RESIDUOS
Basta de soluciones procíclicas
La necesidad de recolección de residuos aumenta con el engañoso argumento de hacerlos reciclables, lo cual habilita la generación y agregado de componentes a las mercaderías de consumo que son absolutamente superfluos. Componen el envase y envoltorio, aumentados a la enésima potencia en la comercialización de la actualidad. Es ocioso evaluar en qué cantidad, peso y volumen lo que todos apreciamos de ese componente del mercado en la cotidianeidad.
No es gratuito
Hay que ser muy ingenuo para inferir que el valor del envase no está incluido en el precio de la mercadería. La actividad comercial omite su coste, incluso contraviniendo decretos que obligan a cobrarlo y, sin embargo, ganar también con ello. Como sea, es hora de saber que en
mejor de los casos sólo es gratuito para nosotros consumidores, no para nuestro mayor hogar: el planeta.
El falso, engañoso argumento, de los reciclables
Pagamos toda clase de mercadería con envoltorios o envases que en casos de alimentos y bebidas llegamos a utilizar no más de 15 minutos. Claro que con la opción de seleccionarlos para ser reciclados otra vez como envases…para pagarlos otra y otra vez! Así favorecemos la actividad de recicladores, para quienes aportamos materia prima.
Y los biodegradables ¿?
Los promocionados envases biodegradables, en caso de que efectivamente lo sean, omiten la responsabilidad sobre su desperdicio. Reconocidos científicos, descubridores y desarrolladores de la teoría de Sistemas como Edgard Morin concluyen que los sobrantes de todo sistema son utilizados por otro tal como sucede en el organismo humano. Y en la vida sobre el globo así se comportan la flora y la fauna de la que, nos guste o no, formamos parte.
Revertir el suicidio planetario
Basta ya de actuar sobre resultados; los beneficios comerciales son cómplices de la polución y degradación del medio ambiente ampliada a todo el planeta. Los residuos que no lo afectan son los que no se producen. La industria y comercialización de toda índole debe ajustare a una oferta no-residual en toda su expresión. Incluyendo todas las ramas. Y los gobiernos mundiales tienen la obligación de regular sus producciones en todos los rubros. Nos va la vida en ello.
Un ejemplo
En la playa Pocitos un grupo de jovencitos, cada uno con una bolsa, recoge menudencias entreveradas con la arena. Parece un gesto menor pero no lo es pues el que junta residuos no los tira…y da un doble buen ejemplo.
Luis Fabre
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