres años de guerra que forjaron una nueva unidad dentro de la OTAN, la administración Trump ha dejado en claro que planea centrar su atención en otras partes: en Asia, América Latina, el Ártico y en cualquier lugar donde el presidente Trump crea que Estados Unidos puede obtener derechos minerales críticos, se afirma.

Tras una reunión con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, los jerarcas europeos dieron por seguro el retiro de Europa de decenas de miles de tropas estadounidenses. «La única pregunta es cuántas y con qué rapidez».

Más aún. Temen que en las negociaciones directas con el presidente ruso, Vladimir Putin, Trump esté a punto de aceptar términos que podrían poner a Moscú en posición de poseer una quinta parte de Ucrania y prepararse para tomar el resto en unos pocos años. Creen que el objetivo final de Putin es romper la alianza de la OTAN.

Tras la reunión el sábado en Munich, Volodymyr Zelensky declaró que “Ucrania nunca aceptará acuerdos hechos a nuestras espaldas”. Luego hizo un llamado optimista a la creación de un “ejército de Europa”, que incluya a sus fuerzas ucranianas, ahora curtidas en la batalla. En esencia, estaba abogando por una alternativa militar a la OTAN, una fuerza que tomaría sus propias decisiones sin la influencia –o el control militar– de Estados Unidos.

Zelenski predijo que Putin invitará al nuevo presidente estadounidense a la celebración del 80 aniversario de la derrota de la Alemania nazi. “Putin intentará que el presidente estadounidense esté de pie en la Plaza Roja el 9 de mayo de este año”, dijo en una sala repleta de diplomáticos europeos y funcionarios de defensa e inteligencia, “no como un líder respetado, sino como un elemento de apoyo en su propia actuación”.

Tras una reunión con el secretario del Tesoro, Scott Bessent en Kiev, Zelenski rechazó una propuesta extraordinaria de que se le otorgara a Estados Unidos una participación del 50 por ciento en todos los recursos minerales de Ucrania, incluidos el grafito, el litio y el uranio, como compensación por el apoyo pasado y futuro a la guerra, afirma en Tiomes citando a dos funcionarios europeos.

Y no es que el rechazo de Zelenski haya sido terminante. A la salida, se quejó de que la propuesta de la administración no incluía garantías de seguridad para el país en caso de que Rusia intentara otra invasión. “Podemos considerar cómo distribuir los beneficios cuando las garantías de seguridad sean claras”, dijo.

Fue más terminante la posición de los diplomáticos europeos, quienes se quejaron de que la negociación olía a colonialismo, una era de explotación en la que los países occidentales exigían a las naciones más pequeñas productos básicos a cambio de protección.

La cobertura del evento «fue presenciar una relación en crisis y confusión» afirman los autores del artículo, publicado el lunes 17. De hecho, cuando Keith Kellogg, el enviado especial de Trump para Ucrania, habló en Munich el sábado, dejó en claro que Europa no estaría en la mesa de negociaciones. Previó una negociación entre Rusia y Ucrania en la que Estados Unidos desempeñará el papel de “mediador”.

 

 

(Síganos en TwitterFacebook)
INGRESE AQUÍ POR MÁS CONTENIDOS EN PORTADA

Las notas aquí firmadas reflejan exclusivamente la opinión de los autores.