Las casas de familia, renuncias y medios de comunicación

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El MPP, con publicidad está promoviendo llevar la política a las casas de familia. Por algunos comentarios más o menos públicos también el PS, AU, las están haciendo. Tuve la posibilidad también de estar en una, por el colectivo en el que participo. No fue numerosa, sin embargo fue cálida, amigable y de intercambios riquísimos.

Estuvo presente Constanza Moreira y sin embargo escuchó más que habló. Dos profesore/as de enseñanza media, dos educadoras sociales, dos politólogas, fueron asistentes y protagonistas de los intercambios.

9-walter-200x230Allí no se renunció a nadie, ni se hizo ronda de análisis de declaraciones. Simplemente desde las experiencias de cada quien se habló de educación, de ética, de experiencias concretas sobre la enseñanza media y se reflexionó sobre ello.

Lo realmente saludable del encuentro fue que una legisladora recibió aportes de gente formada, experiente, con valiosos conocimientos, conclusiones, opiniones que lamentablemente la política invisibiliza.

Creo firmemente que es sano y necesario que la política vaya a las casas, a los barrios, a la sociedad. Los uruguayos no reniegan de la política, tienen opinión, preguntan, se necesitan ámbitos amigables de discusión y síntesis.

También está allí la política, en la experiencia, en la opinión de los ciudadanos y buena cosa es que el Frente Amplio, apele a esos miles y miles de uruguayo/as que han construido, dado impulso y han llevado al gobierno a la fuerza política.

Esa experiencia concreta me lleva a una segunda reflexión. Las declaraciones mediáticas se instalan y amplifican desde los medios provocando cataratas de opiniones a favor y en contra de quienes las dicen. Claramente si las declaraciones son infelices o condenatorias sobre alguien, éstas se transforman en el centro” del intercambio informativo”.

No estoy inmune a ello, tengo mis “odiados preferidos”,” mis renunciá…………..” (Con nombre en lugar de puntos suspensivos) pero cuando tengo que pensar o concluir en algo, las personas o personajes terminan siendo accesorios.

No conozco a Mir, por tanto no tengo porque decidir si es bueno o malo en lo suyo, sobre todo porque lo que opine sobre sus saberes ahora que no tiene responsabilidades de gobierno es francamente irrelevante. Como buen uruguayo conozco alguna anécdota sobre declaraciones suyas, poco felices por cierto, que podrían inducirme a concluir mal, pero insisto, es irrelevante.

Las declaraciones de la Ministra en cambio tienen más contundencia, las ubico como innecesarias, hace las delicias de los medios y da oportunidad a la catarata de artículos, tweets, y demás intercambios que llenan hasta la saturación los espacios comunicacionales.

¿Cuánto le hace a la Educación Pública que Mir sea un pobre o rico muchacho?, ¿cuánto debe opinar la Ministra de gobierno sobre un funcionario que ya no está?

Finalmente la carta que circula por las redes escrita por Mir, a sus alumnos de sexto año, en mi opinión es linda, inteligente pero no contrapone o afirma en relación a sus capacidades como gestor de políticas generales.

Los medios, los benditos medios de comunicación, instalan lo pequeño, lo circunstancial en el centro de la atención. Allí nos encontramos los uruguayos “hablando de educación”, Muñoz renunciá, Mir es malo, bueno… el ADN……

Me parece a esta altura, que a nadie le pasará inadvertido la importancia de los medios. Tampoco se podrá afirmar que éstos, los medios más importantes, sean “oficialistas”, más bien todo lo contrario. Entonces, ¿es necesario que amplifiquemos su coro?

No se trata de barrer debajo de la alfombra, hablemos de educación y de todos los temas, pero justamente quienes tienen más responsabilidades tienen que tener la capacidad de colocar en la discusión o problematizar los temas centrales y no los accesorios.

Para terminar voy a poner un solo ejemplo de comunicación que viene de la vecina orilla.

Hace pocos días, un actual diputado se transformó en estrella de los medios por pretender esconder una valija con un montón de plata (nueve millones de dólares). Las fotos con una valija rebosante de dinero y que fue funcionario K, se divulga muchísimo más que es actual diputado electo. Como rareza de la política, en el Parlasur, (legislativo del Mercosur,) no prospera una moción de expulsión del organismo del cuestionado diputado, ex funcionario K.

Quienes promueven su expulsión son diputados del sector al que pertenece. No cuenta con los votos de los diputados macristas para su expulsión, detalle extraño y poco divulgado.

Mientras los horrorizados argentinos descubren que en un monasterio se guardaba dinero robado, que salió vaya uno a saber de dónde, se aplica a rajatabla las nuevas tarifas de servicios a todos los argentinos. La Corrupción hace las delicias del escándalo y la indignación.

Como no soy economista, se me ocurrió por hacer una cuenta fácil, de esas de almacenero. En los aumentos de tarifas de servicios en Argentina, los porcentajes son muy, muy significativos. Por lo que son en números y por su incidencia en las economías de los hogares.

Tomé para dar dimensión de volumen una cifra baja, imaginé quinientos pesos argentinos de aumento total. Luego, groso modo, recurrí a la población argentina, aprox. Cuarenta millones de habitantes. Si decimos que una familia tipo consta de cuatro miembros, estaría pensando en diez millones de hogares.

Para no exagerar, le saqué un millón a esos hogares y dejé la cifra en nueve millones. Luego multipliqué los quinientos pesitos por nueve millones y convertí la suma a dólares. Esto lo hice para poder comparar con la famosa valija.

Mi cuenta dio trescientos millones de dólares. O sea, mientras las valijas voladoras son centro de atención de medios, periodistas y escandaliza a la sociedad argentina, trecientos palos verdes por mes, se van de los hogares argentinos a las arcas del Estado Macrista.

Por curioso nomás se me ocurrió multiplicarlos por 12 y concluí que por cuenta de almacenero, el nuevo gobierno, ese, el de Cambiemos, le saca en un año a los hogares argentinos tres mil seiscientos millones de dólares. Si habrán cambiado.

Entonces, en el mismo momento que López queda descubierto, los argentinos pierden mes a mes, quinientos pesitos (cifra absurda, porque la incidencia es mayor, en cada hogar) sin que se mencione el hecho. Como un acto de David Copperfield, el gran ilusionista, los medios, nos muestran hasta el hartazgo, el pequeño “gran robo”, mientras los argentinos se acostumbran a que le quiten mes a mes poder adquisitivo.

La corrupción puede ser tratada como hecho aislado o como problema institucional a resolver.

En la historia, siempre ha estado presente y ha sido fuente de distorsión económica mundial, pero no es abstracta, de acuerdo a quien está en el gobierno, ésta puede ser hecho aislado o individual o política de estado. No cabe duda que las políticas generales aplicadas por Kirchneristas y Macristas son sustancialmente distinta.

Un viejo amigo mío me decía que los grandes robos no se hacían con armas en la mano, sino detrás de un escritorio, antes con una lapicera y un papel, hoy con una computadora o laptop.

Los medios juegan un rol relevante en las políticas de Estado, ocultando, amplificando, condicionando a la opinión pública.

Por eso me encantó estar conversando en una casa amiga, de política y no de renuncias, sin tener en cuenta los que los medios me pretenden imponer.

 

Por Walter Martinez
Columnista uruguayo

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