Durante la última semana cargada por el impacto emocional a causa del encuentro de los nuevos restos óseos de desaparecidos en el Batallón de Infantería Paracaidista N°14, donde la historia recuerda que el futuro solo se construye con la Verdad, Uruguay es campeón del mundo.
Aunque 20 años no sean nada, en algo hemos cambiado.
Hace 20 años aproximado, estos gurises nacían en Uruguay.
Un país que buscaba renacer luego de una grave crisis política, social y económica bajo el despreocupado y negligente neoliberalismo, con extremas consecuencias a todo nivel en la sociedad uruguaya. Sumergiendo en especial a niños y pobres al descenso. Sus consecuencias hoy continuamos padeciendo.
Hoy, gurises de aquella generación, siendo jugadores de fútbol seleccionados para la Sub 20, nos brindan una de las alegrías más lindas deportivas que hemos tenido. Tal vez como testigos, la mejor.
Nos dieron la posibilidad de gritar al planeta, ¡Uruguay campeón del Mundo!.
Las claves de este grito, además que la pelotita entre, son la cultura y procesos.
La cultura que nos identifica y construimos día a día. Parte de la misma, donde miles de niñas y niños estructuran su crecimiento y van a la vida con los valores sanos del deporte, construcción de equipos, competencia e integración. Además de sus necesidades e ilusiones personales.
Hay países bélicos que sus habitantes son como un ejército, extremistas racionales y fríos. Nosotros, entre varias y otras mejores virtudes, también somos futbolistas. Por suerte, algo mucho mejor y constructivo para la vida, salud y corazón de una sociedad que quiere ser libre y feliz.
La cultura combinada con el proceso de refundación en su momento y proyección a futuro vigente con perspectiva a futuro del Maestro Oscar Tabárez, donde gurises nacidos en épocas de aeropuertos, unidos y convencidos del trabajo profesional en equipo, nos dan la alegría que todos queremos, no solo por el título de campeón sino por lo bien que nos representan. Mérito sumado de Broli y su equipo.
No hay dios que en sus páginas logre explicar como un país tan chico en habitantes y recursos pueda sacar de su camino a países potencias mundiales en infraestructura y recursos como son por ejemplo Estados Unidos, Israel e Italia.
Cultura y procesos inclusivos es lo que necesita Uruguay en sus neuronas, venas y articulaciones. Algún día la mayoría aprenderá que es el camino, sino mientras tanto vamos a ser en lo que hoy nos estamos convirtiendo. Fragmentación, escándalos, improvisación y retrocesos.
Hace 20 años ganaba siempre el silencio. Negaban, cuestionaban o no colaboraban en nada con la búsqueda y existencia de los desaparecidos en la dictadura, donde Sanguinetti con su teoría de «los dos demonios» siempre da la batalla a su manera. Falsa y cínica teoría, solo para el beneficio de los sectores más conservadores de la Derecha.
La realidad está sobre esos restos óseos de humanos encontrados bajo la cal y losa de hormigón donde el terrorismo de Estado se hizo presente asesinando cobardemente a personas inocentes.
No hay que ser injustos con todos. El Dr. Jorge Batlle comenzaba a romper ciertos fríos a los pocos años de comenzado su gobierno.
¿Se acuerdan uruguayas y uruguayos?.
Estos gurises nacieron en ese contexto. No olvidemos.
Algo hemos cambiado. Festejemos.
Por Andrés Legnani Lema
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