Montevideo, 10 de junio 2026
Carta abierta al Señor Presidente de la República Oriental del Uruguay
Prof. Yamandú Orsi
De mi consideración:
Este es mi último intento por ayudar a mi gobierno y a un presidente que fue electo con el voto de los frenteamplistas pero, también por otros ciudadanos, con muchas esperanzas. Me cuesta mucha escribirla y, sobre todo, hacerla pública, pero las otras cartas que le envié no tuvieron el resultado esperado. Acepto y acepté siempre que soy un simple ciudadano.
Usted ha sido el Presidente de la República más amigo que tuve en los cuatro gobiernos del FA e incluso en el gobierno colorado de Jorge Batlle, donde por designación de Tabaré Vázquez en el año 2002 y 2003, junto con Juan José Ramos -el inolvidable y brillante dirigente de AEBU-, tratamos de aportar algo en los peores momentos de la crisis y en la segunda corrida bancaria, incluso trabajando desde la Residencia de Suárez y Reyes.

Con los otros dos presidentes del FA, una vez fui a Suárez y Reyes con el gobernador de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner a saludar a Vázquez, y nunca a ninguna otra casa de gobierno.
Con Mujica solo una vez concurrí al piso 11; el 26 de agosto de 2014 cuando me invitó a sumarme a la campaña electoral de Tabaré Vázquez, a dos meses de las elecciones y con encuestas muy malas. Obviamente acepté, solo en el plano político y no publicitario, y una vez más, gratis.
Estas menciones son porque, con usted, señor Presidente Orsi, fui tres veces a reunirme en la Torre Ejecutiva; en una de ellas me ofreció un almuerzo horrible y, en otra oportunidad, lo visité en Suárez, creo que con un ministro, y la comida era todavía peor.
No éramos íntimos, pero en los 38 meses que lo conozco creí haber desarrollado una amistad. Hoy me cuesta mucho continuarla.
Quiero recordarle que, en ocasión de la farsa y falsa denuncia de Paula Díaz contra usted, para que perdiera las elecciones internas, no solo le advertí cuál era el origen de la operación, sino que además, ante el silencio y la paralización de la mayoría de los dirigentes del FA, yo hice mi modesto aporte, bastante más allá de las palabras. A tal punto que la fiscal Sandra Fleitas me hizo convocar por la Dirección de Inteligencia. ¿Convocó algún otro dirigente?
Considero ese episodio una primera muestra de que sus enemigos -sí, directa y frontalmente, enemigos- estaban dispuestos a cualquier cosa para sacarlo del ruedo electoral, aunque eso además le arruinara su vida. Ese episodio me dio mucha más energía. Soy de una generación de izquierda que la palabra «retroceder» no la tenemos en nuestras mochilas. Como estoy muy cómodo en mi condición de combatiente sin medallas, no necesito ningún reconocimiento.
Otros dos aspectos que quiero resaltar de nuestra amistad es que fue el único Presidente de la República o dirigente político que, ante una columna mía, «La muerte, simplemente la muerte», me envió uno de sus muy pocos mensajes: «sos un crack«. Y como le tengo mucho respeto a la muerte, me pareció un gesto de sensibilidad y de cultura. Hablar de la muerte es una de las cosas más difíciles y requiere cultura y sensibilidad. (https://www.uypress.net/Columnas/La-muerte-uc127111).
Por último, en esta ya larga reconstrucción histórica que yo considero necesaria para definir nuestra relación política muy difícil, le señalo que usted es el único presidente que apoyó con sus palabras de aliento, algunas muy sentidas, la evolución de un bisnieto que fue afectado por un neuroblastoma, un cáncer particularmente grave, y qué con la asistencia de grandes profesionales, del Hospital Pereira Rossell y del Fondo Nacional de Recursos, está recuperándose maravillosamente. Le falta una sola sesión de inmunoterapia, luego de casi un año de tratamiento. Sus comentarios nos ayudaron, no por ser el presidente (al que no le solicitamos ningún apoyo, como tampoco a ninguna autoridad de la salud pública), sino por ser una muestra de humanidad.
Disculpen usted y los lectores la extensión de esta carta, pero necesitaba darle contexto a nuestra relación; la sitúa más claramente incluso en el plano político.
No necesito decir que no tengo ninguna relación institucional ni económica en todos estos 14 meses de su gobierno, ni en los tres gobiernos anteriores del FA. Y por usted trabajé, siempre siete días por semana, hasta hace pocos días.
Ahora paso en concreto al tema central de esta carta. No voy a realizar un balance de la situación, de la imagen del gobierno y suya personal en la opinión pública, reflejada en múltiples encuestas, y sobre todo en el contacto personal con la gente que mantengo regularmente y en particular con ciudadanos de izquierda y del FA, que no son exactamente los mismo.
Nunca tuvimos una situación tan grave, tan extremadamente grave, en la historia de los tres gobiernos nacionales (tres completos y los 14 meses de su actual gobierno), una situación de tanto riesgo, no solo para el resultado de las próximas elecciones, sino para la vida, las esperanzas y los derechos de la mayoría de los uruguayos; no solo de los que lo votaron, sino de la mayoría de los uruguayos, no seamos ingenuos política y socialmente. A algunos siguen estando mejor cada día.
Mi generación no estaba – los pocos que quedamos en pie – acostumbrada a quejarse, a llorar, sino a reaccionar y buscar soluciones. Eso nos permitió sobrevivir como izquierda a 13 años de dictadura. Como a la mayoría de los uruguayos.
Este es mi último intento. Ya no tengo más fuerzas.
Si usted no se deja ayudar, si mantiene su forma de afrontar los problemas con respuestas realmente devastadoras para usted mismo y para todos nosotros, seguiremos cuesta abajo.
Si usted no realiza cambios profundos -que no quiere decir solo de nombres, sino de responsabilidades-, de respetar las capacidades disponibles dentro y sobre todo fuera de su actual equipo de gobierno en la Torre Ejecutiva, sabiendo distinguir los que sirven de los que ya han demostrado que aportan muy poco, no hay remedio posible.
No es un problema solo de comunicación, es de política y de comunicación. Se podrán realizar importantes acciones, obras y aplicar políticas justas como lo ha hecho en estos meses en muchos sectores y usted seguiría navegando en la derrota y en el jolgorio de nuestros enemigos.
Si usted sigue convocando cándidamente a políticas de Estado y nacionales, cuando hace 14 meses que lo agreden, lo atacan, lo interpelan hasta el hartazgo y a usted no se le mueve un pelo, no solo está cometiendo y reiterando un grave error político, nos está derrumbando anímicamente como izquierdistas y como otra gente que apoya con esfuerzo a su gobierno. Basta, mire de una vez la realidad que rompe los ojos. La derecha lo ha comprendido perfectamente.
Algunos lo acusan de ser un ingenuo, yo no, creo que es perfectamente capaz de comprender. ¿Por qué no reacciona?
Mire la realidad de que la empresa Katoen Natie no ha realizado ninguna de las obras que tenía comprometidas, que ha perseguido ilegal y ferozmente a uno de los mejores senadores del FA, al que su Ministerio del Interior actual, le negó la documentación para su defensa y tuvo que obtenerla por vía legal. Mientras tanto el más fiel representante político de Katoen Natie el ex senador blanco Jorge Gandini está sentado en el directorio. Como es amigo de hacer juicios lo invito a hacerme uno, dinero para el o los abogados no le faltarán y tampoco oídos atentos en donde realice la denuncia. Me arriesgo, tengo confianza al pueblo uruguayo y en definitiva a la justicia.
Le recuerdo que usted fue el primer dirigente del FA -cuando era intendente de Canelones- en denunciar a través de una carta pública el horror del negociado con la entrega del 80% de TCP por 60 años. ¿Hay algo en ese cambio de su actitud, en el motivo su posición actual, que no conocemos?
Es y sigue siendo el negocio más oscuro y la más grave entrega de la soberanía nacional de toda nuestra historia. Si alguien conoce otra similar, lo invito a señalarla.
Sus ministros, viceministros y todos los cargos a ese nivel ya han cumplido un ciclo; sería hora de que usted hiciera una revisión crítica, entre otras cosas porque no todos han rendido de igual manera, ni en sus capacidades, ni en sus resultados, ni, lo más importante, en lo que necesita el país. Para que no paguen justos por pecadores (y tiene bastantes pecadoras y pecadores, y algunas ministras que pagaron cuentas ajenas por la compra en Cardama).
Un agregado, hablando del diablo, ¿No será hora de que se dejen de pasear por diferentes países y aprovechen un crédito blanco y compren las dos OPVs que son fundamentales para el país y su mar territorial y soberanía?
Haga rápida esa revisión y los cambios; queda un largo trecho de gobierno y es falso de toda falsedad que esos son los cuadros de máximo nivel que dispone la izquierda uruguaya para gobernar. Eso no le quitará en absoluto autoridad, al contrario.
No permita que se ponga en riesgo un gran proyecto de cambio nacional, porque afecta a todo el país y sobre todo a los habitantes de la zona metropolitana, el BTR, con esa payasada del último día de las conversaciones, optar como un emperador (que no es en absoluto una de sus características de mando dominantes), que se le otorgue 72 horas a la Intendencia de Montevideo para hagan cambios radicales en un proyecto realizado durante más de tres años, con la participación muy importante de la Facultad de Arquitectura.
A esta altura se pueden rescatar algunos elementos fundamentales del proyecto original, pero difícilmente el túnel bajo 18 de Julio. Pero si es substituido por el corredor 18 de Julio, con los mismos idénticos errores que el Corredor Garzón, no se preocupe por nada: dentro de tres años, cuando sea un enorme fracaso, el centro de Montevideo sea un caos y se ponga en riesgo la velocidad del desplazamiento de los pasajeros -que es lo más importante y está por encima de cualquier ambición electoral-, asistiremos a la segura derrota electoral a nivel nacional y de Montevideo. Usted podrá sentirse contento de haber estado muchos inútiles meses esperando y especulando para luego desautorizar en un solo día a su Ministra de Transporte y Obras Públicas, que se supone que tiene la mayor responsabilidad en el tema.
Apelo a que el intendente de Montevideo Mario Bergara, con el que hemos mantenido importantes discusiones, sigue siendo un frenteamplista de verdad y que contribuirá a resolver este problema, muy grave. Así como de su sector político que siempre ha demostrado sensibilidad frenteamplista.
Con el aporte de técnicos que conocen del tema, que incluso son de su sector, del MPP, elaboramos una alternativa: hacer que los ómnibus articulados que llegan por las rutas ya planificadas desde Pando y desde El Pinar prosigan su marcha por el lado derecho de 18 de Julio, evitando la hecatombe del fatídico «Corredor 18 de Julio», y que los ahorros que se obtengan por la no construcción del túnel se usen para transformar radicalmente la avenida 18 de Julio, desde el punto de vista urbanístico, para recuperarla de su actual decadencia, y la parte más importante del dinero para incorporar al sistema de transporte metropolitano a los barrios del oeste, el Cerro y La Teja especialmente. Reitero: no es una idea mía, no soy tan soberbio. Y perfectamente se podrá poner en marcha en un periódo adecuado de tiempo.
La Ciudad Vieja, la parte que debería ser la más hermosa de la ciudad, podrá abordarse con imaginación y creatividad para detener el serio deterioro. Se que la Intendencia tiene muchos planes, sería un avance para todos los uruguayos.
Lo merecemos los montevideanos, los visitantes de todo el país; esta es SU capital y los turistas que crecen en número año a año. Si no hacemos esos cambios, no se preocupe de nada, simplemente prepare su entrega de la banda presidencial a un blanco y el actual intendente abandonará la gran sala del Palacio Municipal para que la ocupe un intendente multicolor. Ya se están frotando las manos, silenciosamente para no alertarnos.
Estoy muy largo, pero en una breve síntesis, quiero recordarle las prioridades que espera con más expectativa la gente, a pesar de las muchas cosas que ha hecho su gobierno. Esperamos que mejore la seguridad; más allá de los datos, necesitamos una revolución de las cosas grandes e importantes. Esperamos que disminuya en serio la pobreza infantil, que haya realmente más inversiones para que crezca el empleo. Todas cosas fáciles de escribir, pero… para eso lo elegimos a usted.
Esperamos una política económica con más imaginación y que no se reduzca al equilibrio de la macroeconomía como una religión. Los que se intranquilizan son siempre los mismos, en todo el mundo. Hay que ser inteligentes y prudentes, pero no tanto.
Esperamos que los cambios en la salud sean verdaderos, sostenibles y nacionales, y que lo que está planificado se cumpla sin disputas de poder en el MSP y en ASSE. Teníamos muchas más esperanzas en este sector que ha sido debilitado con las exclusiones que se han producido. Es una maquinaria imponente, pero lo importante es la gente, la prevención y los pacientes, y no la lucha por cargos.
No tengo tiempo para referirme a muchos otros sectores claves y, cómo no voy a escribir otra carta como esta, seguiré haciendo mis aportes semanales en UYPRESS, cada día más resignado.
Voy a terminar con una sutileza política. El día 3 de junio en el diario El País apareció un artículo de opinión: «Cuidemos a la presidencia». Muy inteligente y sibilino. Léalo atentamente y, si no le llama la atención que nuestros enemigos tengan de pronto una erupción institucionalista de ese tipo, después de pegarle durante 14 meses ininterrumpidamente y tenderle trampas como las denuncias de la trans y la rebaja de la camioneta, yo soy un delirante o usted es un cándido. Disculpe, presidente, dicho con todo respeto. Yo perfectamente puedo soportar un cándido, no lo haría con un corrupto.
Como estoy muy bien informado, sé perfectamente, subrayo perfectamente que los errores que se han cometido no son de su autoría personal, sino que ha tenido un importante aporte de su entorno. No voy a ponerme a medir ahora la cuota de responsabilidad, pero ante el pueblo y ante la historia (palabra realmente grande para abusar de ella) usted es el Presidente de la República.
Como le tengo gran confianza a los lectores, solo voy a decir que los blancos, que por haber sido el gobierno más corrupto de la historia nacional no dejan de ser agudos y refinados en la política -porque el poder y sobre todo el dinero despiertan todas esas «virtudes»-, esperan tener por delante más de 40 meses de una presidencia y un gobierno debilitado al extremo, a la espera de que caiga la pera madura. Y algo más importante: caiga por muchos años, destrozando al Frente Amplio y ganando la batalla cultural contra la izquierda, que la derecha también se puede ganar a patadas. Miremos la región y el mundo.
Esa es la peor derrota, la que vivimos en todo el mundo y en América Latina y quieren eliminar esta islita orgullosa y progresista del Río de la Plata. Presidente cambie, no les facilite esa victoria histórica a lo más regresivo del mundo y de nuestro país. Le queda poco tiempo.
Lo saludo.
Esteban Valenti
PD. Tengo una ventaja importante sobre casi la totalidad de mis compañeros, no quiero ni reclamo ningún cargo, ni dinero, ni nada que se parezca. Haga la contabilidad de los 14 años y 3 meses de gobierno y sobre todo en las cinco elecciones y los tres plebiscitos todos gratuitos.
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