El caso de la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial Irene Moreira y su entrega de una vivienda a una persona de su sector político, Cabildo Abierto, que no participó del sorteo corespondiente, tiene amplias repercusiones públicas centradas en el hecho.
En declaraciones a la salida de su reunión con el presidente Luis Lacalle y el secretario de Presidencia Álvaro Delgado, ella defendió la evaluación hecha del caso, en tanto es un hogar monoparental y con una hija el que recibió la vivienda. Esos dos criterios bastaron, y esos criterios definen a un sector numeroso de la población necesitada de vivienda digna en el Uruguay. Ese es un enfoque posible del asunto, y las prioridades en su tratamiento.
La discusión del tema está planteada en valorar no sólo si es legal lo que hizo, sino si es legítimo, en el sentido estricto que le da la Real Academia al término: cierto, genuino y verdadero en cualquier línea.
Cabildo Abierto fue la única fuerza que valoró públicamente el tema; el resto calló. El Frente Amplio ya la está citando a comisión parlamentaria, y el titular de la diaria hace algo más que informar del hecho. Va a un aspecto de sus repercusiones, y con acierto afirma que “en filas blancas resulta ‘indefendible’ que Moreira haya entregado una vivienda a militante cabildante si pasar por sorteo”.
No se identifica a persona ni sector nacionalista alguno con el concepto sin duda recogido de filas blancas, y ese es el otro aspecto de las repercusiones. Es más, no hay aval presidencial expreso a la ministra, sino suspenso respecto a una opinión identificable. El resultado de este “no hecho” es en sí un hecho político, y se refiere a ayudar a la permanencia de Cabildo Abierto en la coalición cuando éste se está acercando cada vez más a la puerta.
Los votos de Cabildo Abierto son, como se sabe, la llave de la mayoría parlamentaria de la coalición gobernante. Para este gobierno, con tan poca gestión que mostrar, sería realmente malo que no pudiera tener su última rendición de cuentas votada al paladar presidencial; y seguramente tiene prioridades de la agenda legislativa pendiente. En ella, Cabildo tiene varios proyectos cercanos a su esencia: sacar a los presos de Domingo Arena, indemnización a personas afectadas por acción de civiles en el pasado cercano, prevaricato de jueces, posibilidad de facilidades para personas morosas, reestructuración de deudas en UR al Hipotecario y a la Agencia nacional de Viviendas, incorporación de la asociación de Celíacos al régimen de beneficios alimentarios, y más.
Poco se hará público de la negociación que haya, pero que la habrá, la habrá.
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