La Intendencia de Montevideo puso en práctica un monitoreo de calles desde un móvil con inspectores que toman fotografías de vehículos infractores en tiempo real. Es posible utilizar el mismo sistema para
monitorear el uso de las veredas por las motos, bicicletas y carros de feria además de la ocupación irregular con materiales de obras, cajones de frutas y verduras, mesas de bares, casetas de seguridad y hasta baños químicos. Las restricciones y riesgos que para la circulación de sus genuinos, verdaderos usuarios que son los peatones, se pueden deducir de esta enumeración.
El peor ejemplo
El uso indiscriminado, abusivo, de calles y veredas por los “deliveries” conduciendo bi rodados es de “tiempo completo”: día y noche. La circulación contramano, entradas y salidas bruscas de aceras, estacionamiento indebido en las mismas se produce en toda la metrópolis.
Sus efectos
Para los conductores vehiculares, agregar atención a motos sobrepasando por la derecha, zigzagueando en el tránsito o atravesando bocacalles indebidamente se circunscribe al tiempo de manejo. Para niños y adultos, ancianos, e incluso los perros, la inesperada invasión produce una sensación de inseguridad manifiesta, real.
Efectos colaterales
Aunque sean livianos, se produce un uso inapropiado para vehículos de las aceras cuyo mantenimiento pagan los propietarios frentistas a la calle. Y ciertamente en la higiene de las mismas, manchadas de aceite.
A lo reseñado, que es grave y afecta a miles de conciudadanos de toda edad, los citados bi rodados agregan ser los principales causantes de polución sonora, tengan escapes libres o no. Hago referencia a ello en Ideas Urbanas (1).
Ahora se puede
Como se deduce con claridad , se vulneran varios derechos ciudadanos. Pero ahora la Intendencia tiene la tecnología para cumplir con una de sus funciones históricamente deficitaria: el control urbano.
Por Luis Fabre
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