El canciller de Brasil, Mauro Vieira, al ser consultado por el diario “Valor Económico” sobre el riesgo de una eventual intervención militar en Cuba, Vieira afirmó que espera que no se produzca y que lo que se quieren “es la negociación y la conversación”. expresó el rechazo de su país a las amenazas de Estados Unidos contra Cuba y llamó a la resolución de las diferencias mediante la diplomacia y el respeto al derecho internacional.
Brasil, la mayor economía de América Latina, reafirmó la posición de defensa del multilateralismo y de la estabilidad regional, en un contexto de crecientes tensiones hemisféricas y discursos en Estados Unidos que vuelven a referirse a la región como “patio trasero” con la relectura de la Doctrina Monroe, bautizada por el presidente Donald Trump como “Doctrina Donroe”.
El canciller subrayó que Brasil repudia cualquier tipo de amenaza externa contra la isla caribeña y sostuvo que las diferencias deben resolverse por la vía diplomática.
En ese marco, recordó la postura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante su reciente visita a Washington, donde defendió el respeto a la soberanía cubana.

“El presidente hizo una referencia a Cuba, diciendo que es una sociedad que necesita ser respetada (…) queremos el equilibrio de la región y que todas las diferencias sean resueltas por la negociación, por la diplomacia”, señaló Vieira.
El jefe de la diplomacia brasileña insistió en que América Latina debe preservarse como una zona de diálogo y cooperación para evitar la escalada de tensiones geopolíticas.
Vieira reiteró también la histórica posición de Brasil a favor de una reforma profunda del sistema multilateral, en particular de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al considerar que la estructura actual no refleja el equilibrio global contemporáneo.
El canciller afirmó que países como China y Rusia respaldan la aspiración brasileña de ocupar un asiento permanente en un Consejo de Seguridad reformado, aunque subrayó que la discusión debe abarcar también los métodos de trabajo de la ONU y otras instituciones creadas tras 1945.
Con relación a la Organización Mundial del Comercio (OMC), Vieira advirtió que la entidad atraviesa un proceso de parálisis que limita su capacidad de garantizar reglas estables para el comercio internacional.
«Es evidente que las severas sanciones impuestas injustificadamente a Cuba, tanto por el embargo como por su inclusión en la lista de ‘Estados patrocinadores del terrorismo’, han contribuido aún más a agravar la situación», dijo Vieira durante su discurso en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la ciudad de Nueva York.
«Estas medidas, que ya penalizan injustamente al pueblo cubano, impiden ahora dar una respuesta adecuada a la crisis humanitaria generada por el huracán», advirtió Vieira, en referencia al fenómeno meteorológico Oscar, que dejó por lo menos siete muertos en Cuba y provocó una serie de apagones.
Vieira reforzó también su llamado a Estados Unidos para que elimine las sanciones, retire a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y fomente «un diálogo constructivo basado en el respeto mutuo y la no injerencia».
El embargo estadounidense a Cuba, impuesto en 1961, impide la mayor parte de los intercambios comerciales.
A partir de dos leyes, una de 1992 y otra de 1996, el Gobierno estadounidense prohíbe, además, los envíos de alimentos al país caribeño, salvo en casos de ayuda humanitaria, y somete a juicio a las empresas nacionales y extranjeras que tengan relaciones financieras con Cuba.
En 2021, el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, decidió incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, a pesar de que su antecesor, Barack Obama (2009-2017), había retirado al país de la lista.
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