Carolina Cosse no es buena oradora, dice ella, pero en los 11 minutos que habló en el acto de presentación de las precandidaturas, el 19 de noviembre, llenó la platea de ideas. Eran –dijo, explicó y ejemplificó– para cambiar la realidad. Los cuatro precandidatos hablaron de cambiarla, y de hacerlo a partir de una militancia que protagonice también la futura acción de gobierno, pero en Cosse creí percibir algo más.
En su respectiva oratoria, Mario Bergara afirmó que la bandera del FA asegura el buen camino y el buen fin, y se centró en las razones por las que el FA debe volver a gobernar. Estas pasan por no hacerlo exclusivamente para los malla oro, hacerlo sin corrupción y haciéndose cargo. “Desde el gobierno, sabremos decir que estamos trabajando y que no tenemos soluciones mágicas. Y nos vamos a equivocar, como ya lo hicimos; pero no hay duda de que este país era un país mejor tras quince años de gobierno del FA. No tenemos fórmulas mágicas pero sí referentes que nos están vigilando”. Y para hacer esa traea, no alcanza con uno de los precandidatos ni con los cuatro, sino que para volver a ganar, nos precisamos todos y todas”.
Por su parte, Orsi invirtió la mitad de su tiempo en invocar la vigencia de las ideas de muchas figuras del FA hoy desaparecidas, y las fue nombrando una a una, incluído Fernandez Huidobro, a quienes “no les podemos fallar” en la construcción de una fuerza que logre la realidad de que “infancia no sea sinónimo de pobreza”.
Andrés Lima hizo precisiones sobre llagas en la sociedad, que se nota que le duelen, y de las que responsabilizó sin ambajes al gobierno: la necesidad imperiosa de generar empleo, y poner el foco en los jóvenes de 18 a 24 años, que hoy soportan una desocupación de 23%, y que la desocupación de los hombres es del 8%, mientras que en las mujeres es de 9,2%. “Los cinco mejores años” prometidos por el actual gobierno, señaló, hace que se hayan perdido unas ocho mil unidades productivas de carácter familiar, la cuarta parte de las 30.000 que había en 2020. Está dando un ejemplo del balance que quiere que haga la ciudadanía.
Los politólogos afirman, seguramente con razón, que las elecciones internas son para los militantes, y para las nacionales se procura atraer a todos los votantes. Ese objetivo estuvo y sigue estando en la postura electoral de Cosse, pero algo más subyace y en particular sobrevuela en sus palabras hacia más allá de la estructura militante del FA. Como corresponde a su formación y experiencia, en su definición de un plan de acción está lo inmediato, el mediano y el largo plazo, y ese ordenamiento suena a novedad en el FA. La pobreza infantil no sólo es intolerable, sino que “pone en riesgo la matriz de la sociedad”. El respeto al medioambiente no sólo es “hacer las cosas bien” , sino “aprovechar el capital que ya tenemos”, lo que favorece la idea de que para esto se vino preparando la gestión del FA, con el resultado de que hay fuerza acumulada que se puede poner en acción.
Uruguay no sólo tiene “una excelente matriz de comunicaciones”, incluyendo Plan Ceibal y una industria audiovisual en desarrollo desde el segundo gobierno de Tabaré Vázquez. La sorpresa de la pandemia permitió la capacidad de seguir impartiendo clases a distancia. Y ella quiere ampliar la matriz productiva no sólo hacia el Turismo –lo cual es esperable– , sino hacia el mundo digital. En materia de ciber seguridad, apunta, no hay casi personal capacitado en América del Sur. “Y avanzar en ese terreno demandará una fuerte articulación” ciencias y recursos. Y al tiempo, darle libertad creativa a la ciencia, lo que puede producir resultados sorprendentes: su ejemplo es que el gran desarrollo en comidas para bebé se debe a derivaciones inesperadas de investigación en la NASA, la agencia aeroespacial de EEUU.
Dice más cosas, Cosse. Habla de que estamos en un mundo del que no teníamos noticias y que nos ofrece oportunidades importantes, en tanto están vinculadas en su inmensa mayoría con el valor humanista del programa del FA. Es inevitable pensar que está convencida de que otro mundo es no sólo posible sino que está al alcance de este pequeño país. Son mensajes que comprenden a la militancia y que también van más allá de la convicción militante. Y reflexionando sobre el conjunto, se percibe que Carolina Cosse no sólo está planteando la necesidad de elegir un candidato que gane las elecciones, que sepa trabajar en equipo para lograr lo urgente tanto como lo necesario y además encarar lo posible, sino además que lo hace en una fuerza política que obligatoriamente está constituyendo un nuevo liderazgo, porque le es imprescindible para un camino que no conoce final.
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